Pablo Sánchez, el desafío de generar confianza en los fiscales | VIDEO

Justicia. Bajo su mando avanzan principales investigaciones por corrupción. Recibió la institución en un momento crítico, tras la suspensión de Ramos Heredia. Hoy su preocupación es tener recursos económicos necesarios para mantener los avances en el Ministerio Público y fortalecer su logística.

28 Dic 2015 | 23:30 h

Lo que más extraña el fiscal Pablo Sánchez Velarde es ir, por las mañana, a comprar el pan o, el fin de semana, al mercado como cualquier otro ciudadano, perdido en el anonimato.  Hoy, el resguardo que le brinda la Policía no se lo permite. Debe estar acompañado en todos los lugares.
 
"Empecé a perder el anonimato, recuerda el hoy fiscal de la Nación, el 2001. Ese año la fiscal Nelly Calderón le encargó la coordinación de la fiscalía anticorrupción y tuvo que hacerse cargo de los primeros juicios a la red de corrupción Fujimori-Montesinos.

Fiscal de la Nación

Con el paso de los años y al decrecer el interés de los medios en esos casos, pudo recuperar algo del anonimato. "Ir al mercado ya no es posible, pero de vez en cuando todavía salgo a comprar el pan, sin resguardo. Cuando me ven solo, las personas se extrañan. Me dicen que no haga eso, pero me gusta conversar con la gente, reaccionan positivamente", relata.
 
Pero la situación ha vuelto a complicarse. Hace un año,  el 30 de diciembre, tuvo que hacerse cargo de la Fiscalía de la Nación, luego de que el Consejo Nacional de la Magistratura suspendiera al fiscal Carlos Ramos Heredia.
 
Mientras todos celebraban el nuevo año, Sánchez se hacía cargo del despacho de la Fiscalía de la Nación interinamente. El 6 de julio recién lo hizo como titular. Su experiencia fue vital para salir adelante.

Enriquecimiento ilícito

El trabajo del fiscal de la Nación es a tiempo completo. No es solo administrativo y de conducción, también debe encargarse de las investigaciones por enriquecimiento ilícito, a nivel nacional, y de casos de corrupción de altos funcionarios del Estado. 
 
Este año recibió 52 denuncias contra altos funcionarios, de los cuales la mitad ya está con proyectos de resolución y 17 ya fueron resueltas. La decisión que se toma se puede revisar en la página web del Ministerio Público, como la reciente denuncia al ex magistrado del TC Gerardo Eto Cruz.
 
Uno de sus principales aciertos y el éxito de su gestión fue mantener a los fiscales titulares a cargo de los casos más emblemáticos. Hubo pocos cambios y, por etapas, cuando fueron necesarios para generar confianza o fortalecer las investigaciones.
 
Las investigaciones han dado resultado y se avanza en las acusaciones y los juicios, dice. Ahora su principal preocupación es que se den los recursos para fortalecer las investigaciones y que haya más peritos.

Confianza

En Lima tenemos peritos, pero nos faltan en provincias. "El juicio inmediato por flagrancia empezó como un plan piloto en Tumbes, pero no pudo avanzar porque los peritajes tenían que realizarse en Chiclayo o Lima", explica.
 
Sánchez asegura que una de sus ventajas es que conoce las necesidades de los fiscales, al haberse desempeñado como asistente de función fiscal. "Sé lo que se necesita para hacer una buena investigación, y también lo que puede complicar un caso", afirma. 
 
Solo su nieta, dice, le hace olvidar su trabajo, cuando lo toma de la mano al llegar a casa. Una confianza que quiere proyectar a la ciudadanía. Que la gente confíe y tenga fe en la labor de los fiscales.
 

Entrevista

¿Cómo termina el 2015 para el Ministerio Público?
 
Mi balance es positivo. Ha sido un año difícil. Los primeros seis meses fueron bastante duros desde el punto de vista funcional. Había que ajustar algunas cosas y evaluar otras.  A partir de julio, con la titularidad, las cosas fueron mejorando. Creo que se está consolidando la institución, se ha puesto de relevancia el trabajo fiscal y hemos mantenido la independencia. 
 
Usted decidió confiar en los fiscales a cargo de casos emblemáticos. ¿Eso fue lo mejor?
 
Muchos de ellos son fiscales titulares que han cumplido su función y se han identificado con el estilo que le estoy imprimiendo a la institución. Solo apartamos a los que eran provisionales y cuando hubo cuestionamientos a su labor. 
 

¿Qué espera para el 2016?

 
Espero, como he dicho en una reunión de trabajo, empezar el año con tranquilidad, haciendo las cosas mejor, fortaleciendo más al Ministerio Público. Modernizar la gestión administrativa. En cuanto a los casos, esperamos que se den acusaciones y se dicten sentencias,  que se avance en las investigaciones, que la ciudadanía confíe en nosotros.
 
¿Cómo están las relaciones con el Poder Judicial?
 
Bastante buenas. Nosotros presentamos las acusaciones y esperamos que no se dilaten los juicios.
 
¿En corrupción también se puede aplicar el juicio inmediato?
 
Claro que sí. Si hay una denuncia y hay una detención en flagrancia, es posible. Ahora, creo que debemos fortalecer este sistema porque habrá mayor demanda y para eso se requieren más recursos.
 
¿Se han nombrado dos nuevos fiscales supremos, eso genera algún cambio?
 
No hay por qué. He conversado con el doctor Tomás Gálvez.  Con el doctor Luis Arce Córdova todavía.

Claves

trabajo. Pablo Sánchez cuenta con 35 años de labor ininterrumpida en el Ministerio Público. Además, es profesor de Derecho en San Marcos y otras universidades, cuando tiene tiempo libre.
 
Padre. Casado, Sánchez Velarde tiene cuatro hijos, dos de los cuales han seguido sus pasos y estudian Derecho. Lo otros dos, medicina.  

 

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