Informe revela que Administración Trump gastó al menos US$40 millones para deportar a unos 300 inmigrantes a terceros países
El escrito, realizado por una comisión especial del Senado de Estados Unidos, incluye el pago, en algunos casos, de US$1 millón por persona.
- Donald Trump revoca política ambiental clave en EE. UU. y debilita la lucha contra el cambio climático
- Arzobispo de EE.UU. cita la canción de Bad Bunny en plena misa y causa sorpresa: "Si te quieres divertir"

La Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, según un informe compartido este viernes 13 de febrero y citado por medios como CNN y Telemundo, reveló que el Gobierno del presidente estadounidense Donald Trump desembolsó un aproximado de US$40 millones para deportar a inmigrantes a países que no son los suyos, un gasto astronómico para un pequeño número de expulsados, tal como criticaron los demócratas.
El texto afirma que esta cifra corresponde tan solo al primer año del segundo gobierno del republicano, es decir, hasta enero de 2026, momento en el que la actual administración intensificó su postura migratoria, colocando la cacería y expulsión de extranjeros como una de sus prioridades.
TE RECOMENDAMOS
¿FUNCIONAN LOS AMARRES DE AMOR? | ASTROMOOD CON JHAN SANDOVAL
Por su parte, Marco Rubio, secretario de Estado, afirmó que estas deportaciones son una estrategia clave para la lucha contra la criminalidad en EE. UU. "Hemos arrestado a personas que pertenecen a pandillas y las hemos deportado. No queremos pandilleros en nuestro país", afirmó el mes pasado.
PUEDES VER: Zar de la frontera de la administración Trump anuncia fin de la ofensiva migratoria en Minnesota

Trump habría realizado pagos a terceros países para que acepten inmigrantes
En la investigación, liderada por la senadora de mayor rango en la comisión, la demócrata Jeanne Shaheen, se informa que la gestión MAGA ha llevado a cabo una serie de negociaciones con Guinea Ecuatorial, Ruanda, El Salvador, Esuatini y Palaos, incluyendo el abono de entre US$4,7 y US$7,5 millones a cada una de estas naciones —más de US$32 millones en total— para que acepten a inmigrantes deportados de Estados Unidos, aunque no sean las regiones de donde estos ciudadanos provienen, como una especie de favor político.
El caso más relevante y ejemplo preciso de esto fue el de Kilmar Ábrego García, un salvadoreño deportado "por error" en marzo de 2025 a su país natal, pero que, luego de apelaciones por parte de su defensa y acciones de la justicia local, fue devuelto a Estados Unidos en junio. Sin embargo, el asunto no quedó ahí, pues en medio de la alegría, la administración Trump buscó expulsarlo nuevamente, pero esta vez hacia África —entre Uganda, Ghana y Liberia—, lugares donde no tenía ningún pariente ni compartía dialecto. Si bien el traslado no llegó a concretarse, esto demostró cómo opera el gobierno estadounidense y su política migratoria.
De acuerdo con el documento —firmado también por Chris Coons, Chris Van Hollen, Jacky Rosen, Tammy Duckworth y Tim Kaine—, Trump realizó convenios con unos 20 países para llevar a cabo estos movimientos durante su primer año en el poder y, en lo que queda de su gestión, busca establecer una relación similar con al menos una docena de naciones más.
"Se estima que la administración Trump gastó más de US$7,2 millones en vuelos de deportación desde terceros países hasta enero de 2026 a al menos diez países, y es probable que los costos reales sean mucho mayores", agrega el texto, que se desarrolló a partir de "una revisión de los acuerdos hasta enero de 2026, viajes del personal a países relevantes y reuniones y comunicación con funcionarios estadounidenses, funcionarios de gobiernos extranjeros, organizaciones de derechos humanos, deportados y abogados".
Un gasto innecesario para EE. UU.
Shaheen afirmó que, según Telemundo, "en muchos casos, los inmigrantes podrían haber sido devueltos directamente a sus países de origen, evitando vuelos innecesarios y costos adicionales al fondo público estadounidense", sin poder aclarar cuál sería el beneficio para la nación norteamericana al realizar estos movimientos.
Un funcionario citado por CNN afirmó que la gestión de Trump "a veces paga al país para que lleve a la gente, los lleva en avión y luego paga para llevarlos a su país de origen".
Asimismo, agregó que el fin de realizar este tipo de expulsiones es dejar un mensaje claro, a modo de amenaza, a la población migrante en Estados Unidos: "Literalmente los arrojará en medio de la nada". "El objetivo es asustar a la gente", enfatizó.

























