9 congresistas pasarán de ganar menos del sueldo mínimo a los más de 32.100 soles del Congreso
De acuerdo con las declaraciones juradas revisadas por La República, 122 congresistas verían incrementados sus ingresos personales al asumir funciones y acceder al salario mensual de S/15.600.
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Algunos de los virtuales congresistas podrían experimentar un giro radical en su situación económica. Tras revisar las hojas de vida y declaraciones juradas de los candidatos con mayores posibilidades de llegar al Congreso, La República identificó que siete futuros diputados y dos futuros senadores pasarían de percibir ingresos menores al sueldo mínimo —S/1.130— a recibir S/15.600 mensuales por su labor parlamentaria.
En la Cámara de Diputados, el caso más llamativo es el de Yenifer Paredes. Según su declaración jurada, la virtual legisladora registra ingresos anuales de apenas S/3.400 provenientes del sector privado. Esto equivale a S/283,33 mensuales, muy por debajo de la remuneración mínima vital. Entre todos los congresistas virtualmente electos, Paredes es quien reporta las rentas más bajas.
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La hija adoptiva del expresidente Pedro Castillo postuló como invitada por Juntos por el Perú. Además, fue la candidata más votada a la Cámara de Diputados en Cajamarca, con más de 70.000 votos. Durante el gobierno de Castillo estuvo involucrada en el Caso Anguía, investigación fiscal en la que fue señalada por presuntamente integrar una organización criminal dedicada al direccionamiento de licitaciones públicas de obras de saneamiento en dicho distrito cajamarquino. Incluso llegó a afrontar prisión preventiva, medida que posteriormente fue revocada.
Otro caso destacado es el de Milagros Santana Vera. La candidata a diputada por Lima Provincias con el Partido del Buen Gobierno declaró ingresos anuales de S/3.570, apenas S/170 más que Paredes. Según esos registros, percibiría alrededor de S/297,50 mensuales.
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También figuran entre quienes pasarían de ganar menos del sueldo mínimo a recibir más de S/15.000 mensuales: Haydee Poma (Juntos por el Perú), con ingresos de S/1.000 mensuales; James Holguín (Juntos por el Perú), con S/946; Lila Prado (Partido del Buen Gobierno), con S/875; Pierangeli Dodero (Fuerza Popular), exreina de belleza que declaró S/709 mensuales; y Demetrio Valqui (Obras), con ingresos de S/500 al mes.
De ingresos menores al sueldo mínimo al Senado
En la Cámara Alta, dos virtuales senadores declararon ingresos inferiores a la remuneración mínima vital: Andrés Avelino Ramos, de Juntos por el Perú, y María del Pilar Flores, de Obras.
Ramos Huilcas fue elegido senador por Apurímac con la agrupación de Roberto Sánchez. Su declaración jurada señala ingresos anuales de S/12.000, equivalentes a S/1.000 mensuales. Según su hoja de vida, estudió Educación Primaria en el Instituto Superior Pedagógico Público La Salle de Abancay y actualmente se dedica de manera independiente a la agricultura. Además, registra una demanda familiar en la que se solicita el descuento del 20% de sus ingresos en favor de su hijo menor.
Por su parte, María del Pilar Flores fue elegida senadora nacional con el partido Obras. Declaró ingresos anuales de S/8.050, es decir, poco más de S/670 mensuales. Esto la convertiría en la futura senadora con menores ingresos previos al ejercicio del cargo.
La virtual senadora señaló haberse desempeñado como gerente general de una empresa de turismo entre 1992 y 2025. Asimismo, reportó bienes inmuebles valorizados en S/167.936,16 y S/50.342,26.
Más de cien congresistas mejorarán sus ingresos
De acuerdo con la información revisada por La República, 122 congresistas verían incrementados sus ingresos personales al asumir funciones y acceder al salario mensual de S/15.600. En total, 25 senadores y 97 diputados electos declararon ingresos menores a esa remuneración.
En la Cámara de Diputados, 10 pertenecen a Ahora Nación, 22 a Fuerza Popular, 26 a Juntos por el Perú, 13 al Partido Obras, 17 al Partido del Buen Gobierno y ocho a Renovación Popular. En el Senado, la distribución es la siguiente: uno de Ahora Nación, cinco de Fuerza Popular, nueve de Juntos por el Perú, tres de Obras, uno de Renovación Popular y seis del Partido del Buen Gobierno.
La cifra aumenta si se consideran los beneficios adicionales que reciben los parlamentarios. Según fuentes consultadas por este diario, los congresistas perciben alrededor de S/12.500 mensuales por asignación de función representativa y S/4.000 adicionales por semana de representación. Con estos montos, los ingresos mensuales superan los S/32.000.
Tomando en cuenta estas bonificaciones, serían 108 diputados y 39 senadores quienes mejorarían sus ingresos al asumir el cargo parlamentario. En total, 147 de los 190 futuros integrantes del Congreso bicameral —equivalente al 77%— verían incrementada su situación económica gracias a sus nuevas funciones.
Congresistas que no declararon ingresos
La revisión de declaraciones juradas también permitió identificar a 15 virtuales congresistas que no registraron ingresos provenientes ni del sector público ni del privado.
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En la Cámara Baja aparecen tres representantes de Fuerza Popular: Francisco Gática (San Martín), Liz Huli Mendoza (Peruanos en el Extranjero) y María Ramos Rosales (Tumbes). Por su parte, Juntos por el Perú concentra seis casos: Daniel Varas (Áncash), Yuli Ambrosio (Huánuco), Luz Soto (Apurímac), Jacqueline Tapullima (San Martín), Jessica Guevara (Cajamarca) y Marco Antonio Flóres (Huánuco). También figura Romina Uribe, del Partido del Buen Gobierno, por Lima.
En el Senado destacan los casos de Lourdes Alcorta e Íber Maraví, quienes tampoco consignaron ingresos en sus declaraciones juradas. Completan la lista Miguel Ángel Velásquez (Renovación Popular), Walter Gago (Obras) y Serafín Andrés Luján (Juntos por el Perú).
'La percepción generalizada es que se entra al Congreso no para servir al país, sino para servirse'
Para Alonso Cárdenas, politólogo de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya (UARM), los salarios de los congresistas han contribuido a que el ingreso al Parlamento sea percibido por la ciudadanía más como una vía para asegurar estabilidad económica que como una vocación de servicio público.
“Históricamente, los salarios en el país han sido bajos, muy por debajo de la media latinoamericana. No sorprende que, en estos cargos, las diferencias sean abismales respecto a las del peruano de a pie. En las últimas décadas, la percepción generalizada es que se entra al Congreso no para servir al país, sino para servirse. Y esto tiene que ver con la debilidad del sistema de partidos, donde vemos vientres de alquiler y no organizaciones que busquen cuadros comprometidos con servir al país, y no servirse de él. No necesariamente tienen que ser personas con grandes estudios, pero sí deberían contar con una trayectoria de servicio al país”, indicó.
El politólogo señaló que esta situación ha profundizado la desaprobación ciudadana hacia el Congreso. Además, consideró que deberían revisarse con mayor detalle los casos de virtuales parlamentarios que reportan bajos ingresos en sus declaraciones juradas.
“La percepción es terrible. Según el Latinobarómetro, el Congreso peruano es el peor evaluado de Latinoamérica. Que futuros parlamentarios no hayan declarado ingresos llama mucho la atención. ¿Cómo una persona financia una campaña sin ingresos? Eso debería encender las alarmas de la ONPE, tomando en consideración que el dinero sucio, proveniente de actividades ilícitas, está cada vez más presente en la política”, apuntó.
Cárdenas también sostuvo que los salarios parlamentarios deberían guardar relación con la calidad del desempeño legislativo.
“Yo creo que no está justificado. Primero, por el rendimiento: la población rechaza a la clase política en su conjunto. Hay un divorcio enorme entre gobernantes y gobernados, y eso no justifica la enorme brecha entre el sueldo promedio nacional y las gollerías del Parlamento. (...) Tampoco se puede caer en el populismo de reducir los salarios hasta la insignificancia, pero sí debe existir concordancia con la realidad del país”, afirmó.





































