Los 3 países de América Latina cuyas economías crecerían más en 2026 frente a las cifras del 2025: solo uno subiría 5%
Por el contrario, México y Trinidad y Tobago presentan expectativas de bajo crecimiento debido a su vulnerabilidad ante cambios en políticas comerciales.
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América Latina y el Caribe registrarán una expansión económica del 2,3% hacia 2026, según las proyecciones recientes del Banco Mundial. Esta entidad financiera internacional anticipa un avance “gradual” debido a la incertidumbre comercial junto con las limitaciones financieras vigentes en la zona. El informe oficial ratifica que el territorio mantiene un ritmo de desarrollo inferior al promedio global, una tendencia que marca el panorama financiero de los próximos años.
Pese a la tendencia general, diversas naciones presentarán mejoras sustanciales respecto al ciclo previo gracias al repunte del turismo, las materias primas y la inversión extranjera. Un territorio específico logrará un incremento aproximado de 5 puntos porcentuales, lo cual representa una “diferencia notable frente al resto de la región”. Este contraste subraya la heterogeneidad de las economías de la región ante los desafíos externos y el dinamismo interno.
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¿Cuáles son los 3 líderes económicos regionales, según ranking 2026?
Guyana encabeza las proyecciones financieras con una aceleración notable, ya que su PIB escalará de 14,6% en 2025 a 19,6% el año siguiente. Este repunte de 5 puntos porcentuales depende directamente de la explotación de hidrocarburos, como el petróleo y el gas, según autoridades económicas consultadas por Reuters.
Surinam ocupa la segunda posición en esta lista con un avance que pasará de 1,4% a 3,5%. Dicha cifra consolida una recuperación necesaria después de periodos con escasa actividad comercial. La mejora económica obedece al fortalecimiento de los sectores extractivos y a un equilibrio macroeconómico sólido, factores que impulsan el desarrollo de las naciones pequeñas en Sudamérica.
República Dominicana completa el podio con una estimación que sube de 2,5% a 4,5% anual. El país caribeño aprovecha el dinamismo del turismo y el consumo interno para mantenerse como un referente de estabilidad en el Caribe.

Surinam, al igual que Guyana, también le debe su crecimiento económico a su yacimiento de petróleo.
¿Cómo les iría a Perú y Colombia en 2026?
El crecimiento de la economía peruana experimentará un freno al pasar de 3% en 2025 a 2,5% en 2026. Según el Banco Mundial, este descenso responde a un menor dinamismo en el gasto de los hogares; sin embargo, la expansión conserva su vigor gracias al financiamiento en cobre e infraestructura. Dichos sectores estratégicos actúan como pilares que evitan una caída mayor en los indicadores de producción nacional ante la debilidad del mercado interno.
Por otro lado, Colombia presentará una tasa estable de 2,6% durante el mismo periodo, cifra idéntica a la del ejercicio anterior. El organismo internacional fundamenta este pronóstico en un consumo resiliente y la recuperación gradual de la inversión privada, elementos que brindan soporte al producto interno bruto. En comparación con sus pares regionales, ambas naciones muestran un avance pausado que las aleja del liderazgo en Latinoamérica, en un contexto de estabilidad sin transformaciones drásticas.

Crecimiento o decrecimiento económico en América Latina y el Caribe. Foto: Banco Mundial/Bloomberg
¿Cuáles son los países con más bajas económicas?
El reciente informe del Banco Mundial anticipa un panorama complejo para Bolivia y Jamaica, las únicas naciones con contracciones estimadas para el año 2026. Los desequilibrios macroeconómicos internos y el debilitamiento del comercio internacional sustentan estos pronósticos desfavorables. Según indica la entidad, la convergencia de elementos locales y externos erosiona la prosperidad financiera en dichos territorios, lo cual establece una distancia considerable frente a otros mercados latinoamericanos. Como señala el organismo, “la combinación de factores locales y externos debilita el desempeño económico en ambas naciones”.
Por su parte, México y Trinidad y Tobago muestran proyecciones de escasa expansión bajo la amenaza de variaciones en las políticas comerciales. La institución advierte sobre peligros inminentes relacionados con aranceles inéditos o la volatilidad que domina las plazas bursátiles actualmente. Estos componentes edifican un entorno de inseguridad para la zona, donde la resiliencia del producto interno bruto enfrenta desafíos severos. El reporte resalta la existencia de "amenazas latentes como nuevos aranceles o la inestabilidad en los mercados".
Esta coyuntura limita el progreso financiero y exige a las administraciones públicas una respuesta ante peligros que acechan la paz social. La vulnerabilidad de estas regiones ante cambios globales subraya la necesidad de reformas estructurales profundas que mitiguen el impacto negativo. El análisis concluye que tales condiciones "configuran un clima de incertidumbre elevada para la región", lo que frena cualquier intento de reactivación inmediata. En consecuencia, la estabilidad del crecimiento depende ahora de la capacidad de adaptación frente a los riesgos externos.


























