Noboa asegura que crímenes bajaron un 40% tras el toque de queda y descarta perdida de soberanía ante EE. UU.
Pese a las medidas adoptadas por el mandatario ecuatoriano, la ola de inseguridad continúa golpeando distintas zonas del país sudamericano.
- Arqueólogos chinos descubren una ciudad de 3.000 años de antigüedad y ofrecen nuevas pistas sobre la vida cotidiana en la Edad del Hierro
- Este es el ránking de las 50 mejores ciudades del mundo para vivir, viajar y trabajar, según la prestigiosa revista Time Out

En medio de crecientes cuestionamientos sobre la cooperación internacional en materia de seguridad, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, defendió el respaldo de Estados Unidos en la lucha contra el crimen organizado. El mandatario aseguró que esta colaboración no compromete la soberanía nacional, en un contexto marcado por la reciente firma de un acuerdo regional impulsado desde Washington para enfrentar a los denominados grupos narcoterroristas, iniciativa que, sin embargo, evidenció divisiones en América Latina tras la ausencia de potencias como México, Colombia y Brasil.
El jefe de Estado ecuatoriano afirmó que en marzo los delitos que más afectan a la ciudadanía, como la extorsión, el robo común y los secuestros, se redujeron cerca del 40% y atribuyó este descenso al toque de queda de 15 días en las provincias de Guayas, El Oro, Los Ríos y Santo Domingo de los Tsáchilas, así como al refuerzo de controles en las fronteras con Colombia y Perú para frenar el ingreso de droga, grupos armados, explosivos y materiales vinculados a la minería ilegal. Además, destacó que se han destruido alrededor de 60 pistas clandestinas y que desde su llegada al poder en noviembre de 2023 se ha capturado a “casi el 90 % de las cabezas criminales” que operaban en el país, según la agencia EFE.
TE RECOMENDAMOS
SANAR EL LINAJE FEMENINO: LAS HERIDAS QUE HEREDAMOS SIN DARNOS CUENTA | ASTROMOOD CON JHAN SANDOVAL
¿Por qué Ecuador levantó el toque de queda tras dos semanas y qué impacto tuvo realmente en la seguridad?
Debido a la situación actual, el presidente ecuatoriano puso fin al toque de queda que rigió durante dos semanas en cuatro provincias de Ecuador, una medida que mantuvo confinadas por las noches a cerca de 6.5 millones de personas en el marco de su estrategia contra el crimen organizado. Aunque el despliegue estatal fue masivo, el balance oficial deja más interrogantes que certezas sobre su impacto real en la seguridad.
Durante 15 días, la restricción se aplicó de forma total, incluso para los sectores productivos de la economía del país. Para ejecutar la medida, el Ejecutivo desplegó a 75.000 efectivos uniformados, con apoyo logístico de Estados Unidos. De esta manera, el control nocturno quedó bajo administración del Estado.
¿Cuántas ciudadanos fueron arrestados por no cumplir con el toque de queda?
Sin embargo, los resultados no acompañaron la magnitud del operativo. Según cifras oficiales, 1.283 personas fueron detenidas por incumplir el toque de queda, pero solo se capturó a un objetivo criminal prioritario. Otros dos sospechosos vinculados a estructuras delictivas fueron arrestados, entre ellos alias 'Perris', quien fue asesinado días después en una cárcel de Guayaquil.
El resto de las cifras refleja acciones habituales de control: 56 armas decomisadas, 207 motocicletas retenidas y más de 700 vehículos registrados. En paralelo, el Ministerio de Defensa reportó intervenciones contra la minería ilegal, con más de 800 detenidos y miles de explosivos incautados, aunque sin detallar los delitos ni los avances judiciales.
¿Qué dijo el actual presidente de Ecuador ante la ola de inseguridad que azota al país sudamericano?
En 2024, el Gobierno de Daniel Noboa declaró el conflicto armado interno y dispuso la militarización de las calles como parte de su estrategia de seguridad. En ese contexto, los homicidios registraron una disminución temporal, aunque semanas después retomaron su tendencia al alza. Además, el Ejecutivo ha mencionado la cooperación con Estados Unidos como apoyo en inteligencia y tecnología, sin que hasta el momento se hayan precisado detalles sobre su alcance.
En medio de este escenario, la reciente operación en Sucumbíos, donde se reportó un bombardeo contra un supuesto campamento criminal, ha generado cuestionamientos debido a versiones que difieren de la oficial. En cuanto al toque de queda, el Estado ecuatoriano sostiene que la medida contribuyó a contener los homicidios en las provincias intervenidas; sin embargo, los registros indican que los asesinatos continuaron durante el día e incluso en horarios cercanos a la restricción nocturna.
¿Cómo fue la reacción de los ciudadanos ante las medidas del Gobierno de Noboa?
En las calles, el impacto fue inmediato. Comerciantes, transportistas y trabajadores informales reportaron pérdidas económicas y cambios en sus rutinas. Los negocios que operaban de noche tuvieron que reducir sus horarios, mientras que la movilidad urbana se vio afectada por la menor circulación y las largas esperas para abastecer combustible.
Las percepciones ciudadanas son diversas. Algunos habitantes aseguran haber sentido una mayor presencia militar y una reducción de las actividades delictivas en sus barrios. Otros, en cambio, sostienen que la violencia no disminuyó, sino que cambió de horario.



























