El gas de tu cocina puedes acabarse en 10 años: qué puede pasar con el precio del balón y la luz si el Perú no encuentra nuevas reservas
El país exporta la mitad de su gas con reservas para una década. Si no se actúa ahora, importar energía podría costar 15 veces más que hoy.
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El balón de gas que usas para cocinar, la electricidad de tu casa y el combustible del taxi que tomas cada mañana dependen de un solo yacimiento: Camisea. Y Camisea tiene reservas para diez años.
Eso no lo dijo un activista ni un político de oposición. Lo dijeron este lunes Pedro Gamio, exviceministro de Hidrocarburos, y Carlos Herrera Descalzi, exministro de Energía y Minas, en el primer foro del ciclo Perú: Futuro Energético organizado por La República. Sus números son concretos y su conclusión es la misma: si el Perú no encuentra nuevas reservas antes de que se agoten las actuales, tendrá que importar gas. Y el gas importado cuesta, según Víctor Murillo, presidente del directorio de EGESUR, hasta quince veces más que el precio interno actual.
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¿Qué significa eso en la práctica?
Que el balón de gas que hoy cuesta alrededor de 45 soles podría dispararse. Que la tarifa eléctrica —artificialmente baja gracias al gas barato de Camisea— subiría de forma sostenida. Que el taxista que hoy llena su tanque con gas natural vehicular a precio accesible volvería a depender de la gasolina. La crisis de marzo, cuando la rotura del ducto en Megantoni generó pérdidas de entre tres mil y cinco mil millones de dólares en apenas trece días, fue un anticipo a pequeña escala de lo que puede venir de forma permanente.
El problema no es solo cuánto gas queda. Es que el 60% del gas que produce el Perú se va al sector eléctrico —la generación de luz— cuando podría sustituirse por hidroeléctricas y energías renovables, liberando reservas para hogares, transporte e industria. Y es que el 80 o 90% de los usuarios de gas natural están en Lima, mientras el resto del país sigue comprando balones porque la masificación lleva veinte años sin llegar a las regiones.
Lo que viene depende de lo que haga el siguiente gobierno desde el primer día. Y hasta ahora, ningún candidato ha explicado qué hará.



































