China lanza advertencia a Estados Unidos y asegura que intervenir en Taiwán podría provocar un enfrentamiento
En medio de fricciones en el Estrecho, Beijing reiteró que Taiwán es parte de su territorio y rechazó el respaldo militar de Washington.
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China advirtió a Estados Unidos que cualquier intervención en Taiwán podría derivar en un enfrentamiento directo. El canciller Wang Yi fijó la posición oficial durante la Conferencia de Seguridad de Múnich, donde afirmó que la isla forma parte de su territorio y que la reunificación es un objetivo “histórico e irreversible”. “Nunca ha sido un país. No lo fue en el pasado y no lo será en el futuro”, declaró ante representantes europeos y estadounidenses.
El pronunciamiento se produjo en medio de nuevas tensiones en el Estrecho de Taiwán y tras recientes declaraciones de dirigentes de Washington. Beijing considera que el respaldo político y militar a Taipéi vulnera el principio de “una sola China”, base de las relaciones bilaterales desde 1979. La advertencia también coincide con especulaciones sobre una eventual reunión entre Xi Jinping y Donald Trump, en un contexto marcado por la tregua comercial y las sanciones a Rusia.
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Rechazo a la independencia
Wang Yi sostuvo que la independencia de Taiwán constituye “la mayor amenaza para la paz en el Estrecho”. El funcionario señaló que cualquier tentativa de separar a la isla del territorio continental cruzará una línea roja. “Si alguien intenta dividir a China, China responderá”, afirmó ante la audiencia en Múnich.
En paralelo, el portavoz de la Oficina de Asuntos de Taiwán, Chen Binhua, criticó al Lai Ching-te por impulsar, según Beijing, una agenda separatista. Chen aseguró que esas posiciones “socavan la estabilidad regional”. En Japón, la dirigente conservadora Sanae Takaichi expresó apoyo a la seguridad de la isla, lo que generó una protesta diplomática china.
El gigante asiático reiteró que la reunificación forma parte de su estrategia nacional y la vinculó con su modelo de gobernanza global y el multilateralismo chino. Wang defendió ese enfoque como alternativa al “bloque y confrontación”.
Venta de armas en la mira
Otro punto central fue la venta de armas a la isla autorizada por EE. UU. Wang Yi afirmó que ese tipo de decisiones “envían señales equivocadas” y alientan la independencia. Beijing sostiene que esos acuerdos militares alteran el equilibrio en la región y aumentan el riesgo de incidentes en el Estrecho.
La tensión se intensificó tras declaraciones del secretario de Estado Marco Rubio, quien respaldó el fortalecimiento de la defensa de Taipéi y cuestionó la postura china. En Pekín respondieron que esas expresiones interfieren en asuntos internos. “Instamos a ciertos políticos estadounidenses a dejar de jugar la carta de Taiwán”, señaló un comunicado oficial.
El cruce ocurre en un momento clave para las relaciones bilaterales. Aunque ambas potencias mantienen una tregua comercial, la cuestión territorial continúa como el principal foco de fricción. China dejó claro en Múnich que el tema es asunto de soberanía y advirtió que no aceptará presiones.

























