El golfo de Panamá pierde un fenómeno clave por primera vez en 40 años: los científicos están en alerta
La pesca en la zona podría verse gravemente perjudicada. La falta de nutrientes reduce la productividad del mar, impactando tanto a especies comerciales como a comunidades que dependen de esta actividad.
- Ni Perú ni Panamá: el único país de América Latina en top 10 de producción y consumo de arroz en el mundo, detrás de China
- Empresas pagan hasta US$4 millones por cruzar el Canal de Panamá tras crisis en el estrecho de Ormuz

El Golfo de Panamá enfrenta un cambio sin precedentes tras la desaparición de un fenómeno esencial para su equilibrio marino. Científicos advierten que la ausencia del afloramiento oceánico, registrada por primera vez en más de 40 años, podría tener consecuencias en el clima global y en los ecosistemas.
Este evento ha encendido las alarmas en la comunidad científica, ya que el afloramiento oceánico es clave para la biodiversidad y la pesca. Su interrupción no solo afecta a la región, sino que también podría reflejar alteraciones más amplias en el comportamiento de los océanos.
¿Qué es el afloramiento oceánico y por qué su desaparición preocupa?
El afloramiento oceánico es un proceso natural mediante el cual aguas frías y ricas en nutrientes ascienden desde el fondo marino hacia la superficie. Este mecanismo sostiene la vida marina al aportar los elementos necesarios para el desarrollo de organismos y cadenas alimenticias.
Durante décadas, este fenómeno ocurría de manera predecible en el Golfo de Panamá. Sin embargo, en 2025 los expertos detectaron su ausencia, lo que marcó un quiebre inédito en un patrón que se había mantenido estable durante al menos cuatro décadas.
¿Qué consecuencias tiene este cambio para el clima y los ecosistemas?
La interrupción del afloramiento se vincula con el debilitamiento de los vientos estacionales, responsables de activar este proceso. Al perder intensidad, se impide el ascenso de aguas profundas, lo que eleva la temperatura superficial y reduce la disponibilidad de nutrientes en el océano.
Este escenario impacta directamente en la pesca y los arrecifes de coral, debilitando la productividad y la estabilidad de los ecosistemas marinos. Además, al desaparecer este sistema de enfriamiento natural, existe el riesgo de un aumento acelerado de la temperatura del agua, con posibles efectos en el clima regional y global.


































