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                <title>La República: Últimas noticias de última hora del Perú y el mundo</title>
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                <description>Noticias del Perú y del mundo en larepublica.pe - Últimas noticias de política, espectáculos, deportes, economía, tendencias, tecnología, salud, sociedad, mundo, cine y más.</description>
                <lastBuildDate>Sat, 10 Oct 2026 01:37:37 GMT</lastBuildDate>
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                                <![CDATA[ Un descubrimiento inesperado en Chernóbil: combustible nuclear estable en partículas expulsadas hace 40 años ]]>
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                            <![CDATA[ Un análisis de seis fragmentos radiactivos reveló que su estructura se ha conservado durante años, aunque todavía se desconocen sus efectos a largo plazo en el entorno. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Las partículas de combustible radiactivo de Chernóbil resultaron ser más estables de lo que se creía. Foto: Shutterstock]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/ciencia">Ciencia</category>
                            <dc:creator>Renzo Loza</dc:creator>
                            <pubDate>Sat, 10 Oct 2026 01:37:37 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Un descubrimiento inesperado en Chernóbil: combustible nuclear estable en partículas expulsadas hace 40 años ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Durante el accidente nuclear de <strong>Chernóbil</strong>, ocurrido en 1986, las explosiones y el <a href="https://larepublica.pe/cultural/2026/04/05/sonia-cunliffe-el-desastre-nuclear-de-chernobil-fue-hace-cuarenta-anos-y-el-mundo-esta-discutiendo-ahora-sobre-una-amenaza-nuclear-hnews-110915">incendio del reactor</a> dispersaron fragmentos de <strong>combustible nuclear radiactivo </strong>por los alrededores. Cuatro décadas después, algunas de estas partículas, conocidas como<strong> partículas calientes</strong>, siguen siendo altamente radiactivas. Aunque miden entre 8 y 50 micrómetros, su comportamiento es importante para determinar cuánto tiempo pueden retener sustancias radiactivas y en qué momento podrían liberarlas al medio ambiente.</p>   <p>Estas partículas presentan distintas composiciones y estructuras. Algunas conservan <a href="https://larepublica.pe/ciencia/2024/12/22/cientificos-descubren-un-hongo-que-se-alimenta-de-radiacion-y-podria-salvar-a-chernobil-de-la-contaminacion-nuclear-hongo-negro-radiacion-descontaminar-chernobil-contaminacion-nuclear-1790338">características químicas</a> y físicas similares a las del combustible original, compuesto por <strong>dióxido de uranio</strong>. Otras quedaron parcial o totalmente recubiertas por una capa de circonio, o se fusionaron con ella debido a las altas temperaturas del reactor. Un tercer tipo se formó durante el incendio del grafito, cuando el combustible se oxidó y produjo <strong>compuestos de uranio </strong>que pueden fragmentarse con facilidad y dispersarse en el aire.</p>   <blockquote class="wp-block-quote"><p><strong>PUEDES VER: </strong><a href="https://larepublica.pe/ciencia/2026/10/09/casi-2000-anos-bajo-tierra-arqueologos-encuentran-el-lugar-donde-un-dios-romano-impacto-con-un-rayo-la-villa-de-adriano-165564">Casi 2.000 años bajo tierra: arqueólogos encuentran el lugar donde un dios romano &quot;impactó&quot; con un rayo la Villa de Adriano</a></p></blockquote>   <h2>Un análisis inédito de partículas radiactivas</h2>   <p>Investigadores de la Universidad Leibniz de Hannover (LUH) y del Centro Helmholtz de Dresde-Rossendorf (HZDR), en Alemania, examinaron seis partículas procedentes de dos lugares de la zona de exclusión de Chernóbil. El equipo utilizó<strong> difracción de rayos X</strong> con radiación sincrotrón para estudiar su estructura cristalina y distinguir las diferentes fases de óxidos de uranio presentes en las muestras.</p>   <p>El análisis permitió comprobar que la estructura cristalina del combustible nuclear se ha conservado en gran medida en las partículas estudiadas. Este resultado indica que sus restos son químicamente más estables de lo que se suponía y que pueden mantener en su interior productos de fisión, sustancias radiactivas generadas durante el funcionamiento del reactor. Esto podría limitar su liberación al suelo y al agua, aunque no elimina los riesgos asociados a su radiactividad.</p>   <p>Sin embargo, los resultados deben interpretarse con cautela. Los investigadores analizaron únicamente seis partículas de dos ubicaciones, y cada una presenta características propias. Por ello, todavía no es posible determinar si este comportamiento representa al conjunto de partículas dispersas en la región ni establecer conclusiones generales sobre los riesgos para la salud.</p>   <p>“E incluso si alguna vez tuviéramos esos valores promedio, aun así no podríamos hacer afirmaciones generalmente válidas sobre los riesgos para la salud en la región”, advirtió en un <a href="https://www.hzdr.de/db/Cms?pNid=99&pOid=78917" target="_blank" rel="nofollow">comunicado</a> Tobias Weissenborn, físico e investigador doctoral de la Universidad Leibniz de Hannover.</p>   <p>El equipo continuará estudiando los restos radiactivos del accidente. Weissenborn y Christoph Hennig, investigador y cristalógrafo del HZDR, ya trabajan en nuevos experimentos centrados en las fases transuránicas, que contienen elementos más pesados que el uranio. Estos análisis podrían aportar más información sobre la composición y el comportamiento de los materiales que permanecen en el entorno de Chernóbil.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Se abrió un agujero del tamaño de dos Suizas en la Antártida: los científicos por fin conocen la causa ]]>
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                            <![CDATA[ La llegada de aire cálido y las corrientes oceánicas acercaron agua más caliente al continente, lo que provocó la apertura de una enorme zona sin hielo en pleno invierno. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[El calentamiento de los océanos habrían destruido más de 89.000 kilómetros cuadrados de hielo marino en la Antártida. Foto: NASA]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/ciencia">Ciencia</category>
                            <dc:creator>Renzo Loza</dc:creator>
                            <pubDate>Fri, 09 Oct 2026 23:37:03 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Se abrió un agujero del tamaño de dos Suizas en la Antártida: los científicos por fin conocen la causa ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>En agosto de 2024, una enorme <a href="https://larepublica.pe/ciencia/2026/09/18/a-700-km-de-profundidad-bajo-la-corteza-terrestre-una-reserva-contiene-mas-agua-que-todos-los-oceanos-juntos-1649268">extensión de agua</a> quedó expuesta en una región de la <strong>Antártida Oriental</strong> que había permanecido cubierta por hielo marino durante los inviernos anteriores. El fenómeno alcanzó los <strong>89.121 kilómetros cuadrados</strong>, una superficie comparable a la de dos Suizas, y sorprendió a los científicos por su aparición en pleno invierno polar.</p>   <p>Un estudio publicado a finales de septiembre en la revista científica <a href="https://agupubs.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1029/2026GL122580" target="_blank" rel="nofollow">Geophysical Research Letters</a>, elaborado por investigadores de la Universidad Bharathidasan, en India, reconstruyó las condiciones que hicieron posible este fenómeno. Los resultados apuntan a la coincidencia de dos procesos extremos: la llegada de aire cálido y húmedo desde latitudes más bajas y el ascenso de agua relativamente cálida desde las profundidades del océano.</p>   <blockquote class="wp-block-quote"><p><strong>PUEDES VER: </strong><a href="https://larepublica.pe/ciencia/2026/10/09/casi-2000-anos-bajo-tierra-arqueologos-encuentran-el-lugar-donde-un-dios-romano-impacto-con-un-rayo-la-villa-de-adriano-165564">Casi 2.000 años bajo tierra: arqueólogos encuentran el lugar donde un dios romano &quot;impactó&quot; con un rayo la Villa de Adriano</a></p></blockquote>   <h2>Seis ríos atmosféricos llevaron calor hasta la Antártida</h2>   <p>El equipo, liderado por el investigador Jeebanjyoti Swain, identificó seis episodios de <strong>ríos atmosféricos</strong> que atravesaron la región entre <strong>julio y agosto de 2024</strong>. Estas corrientes son franjas estrechas de la atmósfera que transportan grandes cantidades de<strong> vapor de agua</strong> y energía desde regiones más cálidas hacia latitudes polares.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/09/6ac9756ec07d2513880d2f24.jpg" alt="Ubicación de uno de los agujeros en la Antártida. Foto: UW News" width="1250" height="735"/><figcaption>Ubicación de uno de los agujeros en la Antártida. Foto: UW News</figcaption>   <p>Durante esos episodios, el transporte de humedad alcanzó niveles excepcionales en comparación con los registros de 1979 a 2023. En algunos momentos, las anomalías de <strong>temperatura del aire rondaron los 19 °C</strong> por encima de los valores habituales para esa época del año. Esto no significa que la temperatura llegara a los 19 °C, sino que fue considerablemente más alta de lo normal para el invierno antártico.</p>   <p>La humedad, las nubes y el aire más cálido dificultaron que el océano perdiera calor y que el hielo volviera a formarse con normalidad. Las precipitaciones también contribuyeron a estas condiciones: en lugar de la nieve seca habitual, se registró <strong>nieve más húmeda</strong>. Sin embargo, el efecto de la atmósfera no explica por sí solo la apertura de esta enorme zona de agua.</p>   <blockquote class="wp-block-quote"><p><strong>PUEDES VER: </strong><a href="https://larepublica.pe/ciencia/2024/07/02/unas-220-galaxias-satelite-orbitarian-la-via-lactea-pero-estarian-desapareciendo-segun-estudio-140956">Unas 220 galaxias satélite orbitarían la Vía Láctea, pero estarían desapareciendo, según estudio</a></p></blockquote>   <h2>El océano también debilitó el hielo desde abajo</h2>   <p>Los fuertes vientos que soplaron sobre la <strong>bahía de Breid</strong> alteraron la circulación del agua mediante un proceso conocido como <strong>succión de Ekman</strong>. Este mecanismo puede favorecer el ascenso de aguas profundas cuando los vientos desplazan las capas superficiales del océano.</p>   <p>En esta región, situada sobre una cuenca profunda entre las elevaciones submarinas Astrid y Gunnerus, el proceso permitió que llegara a las capas superiores agua circumpolar profunda, una masa de agua relativamente cálida del <a href="https://larepublica.pe/ciencia/2026/10/03/buenas-noticias-para-la-ciencia-en-america-latina-un-pais-ingresa-a-una-red-mundial-que-investiga-el-clima-y-los-oceanos-de-la-antartida-131034">océano Austral</a>. Así, mientras la atmósfera dificultaba la formación de hielo desde arriba, el océano aportaba calor desde abajo.</p>   <p>La temperatura superficial del agua llegó a presentar una anomalía cercana a los 0,6 °C, y una ola de calor marina se mantuvo aproximadamente entre el 23 de julio y el 14 de agosto. Aunque esta diferencia pueda parecer pequeña, resulta importante en un entorno donde el agua se encuentra cerca de su punto de congelación.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/09/6ac974f711bdb039f2040d8a.jpg" alt="Una zona con poco hielo volvió a aparecer en la Antártida. Foto: NASA" width="1250" height="735"/><figcaption>Una zona con poco hielo volvió a aparecer en la Antártida. Foto: NASA</figcaption>   <p>La combinación de ambos factores favoreció la aparición de la <strong>polinia</strong>, término científico que designa una zona de agua abierta o con muy poco hielo rodeada por hielo marino. El área comenzó a abrirse el 4 de agosto, cuando las zonas sin hielo sumaban unos 9.494 kilómetros cuadrados. El 7 de agosto alcanzó los 76.643 kilómetros cuadrados y, un día después, llegó a su extensión máxima de 89.121 kilómetros cuadrados.</p>   <p>La apertura se redujo rápidamente: para el 10 de agosto, la superficie de agua expuesta había disminuido a unos 8.744 kilómetros cuadrados. Hacia mediados de ese mes, el hielo invernal había vuelto a cubrir la región.</p>   <blockquote class="wp-block-quote"><p><strong>PUEDES VER: </strong><a href="https://larepublica.pe/ciencia/2026/10/07/ni-en-el-refrigerador-ni-en-el-frutero-este-es-el-lugar-donde-deben-guardarse-los-platanos-para-que-no-se-oscurezcan-tan-rapido-140854">Ni en el refrigerador ni en el frutero: este es el lugar donde deben guardarse los plátanos para que no se oscurezcan tan rápido</a></p></blockquote>   <h2>¿Por qué preocupa la apertura de esta polinia?</h2>   <p>Las polinias no son fenómenos desconocidos en la Antártida. Algunas aparecen de forma recurrente cuando los vientos apartan el hielo de determinadas zonas. Lo excepcional en la bahía de Breid fue la magnitud de la abertura durante el invierno. Según el estudio, los registros satelitales disponibles desde 1979 no habían mostrado allí un episodio invernal semejante.</p>   <p>El hallazgo también se produce en un contexto de <a href="https://larepublica.pe/ciencia/2026/08/18/la-antartida-oculta-un-mundo-bajo-27-millones-de-km-cubicos-de-hielo-cientificos-revelan-montanas-valles-y-canones-nunca-antes-vistos-1172646">reducción del hielo marino antártico</a>. Desde 2016, su extensión ha experimentado un deterioro importante, y los investigadores señalan que el calentamiento del océano Austral y los posibles cambios en los ríos atmosféricos podrían favorecer condiciones similares en regiones que hasta ahora habían permanecido relativamente estables.</p>   <p>No obstante, esto no significa que las polinias gigantes vayan a repetirse de manera habitual. Los científicos consideran necesarios nuevos estudios y modelos más detallados para determinar cómo podrían evolucionar estos fenómenos y con qué frecuencia podrían aparecer.</p>   <p>Aunque el derretimiento del hielo marino flotante no eleva directamente el nivel del mar, su pérdida puede alterar el ecosistema antártico y las interacciones entre el océano, la atmósfera y el hielo. Esta cubierta también constituye un hábitat importante para organismos como el kril, que forma parte de la base de la cadena alimentaria antártica.</p>   <p>El episodio de la bahía de Breid muestra que la apertura de una polinia de enormes dimensiones puede producirse cuando coinciden varios procesos atmosféricos y oceánicos. Comprender cómo interactúan será fundamental para evaluar la evolución futura del hielo marino en la Antártida.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Casi 2.000 años bajo tierra: arqueólogos encuentran el lugar donde un dios romano "impactó" con un rayo la Villa de Adriano ]]>
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                            <![CDATA[ La inscripción fue hallada intacta en la estructura original, elevada como un lugar sagrado vinculado a la caída de rayos y prácticas rituales. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Una antigua inscripción en el lugar donde fue descubierta. Foto: Ministero della Cultura]]></image:title>
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                            <dc:creator>Renzo Loza</dc:creator>
                            <pubDate>Fri, 09 Oct 2026 21:54:28 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Casi 2.000 años bajo tierra: arqueólogos encuentran el lugar donde un dios romano "impactó" con un rayo la Villa de Adriano ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>En la <strong>Villa de Adriano</strong>, cerca de Tívoli, Italia, arqueólogos descubrieron una inscripción romana dedicada a <strong>Summanus</strong>, el dios de los rayos nocturnos. La placa de mármol permanece intacta en la estructura donde fue colocada en la antigüedad y ofrece una oportunidad excepcional para estudiar un ritual religioso relacionado con los lugares alcanzados por rayos.</p>   <p>La pieza mide aproximadamente 40 por 35 centímetros y conserva dos líneas de texto grabadas en su superficie: <strong>FVLGVR SVBMANIVM</strong>, que significa <strong>el rayo de Summanus</strong>, según un <a href="https://www.instagram.com/p/DdG52KgiO0E/?hl=es&img_index=3" target="_blank" rel="nofollow">comunicado</a>. El hallazgo fue realizado por arqueólogos de la Universidad Carlo Bo de Urbino, en colaboración con el Instituto Villa Adriana e Villa d&#039;Este y las autoridades italianas de patrimonio.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/09/6ac95d4116481d28e80806c3.jpg" alt="La inscripción "FVLGVR SVBMANIVM"en la piedra. Foto: Ministero della Cultura" width="1250" height="735"/><figcaption>La inscripción &quot;FVLGVR SVBMANIVM&quot;en la piedra. Foto: Ministero della Cultura</figcaption>   <h2>La inscripción que vincula un rayo con la religión romana</h2>   <p>La placa no apareció como un objeto aislado, sino que continúa incrustada en la fachada de una pequeña construcción cuadrada levantada con bloques de<strong> toba volcánica y mortero</strong>. Los investigadores consideran que el monumento podría señalar el lugar donde cayó un rayo en la Antigüedad y que habría funcionado como un <strong>recinto sagrado</strong> para proteger un terreno considerado tocado por la divinidad.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/09/6ac95db4f6daf0dda50fdd1a.jpg" alt="La losa está colocada en la parte frontal de una pequeña estructura cuadrada construida con bloques de toba y mortero. Foto: Ministero della Cultura" title="La losa está colocada en la parte frontal de una pequeña estructura cuadrada construida con bloques de toba y mortero. Foto: Ministero della Cultura" width="1250" height="735"/><figcaption>La losa está colocada en la parte frontal de una pequeña estructura cuadrada construida con bloques de toba y mortero. Foto: Ministero della Cultura</figcaption>   <p>Para los romanos, los rayos no eran simples fenómenos meteorológicos, sino manifestaciones de la voluntad de los dioses. Su significado dependía, entre otros factores, del momento en que se producían. Mientras <strong>Júpiter</strong> estaba asociado con los rayos diurnos, Summanus era la divinidad vinculada con los que caían durante la noche.</p>   <p>Aunque su culto es poco conocido en la actualidad, Summanus contaba con un templo en Roma, situado cerca del Circo Máximo. La inscripción encontrada en la villa permite acercarse a esta tradición religiosa y a la manera en que los romanos interpretaban los fenómenos naturales.</p>   <p>Cuando un rayo alcanzaba un lugar, los romanos podían considerarlo un espacio consagrado a la divinidad y, por tanto, separado del mundo cotidiano. Para formalizar esta condición, practicaban un ritual conocido como <strong>fulgur conditum</strong>, expresión que puede traducirse como “rayo enterrado”.</p>   <p>El procedimiento consistía en recoger los restos afectados por la descarga eléctrica, depositarlos en una fosa junto con ofrendas y fórmulas rituales y cerrar el lugar. Después, el sitio podía quedar señalado mediante una construcción sagrada.</p>   <h2>Un testimonio excepcional de los antiguos rituales</h2>   <p>Las fuentes escritas de la Antigüedad ofrecen referencias a estas prácticas. En su poema &#039;<strong>Farsalia</strong>&#039;, el escritor romano Lucano describe a un arúspice etrusco que recogía los restos de animales alcanzados por un rayo, los enterraba y pronunciaba fórmulas rituales antes de realizar un sacrificio.</p>   <p>El gramático romano Festo también utilizó el término <strong>fulgurito</strong> para referirse al suelo alcanzado por un rayo y considerado reclamado por la divinidad. Estas costumbres estaban relacionadas con la tradición religiosa etrusca, cuyos especialistas tenían un papel importante en la interpretación de los fenómenos eléctricos atmosféricos y sus posibles significados sagrados.</p>   <p>La importancia del hallazgo en la Villa de Adriano radica, sobre todo, en que la inscripción permanece en su emplazamiento original, integrada en la estructura para la que fue concebida. En otros yacimientos, los vestigios asociados con estos rituales han llegado hasta nuestros días de manera fragmentaria, como pozos, recintos o inscripciones reutilizadas en construcciones posteriores.</p>   <p>En este caso, los arqueólogos pueden estudiar conjuntamente el texto grabado, la arquitectura y el lugar donde se levantó el monumento. Esta combinación ofrece información para investigar cómo se materializaban las creencias religiosas romanas y cómo se identificaban los espacios considerados sagrados.</p>   <p>Construida durante el gobierno del emperador Adriano, entre los años 118 y 138 d. C., la villa se encuentra a unos 28 kilómetros de Roma. El complejo llegó a abarcar aproximadamente 120 hectáreas y reúne restos de palacios, termas, jardines, teatros y espacios ceremoniales. Debido a su importancia histórica y arqueológica, forma parte de la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco desde 1999.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Se alimenta de tortugas, patitos e incluso serpientes: el voraz apetito de un insecto acuático gigante ]]>
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                            <![CDATA[ Este depredador fue descrito en detalle a partir de un estudio que reúne décadas de investigaciones sobre su comportamiento. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Una chinche acuática gigante cazando y sujetando a un pez pequeño en el agua. Foto: Yasuda Mamoru/Minden Pictures]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/ciencia">Ciencia</category>
                            <dc:creator>Renzo Loza</dc:creator>
                            <pubDate>Fri, 09 Oct 2026 20:56:00 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Se alimenta de tortugas, patitos e incluso serpientes: el voraz apetito de un insecto acuático gigante ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Las <strong>chinches de agua gigantes</strong> figuran entre los depredadores más sorprendentes de los <a href="https://larepublica.pe/ciencia/2026/10/01/sumergieron-1500-arboles-de-navidad-en-un-lago-3-anos-despues-descubrieron-un-sorprendente-cambio-en-la-biodiversidad-del-fondo-76175">ecosistemas de agua dulce</a>. Estos insectos pueden capturar desde pequeños peces y renacuajos hasta presas mucho más grandes, como tortugas, patitos e incluso serpientes. Una investigación publicada en marzo de 2019 en la <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/ens.12334" target="_blank" rel="nofollow">revista Entomological Science</a> reunió décadas de estudios sobre su comportamiento y describió la particular estrategia que utilizan para conseguir alimento.</p>   <p>Existen alrededor de 150 especies de chinches de agua gigantes en distintas partes del mundo. Entre las de mayor tamaño están <strong>Lethocerus grandis</strong> y <strong>Lethocerus maximus</strong>, propias de <a href="https://larepublica.pe/ciencia/2026/09/29/el-gigantesco-monte-submarino-entre-peru-y-chile-que-se-eleva-mas-de-24-km-y-triplica-la-altura-del-edificio-mas-alto-del-mundo-1947843">Sudamérica</a>, que pueden superar los 10 centímetros de longitud. El entomólogo Shin-ya Ohba, profesor asociado de la Universidad de Nagasaki, analizó numerosos ejemplares y revisó investigaciones previas para explicar la ecología de estos insectos, cuya conducta depredadora también cumple una función importante en los humedales.</p>   <p><span style="color:rgb(51, 51, 51)">&quot;A los entomólogos japoneses les gustan las chinches acuáticas gigantes porque tienen una morfología interesante&quot;, explica.</span></p>   <h2>Un depredador oportunista</h2>   <p>Las chinches de agua gigantes suelen permanecer <strong>ocultas entre las plantas acuáticas</strong> hasta que una presa entra dentro de su alcance, según informa un artículo de <a href="https://www.nationalgeographic.fr/animaux/insolite-les-punaises-deau-geantes-se-nourrissent-de-tortues-de-canetons-et-meme-de-serpents-attaques-animales" target="_blank" rel="nofollow">Nat Geo</a>. Charles Swart, profesor del Trinity College de Connecticut y especialista en estos insectos, las describe como depredadores que se acuestan y esperan [a sus presas]. Según su explicación, permanecen sujetas a la vegetación y atacan casi cualquier animal que pase frente a ellas.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/09/6ac95008788123d5e60890b4.jpg" alt="Una chinche acuática gigante (Kirkaldyia deyrolli ) sujetando a una pequeña tortuga. Foto: Shin-ya Ohba" width="1250" height="735"/><figcaption>Una chinche acuática gigante (Kirkaldyia deyrolli ) sujetando a una pequeña tortuga. Foto: Shin-ya Ohba</figcaption>   <p>Su cuerpo marrón les permite confundirse con el entorno. Además, pueden permanecer bajo el agua mientras respiran mediante una estructura similar a un pequeño tubo que sobresale de la parte posterior. Cuando detectan una presa, sujetan al animal con sus patas y perforan su cuerpo con una pieza bucal afilada. Después introducen enzimas y otras sustancias que descomponen los tejidos para extraerlos.</p>   <p>Este método también les permite enfrentarse a animales de mayor tamaño. En 2011, Ohba documentó por primera vez un ataque de una chinche de agua gigante contra una tortuga. El proceso puede durar varias horas cuando la presa es grande. Swart precisa que todavía no existe certeza sobre la composición de las sustancias que emplean estos insectos ni sobre si deben considerarse realmente venenosos.</p>   <h2>Hembras caníbales</h2>   <p>La reproducción de estas chinches también presenta conductas poco comunes entre los insectos. En varias especies, los machos asumen gran parte del cuidado de los huevos. Algunos protegen las puestas frente a depredadores, mientras que en otras especies las hembras adhieren los huevos al cuerpo del macho, que los transporta hasta su eclosión.</p>   <p>En <strong>Kirkaldyia deyrolli</strong>, la competencia entre hembras puede adquirir una forma extrema. Algunas destruyen y consumen los huevos depositados por otras hembras. Ohba explica que, al eliminar la puesta de una rival, una hembra puede aumentar las posibilidades de que el macho cuide sus propios huevos.</p>   <p>Las ninfas tampoco tienen una alimentación sencilla. Su etapa juvenil puede extenderse hasta 60 días y coincide con periodos en los que las presas pequeñas son menos abundantes. Por ello, atacan animales como renacuajos y peces pequeños con ayuda de sus patas delanteras, que poseen una forma especialmente curvada.</p>   <h2>Unos depredadores necesarios</h2>   <p>Aunque su comportamiento resulte intimidante, las chinches de agua gigantes ocupan una posición importante dentro de los ecosistemas acuáticos. Su actividad ayuda a regular las poblaciones de otros animales y las convierte en depredadores relevantes de humedales y arrozales.</p>   <p>Sin embargo, estos insectos también enfrentan amenazas. La contaminación del agua puede reducir sus poblaciones, mientras que especies introducidas, como algunos cangrejos de río y las ranas toro, pueden convertirse en nuevos depredadores. Para Ohba, proteger a estas especies también contribuye a conservar los ecosistemas de agua dulce donde habitan.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Las evidencias del fondo marino de la Antártida revelan cómo el hielo detuvo su retroceso y avanzó 65 kilómetros ]]>
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                            <![CDATA[ Este descubrimiento es clave para mejorar las predicciones sobre el deshielo en el continente helado. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Nuevos hallazgos sobre la estabilidad de la capa de hielo de la Antártida Oriental. Foto: EYOS Expeditions/AFP]]></image:title>
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                            <pubDate>Fri, 09 Oct 2026 00:11:14 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Las evidencias del fondo marino de la Antártida revelan cómo el hielo detuvo su retroceso y avanzó 65 kilómetros ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Una enorme acumulación de sedimentos bajo el mar de la <a href="https://larepublica.pe/ciencia/2026/07/31/los-termometros-en-la-antartida-marcaron-841-grados-celsius-la-temperatura-mas-baja-registrada-en-la-tierra-desde-2012-1641729">Antártida Oriental</a> conserva las huellas de un episodio clave en la historia de su <strong>capa de hielo</strong>: tras retroceder al final de la última glaciación, el hielo se estabilizó y avanzó unos <strong>65 kilómetros</strong> hacia el océano antes de reanudar su retirada. El hallazgo aporta nuevas pistas sobre los factores que controlan el comportamiento de los glaciares.</p>   <p>La estructura se encuentra en la <strong>bahía de Vincennes</strong>, tiene unos <strong>260 metros de altura</strong> y se extiende a lo largo de <strong>65 kilómetros</strong>. Con un volumen superior a los <strong>580 kilómetros cúbicos</strong>, es la mayor formación aislada de este tipo conocida hasta ahora en una plataforma continental cubierta por glaciares. El estudio, liderado por la Universidad de Kiel y el Instituto Alfred Wegener de Alemania, fue publicado en la revista <a href="https://agupubs.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1029/2025GL121369" target="_blank" rel="nofollow">Geophysical Research Letters</a>.</p>   <h2>Una estructura de sedimentos revela la historia del hielo antártico</h2>   <p>La formación, conocida como <strong>grounding-zone wedge</strong> o <strong>cuña de la zona de anclaje</strong>, surgió en el límite entre el hielo apoyado sobre el fondo marino y la plataforma de hielo flotante. Durante el retroceso de la <strong>capa de hielo de la Antártida Oriental</strong>, esta frontera permaneció estable durante un periodo prolongado. En ese intervalo, los sedimentos transportados bajo el glaciar se acumularon hasta formar una estructura con forma de cuña.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/08/6ac8263d788123d5e608908b.jpg" alt="Vista desde el buque de investigación Polarstern durante la expedición PS141 en la bahía de Vincennes, frente a la costa de la Antártida Oriental. Foto: Sebastian Krastel" title="Vista desde el buque de investigación Polarstern durante la expedición PS141 en la bahía de Vincennes, frente a la costa de la Antártida Oriental. Foto: Sebastian Krastel" width="1250" height="735"/><figcaption>Vista desde el buque de investigación Polarstern durante la expedición PS141 en la bahía de Vincennes, frente a la costa de la Antártida Oriental. Foto: Sebastian Krastel</figcaption>   <p>Los investigadores reconstruyeron su evolución a partir de <strong>340 kilómetros de datos sísmicos</strong> de alta resolución, recopilados durante la expedición <strong>PS141</strong> a bordo del buque alemán <strong>Polarstern</strong>, a comienzos de <strong>2024</strong>. También analizaron información sobre la profundidad del fondo marino y los sedimentos. Las imágenes revelaron distintas capas de material que avanzan hacia el océano y muestran cómo los restos procedentes del interior del continente quedaron depositados en el límite del hielo.</p>   <p>&quot;Por primera vez, pudimos observar estas dinámicas con gran precisión mediante métodos de alta resolución y reconstruir el proceso de formación a partir de la estructura interna de la cuña&quot;, explicó <strong>Chiara Tobisch</strong>, autora principal del estudio e investigadora doctoral de la Universidad de Kiel.</p>   <h2>El relieve del fondo marino frenó el retroceso y permitió un nuevo avance</h2>   <p>Los datos señalan que el terreno submarino desempeñó un papel decisivo en la estabilización del hielo. En el punto donde se detuvo el retroceso, los científicos identificaron un cambio en la pendiente del fondo marino y señales de un subsuelo más compacto. Estas características habrían aumentado la resistencia al movimiento del glaciar y favorecido la estabilidad de su zona de anclaje.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/08/6ac8267eb478989e36023381.jpg" alt="antartida" title="Los investigadores reconstruyeron la estratificación interna de una cuña de zona de contacto con el lecho marino, un cuerpo sedimentario masivo, con un detalle sin precedentes. Foto: Sebastian Krastel" width="1250" height="735"/><figcaption>Los investigadores reconstruyeron la estratificación interna de una cuña de zona de contacto con el lecho marino, un cuerpo sedimentario masivo, con un detalle sin precedentes. Foto: Sebastian Krastel</figcaption>   <p>La acumulación progresiva de sedimentos permitió que el límite del hielo avanzara de nuevo hacia el mar unos <strong>65 kilómetros</strong>. Los científicos estiman que la cuña se formó después del <strong>último máximo glacial</strong>, hace aproximadamente <strong>20.000 años</strong>. Un modelo basado en supuestos simplificados sobre el transporte de sedimentos calcula que el proceso pudo durar cerca de <strong>4.000 años</strong>.</p>   <h2>El hallazgo ayudará a mejorar las predicciones sobre el deshielo de la Antártida</h2>   <p>La <strong>capa de hielo de la Antártida Oriental</strong> es la mayor masa de hielo del planeta. Su desaparición completa elevaría el nivel global del mar unos <strong>52 metros</strong>. Por ello, comprender cómo responde ante los cambios ambientales resulta esencial para calcular su evolución futura.</p>   <p>La <strong>bahía de Vincennes</strong> tiene especial importancia porque recibe el hielo del glaciar <strong>Vanderford</strong>, uno de los que retroceden con mayor rapidez en la región. Además, las aguas relativamente cálidas de las profundidades oceánicas aceleran la pérdida de hielo en esta zona.</p>   <p>El geocientífico <strong>Johann Klages</strong>, del Instituto Alfred Wegener y coautor del trabajo, destacó que las variaciones de la pendiente y las propiedades geológicas del lecho marino pueden modificar la estabilidad del hielo. Estos factores, señaló, todavía no están suficientemente representados en los modelos numéricos de las capas de hielo.</p> ]]></content:encoded>
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