Un espejo geológico en Sudamérica: la corriente de agua subterránea más larga de la Tierra que recorre 6.000 km bajo el Amazonas
Este descubrimiento fue posible gracias a datos geotérmicos de pozos petroleros y sugiere que la red hidráulica supera en dimensiones al río más largo del mundo.
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Investigadores del Observatorio Nacional de Brasil identificaron un flujo subterráneo profundo que recorre la cuenca amazónica a lo largo de miles de kilómetros. El fenómeno consiste en una masa hídrica con desplazamiento lento situada a gran profundidad, lo que sugiere la presencia de un sistema de ríos gemelos en Sudamérica. La estructura se consolida como una de las formaciones más vastas detectadas en rocas sedimentarias porosas.
Los científicos precisan que el término río se emplea en sentido amplio, ya que el movimiento del agua ocurre mediante una filtración geológica y no dentro de un canal abierto. Según el equipo, el concepto describe un tránsito hídrico complejo a través de estratos terrestres, lo que matiza la interpretación popular de una corriente caudalosa tradicional.
La corriente de agua que desafía la distancia
El ‘río Hamza’ constituye un sistema hídrico subterráneo a una profundidad cercana a los 4.000 metros y una extensión de 6.000 kilómetros. Este fenómeno geológico inicia su trayecto en la cordillera de los Andes y mantiene una orientación hacia el océano Atlántico, trayectoria que emula el curso del Amazonas superficial. A diferencia de las corrientes tradicionales, la corriente opera como un flujo dinámico que atraviesa capas sedimentarias profundas de la corteza terrestre.
Dicho descubrimiento surgió tras el estudio minucioso de datos geotérmicos procedentes de 241 pozos petroleros de Petrobras. Los investigadores identificaron anomalías térmicas y aplicaron modelos matemáticos para confirmar que el líquido posee un movimiento vertical y luego horizontal. De acuerdo con las evidencias científicas, la red hídrica representa un mecanismo complejo de drenaje continental, lo que descarta la idea de un simple reservorio estático bajo el suelo sudamericano.
La naturaleza de este acuífero difiere de los cauces convencionales debido a su velocidad mínima, medida apenas en centímetros anuales. El agua se filtra por la porosidad de las rocas, lo que motivó discusiones académicas sobre su clasificación exacta.
Hamza, el gigante subterráneo bajo el Amazonas
Aunque su clasificación científica genera debate, esta corriente profunda atraviesa los territorios de Brasil y Perú a niveles inferiores de la corteza terrestre. La comunidad académica mantiene reservas sobre el término, pues muchos expertos prefieren definirlo bajo el concepto de flujo difuso debido a su dinámica extremadamente lenta en comparación con los ríos tradicionales.
Esta red de drenaje hídrico presenta grandes dimensiones, con una anchura que oscila entre los 200 y 400 kilómetros y supera ampliamente al cauce principal del Amazonas. No obstante, su desplazamiento resulta casi imperceptible, lo que refuerza la tesis de que este fenómeno constituye un sistema de almacenamiento y transporte masivo más que un curso fluvial convencional.
Respecto a sus magnitudes técnicas, se estima que su caudal alcanza los 3.000 metros cúbicos por segundo, cifra que representa el 3% del río más largo del mundo. A pesar de su escala, la velocidad mínima de traslación es el factor determinante para que especialistas lo cataloguen como un acuífero subterráneo de gran nivel.


























