La carretera más recta del mundo pone a prueba a los conductores en el desierto: fue construida solo para un rey
Aunque parece sencillo, manejar aquí puede inducir fatiga y accidentes. Las autoridades han implementado medidas de seguridad, pero la atención del conductor es clave en este paisaje monótono.
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Conducir durante horas sin girar el volante puede parecer sencillo, pero en realidad es un desafío extremo. En el corazón del desierto, existe una vía que lleva esta experiencia al límite: un tramo de 240 kilómetros completamente recto donde el paisaje apenas cambia y la concentración se convierte en el mayor reto para los conductores.
Se trata de la Highway 10, ubicada en Arabia Saudí, que ostenta el récord Guinness como la carretera recta más larga del planeta. Aunque su extensión total alcanza los 1.480 kilómetros, el segmento más famoso —entre Haradh y Al Batha— es el que ha captado la atención mundial por su trazado completamente lineal en medio del desierto.
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Su diseño recto se debe a la ausencia de obstáculos en el desierto más grande del mundo. Foto: Google Maps
¿Por qué esta carretera es completamente recta?
La explicación está en el entorno que atraviesa: el Rub' al Khali, considerado el desierto de arena más grande del mundo. En esta vasta región no existen montañas, valles ni obstáculos geográficos que obliguen a modificar el recorrido, lo que permitió diseñar una autopista sin curvas.
Además, esta vía no nació como un proyecto convencional. Fue construida originalmente como ruta privada para el Rey Fahd, aunque con el tiempo se transformó en un corredor clave para el transporte de mercancías, conectando el país con Emiratos Árabes Unidos.
¿Qué tan difícil es conducir en la carretera más recta del mundo?
A pesar de su aparente simplicidad, manejar en esta autopista representa un desafío mental considerable. La monotonía del paisaje y la ausencia de estímulos visuales pueden provocar fatiga, somnolencia e incluso pérdida de concentración, lo que incrementa el riesgo de accidentes.
A esto se suma la presencia constante de tráfico pesado, especialmente camiones, y peligros adicionales como camellos que cruzan la vía. Los límites de velocidad también varían según el vehículo: hasta 120 km/h para autos, 100 km/h para autobuses y 80 km/h para transporte de carga, lo que obliga a mantener una conducción atenta en todo momento.
¿Qué medidas de seguridad existen en esta vía extrema?
Para reducir riesgos, las autoridades han implementado diversas medidas de seguridad. La autopista cuenta con arcenes asfaltados, marcas reflectantes conocidas como “ojos de gato”, barreras de protección y señalización constante que guía a los conductores a lo largo del trayecto.
Aun así, la clave sigue siendo la atención al volante. En una carretera donde casi nada cambia durante kilómetros, el verdadero peligro no está en el camino, sino en la mente del conductor.




































