La economía, la migración y el caso Epstein: los factores clave detrás de la desaprobación del 60% de estadounidenses hacia Trump
Según los votantes de una encuesta realizada en febrero, Donald Trump está desconectado de las principales preocupaciones del país. Pese a que dio un discurso alentador sobre el Estado de la Unión el último martes, sigue habiendo incertidumbre sobre si sus políticas están ayudando a Estados Unidos.
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La aprobación de Donald Trump está en picada. Una reciente encuesta de Reuters/Ipsos, realizada al 23 de febrero de 2026, reveló que solo el 40% de los estadounidenses aprueban su desempeño en el gobierno. Entre las principales razones del rechazo se destacan la situación económica, su drástico discurso migratorio y las recientes polémicas derivadas de la publicación de millones de archivos relacionados con el delincuente sexual Jeffrey Epstein.
Aunque las cifras, en comparación con su primera gestión, son similares (41% al 25 de febrero de 2018), hay una creciente preocupación sobre la habilidad del presidente para liderar el país. Esta inquietud se ve reflejada en una encuesta de la misma empresa, que reveló que seis de cada diez estadounidenses consideran que se ha vuelto errático a medida que envejece. Regresó al cargo a los 78 años, en enero de 2025, y se convirtió en el presidente de mayor edad en la historia el día de su investidura.
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A pesar de la situación errática, Trump ofreció un discurso sobre el Estado de la Unión, en el que rechazó tajantemente su baja aprobación, asegurando que se trata de una "falsedad".
El factor económico
La implementación de aranceles sin precedentes por parte de Donald Trump ha generado una gran incertidumbre en la economía global, afectando tanto el crecimiento interno como el internacional. Aunque su objetivo era proteger las industrias locales, la falta de claridad y las reacciones internacionales han complicado aún más la situación. A pesar de estos desafíos, la Corte Suprema bloqueó los aranceles y los declaró ilegales.
Con una votación de 6 a 3 (a favor y en contra, respectivamente), el alto tribunal declaró ilegal una gran parte de los aranceles y desautorizó su imposición y modificación bajo la justificación de razones de emergencia nacional. El fallo pone de manifiesto las dudas sobre las políticas de Trump, que en vez de ofrecer soluciones claras, han generado incertidumbre económica y frustración entre sectores clave, dejando la sensación de que la emergencia nacional no está siendo bien manejada.
El Producto Interno Bruto (PIB) de EE. UU. creció un 2,2 % el año pasado, manteniendo un crecimiento constante en los últimos tres años. En comparación con la gestión de Joe Biden, la inflación comenzó a disminuir, lo que permitió a los ciudadanos ajustar mejor sus presupuestos. Sin embargo, a pesar de estos números positivos, los altos costos de los servicios básicos siguen siendo una preocupación. Aunque la economía creció, muchas personas, especialmente aquellas de ingresos bajos y medios, no han experimentado una mejora significativa en su calidad de vida.
Una encuesta de Ipsos/Reuters reveló que la economía, junto con el desempleo y el trabajo, es el segundo problema más importante que enfrenta Estados Unidos (con un 14%), solo por detrás de los desafíos relacionados con los valores democráticos y las normas en el gobierno de Trump. Además, la corrupción, la violencia política y el extremismo también se destacan como problemas clave que afectan al país.
Armando Mendoza, economista peruano, explica que "los que están pagando las tarifas son los consumidores, debido a los precios más altos de los productos importados". A pesar de que la inflación está disminuyendo, los ciudadanos siguen pagando las consecuencias de las tarifas, sin beneficiarse del crecimiento económico general. Las políticas de Trump, aunque diseñadas para proteger las empresas locales, han trasladado gran parte de la carga a los compradores.
Un estudio del Instituto Kiel para la Economía Mundial mostró que la mayor parte de los aranceles impuestos por Trump han sido asumidos por las empresas y los consumidores estadounidenses. Tras analizar más de 25 millones de registros de bienes importados, por un valor de 200 mil millones de dólares, se concluyó que los exportadores extranjeros solo absorbieron el 4 %, mientras que el 96 % restante recayó sobre los importadores y compradores en EE. UU.
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Migración
Enero y febrero de 2026 fueron meses críticos para la administración Trump en migración. Las muertes de Renée Nicole Good y Alex Pretti, a manos del ICE, expusieron la brutalidad de las políticas migratorias. Estos casos evidencian que las decisiones del gobierno no solo afectan el control de fronteras, sino que han tenido consecuencias trágicas para muchas personas.
El 2025 fue el año más letal para las personas bajo custodia de ICE, con 32 muertes registradas. Sin embargo, 2026 ya ha mostrado cifras aún más alarmantes, con reportes de homicidios por parte de las autoridades y un aumento sin precedentes en las detenciones. Este panorama no solo refleja la intensificación de las políticas de Trump, sino también la creciente preocupación por el control de la violencia y el abuso de poder en las acciones de las autoridades migratorias.
Cristabel Cartaya, socióloga especializada en temas migratorios, ha señalado que, desde su llegada al poder, Trump ha aumentado las detenciones de manera cuantitativa y cualitativa, lo que ha generado una crisis tanto en el terreno humanitario como en el ámbito político. Las detenciones han sido más agresivas, con un perfil racial evidente, deteniendo a personas por su “aspecto hispano” o sin antecedentes criminales. En lugares como Minnesota, estas políticas han tenido consecuencias fatales, lo que pone en evidencia las serias fallas en la implementación de estas estrategias.
Una encuesta de NBC News reveló que el 61 % de los estadounidenses desaprueba la gestión de Trump en inmigración y seguridad fronteriza. Además, el mismo porcentaje considera que el despliegue de agentes federales en las ciudades y el uso de tácticas militares ha sobrepasado los límites. Este rechazo refleja la creciente preocupación sobre el uso excesivo de la fuerza y la falta de una estrategia coherente para abordar la inmigración sin poner en riesgo los derechos humanos.
Estados Unidos sigue siendo un país caracterizado por familias mixtas, especialmente dentro de la comunidad latina, cuyos miembros tienen diferentes estatus migratorios. Muchos votaron por Trump impulsados por promesas económicas, subestimando su discurso antiinmigrante. Ahora, en un contexto de estancamiento económico, estas familias se enfrentan a un dilema: su apoyo a Trump se ve erosionado por la realidad de sus políticas, que están afectando directamente a sus comunidades.
"Podrían haber cambiado su perspectiva", concluyó Cartaya, sugiriendo que la combinación de una economía que no ha repuntado y la creciente inseguridad generada por las políticas migratorias podrían alterar el apoyo que Trump recibió en las pasadas elecciones.
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El caso Epstein
Desde que se hicieron públicos los millones de archivos de Jeffrey Epstein, la aprobación de la gestión del líder de Make America Great Again ha mostrado una tendencia negativa. Según YouGov, el 57 % de los ciudadanos desaprueba específicamente la forma en que Trump ha manejado la investigación sobre el magnate multimillonario que falleció en 2019. Esta cifra refleja no solo el descontento con la respuesta de Trump, sino también la creciente desconfianza hacia su capacidad para manejar temas de gran envergadura y de alto perfil público.
Aunque Trump ya no puede ser reelegido como presidente de EE. UU., su baja popularidad está afectando directamente las proyecciones para las elecciones de medio término, que no solo servirán para renovar el poder legislativo, sino que también actuarán como un referéndum sobre su gestión. Este descontento ha penetrado incluso en su propio partido, donde la confianza en su ética ha disminuido del 55 % al 42 %, según Pew Research Center. Esto no solo refleja una crisis en su base, sino también el desafío que enfrenta para mantener la cohesión interna en el Partido Republicano, especialmente en un clima de creciente desilusión.
Para Francisco Belaunde, internacionalista, será muy complicado para el presidente que la población estadounidense olvide este caso. "Va a ser muy difícil porque el escándalo sigue generando nuevas revelaciones y acusaciones. Por más que él lo intente, sigue ahí y me parece que lo va a perseguir durante bastante tiempo", aseguró. Belaunde subraya una realidad fundamental: mientras las investigaciones continúen, el escándalo seguirá siendo un lastre para la imagen de Trump, tanto en el ámbito público como político.


























