Con 20 patas para trepar paredes y moverse entre árboles: científicos crean el cuerpo ideal para un robot
La máquina con forma de erizo de mar podría ofrecer un nuevo modelo para la creación de robots más versátiles.
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Argus podría cambiar la forma en que los científicos diseñan robots para terrenos extremos. Este prototipo con 20 patas telescópicas, desarrollado por investigadores de la Universidad de Duke, carece de frente y espalda, una característica que le permite desplazarse en cualquier dirección sin necesidad de girar su cuerpo.
El dispositivo recuerda a un erizo de mar por su estructura radial. Cada una de sus patas incorpora una cámara de profundidad y se conecta a un cuerpo central inspirado en una figura geométrica de 12 caras pentagonales. Gracias a esta distribución, Argus alcanzó una puntuación de 0,91 en isotropía dinámica, una medida matemática que evalúa qué tan bien un robot puede reaccionar y acelerar en todas las direcciones. La mayoría de los robots actuales, incluidos humanoides y cuadrúpedos avanzados, registran valores inferiores a 0,6.
'Ver a Argus moverse es diferente a ver a cualquier otro robot con el que hayamos trabajado', declaró Jiaxun Liu, estudiante de doctorado del Laboratorio de Robótica General de Duke y coautor del estudio. 'La primera vez que lo vimos navegar entre árboles y terrenos accidentados, incluso tras fuertes colisiones [cuando alguien lo empujaba], supimos que era algo diferente'.
¿En qué se inspiró el robot Argus?
Durante décadas, la robótica tomó referencias de perros, insectos o seres humanos para mejorar movilidad y equilibrio. Los científicos optaron por construir un sistema basado en principios matemáticos. Para ello, ejecutaron más de 1.500 simulaciones con diferentes formas antes de seleccionar el diseño definitivo.

Argus, el robot de 20 patas, rueda por una playa de arena. Foto: Universidad de Duke
Boyuan Chen, director del General Robotics Lab de Duke y coautor del estudio, explicó que la alta simetría del prototipo elimina la necesidad de orientar el cuerpo hacia una dirección específica. 'Avanzar o retroceder se convierte prácticamente en lo mismo', señaló el investigador en un comunicado difundido por la universidad.
¿Cómo logra Argus trepar paredes y sobrevivir incluso con patas dañadas?
Las pruebas de campo incluyeron superficies de concreto, arena, césped, corteza húmeda y vegetación densa dentro del campus universitario. El robot consiguió superar obstáculos de hasta 12,7 centímetros de altura y empujó un cubo de un metro de ancho mientras avanzaba.
Los investigadores también dañaron tres de sus patas para evaluar su resistencia. A pesar de esa pérdida, la máquina mantuvo la estabilidad y continuó su recorrido. Liu afirmó que el comportamiento de Argus resultó 'diferente a cualquier otro' probado hasta ahora.

































