La tripulación de Artemis II sufrió un problema en el baño de la nave espacial: “Está atascado”
Una luz intermitente en la cápsula indicó un contratiempo al comienzo del histórico viaje hacia la órbita de nuestro satélite.
- Misión Artemis II EN VIVO: sigue la transmisión de la NASA y el minuto a minuto del regreso del hombre a la Luna
- Hallazgo sorprendente reescribe la historia de un fósil de 247 millones de años descubierto en 1952

Un imprevisto técnico complicó las primeras horas tras el despegue de la misión Artemis II de la NASA desde Florida. La tripulación, que se dirige en un histórico viaje alrededor de la Luna, reportó un fallo en el baño, uno de los sistemas más básicos, pero esenciales de la nave Orion.
La astronauta Christina Koch alertó al centro de control sobre el problema poco después del lanzamiento. El inconveniente estaba relacionado con el dispositivo encargado de recolectar la orina, una parte clave del módulo sanitario de la cápsula.
“El ventilador del inodoro está reportado como atascado”, informó un portavoz de la NASA durante la transmisión en vivo del viaje.
Un fallo en pleno inicio de la misión
El mecanismo afectado forma parte del llamado Sistema Universal de Gestión de Desechos, diseñado para trabajar en condiciones de microgravedad. En este caso, el problema se originó en un controlador que impedía el correcto funcionamiento del ventilador, necesario para succionar los líquidos.

Vista desde el interior de la cápsula Orión. Foto: NASA
A pesar del fallo, los astronautas podían utilizar el dispositivo para desechos sólidos, mientras recurrían a equipos de respaldo para la orina.
“Mientras tanto, están utilizando capacidades de contingencia específicamente para la orina”, explicó la NASA, en referencia a dispositivos alternativos diseñados para este tipo de situaciones. De hecho, uno de los tripulantes utilizó una bolsa de emergencia antes de que el incidente fuera resuelto.
La solución vino desde la Tierra
Horas después del reporte inicial, los controladores de vuelo guiaron a la astronauta paso a paso para intentar reiniciar el sistema. Tras seguir las instrucciones, confirmó que el procedimiento había sido exitoso.
“Houston, verificación completada correctamente”, comunicó Koch tras ejecutar las maniobras indicadas.
Minutos después llegó la confirmación definitiva desde el centro de control: “Nos complace informar que el inodoro está listo para su uso”.
Eso sí, los ingenieros recomendaron operar con precaución. “Sugerimos dejar que el sistema alcance su velocidad de funcionamiento antes de usarlo y mantenerlo activo un poco después”, indicaron.
La respuesta de la tripulación reflejó el alivio del momento: “Estamos celebrando aquí arriba y seguiremos esas indicaciones”, respondió.
El cambio de condiciones en la nave
A diferencia de las misiones Artemis, los astronautas del programa Apolo no contaban con un baño como tal. En las décadas de 1960 y 1970, debían realizar sus necesidades en bolsas plásticas, que luego eran almacenadas dentro de la nave. La orina, en algunos casos, era expulsada al exterior.
Hoy, la cápsula Orion incorpora un sistema mucho más avanzado, aunque adaptado a un espacio reducido. El baño —conocido como “módulo de higiene”— está integrado en el suelo y ofrece cierta privacidad.
El mecanismo utiliza corrientes de aire para dirigir los desechos hacia compartimentos de almacenamiento, mientras que cada persona dispone de un dispositivo personal para la orina.
Artemis II es el primer vuelo tripulado de este programa y tendrá una duración de aproximadamente 10 días. Su objetivo es allanar el camino a futuros viajes que buscan llevar nuevamente humanos a la superficie lunar y, a largo plazo, establecer una presencia sostenida.




























