La Tierra cambia de forma cada año sin que podamos notarlo: estudio científico revela el papel del agua, el hielo y la atmósfera
La investigación detalla cómo fenómenos estacionales desplazan el centro de masa milímetros hacia el Polo Norte y Sudamérica.

La Tierra está lejos de comportarse como una esfera completamente rígida e inmutable. Aunque resulta imperceptible en la superficie, su reparto de masa sufre oscilaciones milimétricas detectables mediante instrumentos geodésicos de alta precisión. Un estudio de Geophysical Journal International, liderado por Donald Argus, investigador del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, evaluó esos vaivenes para calcular el movimiento anual del geocentro, el núcleo de masa terrestre.
Dichas desviaciones tienen un rol fundamental para fijar ubicaciones con exactitud desde el espacio. De acuerdo con el JPL, perfeccionar la localización de este eje fortalece la cartografía y la navegación satelital. "Aunque estos movimientos puedan parecer insignificantes, nuestro mundo moderno depende de mediciones de posicionamiento extremadamente precisas", explicó Felix Landerer, experto de la agencia espacial y coautor del análisis.
¿Por qué la masa del planeta se desplaza y hace oscilar el centro de la Tierra?
El planeta posee distintas capas y una superficie expuesta a cargas en continuo movimiento. Debido a ese fenómeno, los científicos diferencian dos procesos complementarios: la redistribución de materia que desplaza el geocentro con respecto al centro geométrico y la presión ejercida sobre la corteza continental. Los análisis dirigidos por Argus indican que la variación estacional de este primer evento alcanza apenas unos pocos milímetros.
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Tasas polares/ecuatoriales miden el achatamiento terrestre secular; valores +/- indican expansión o contracción. Foto: Geophysical Journal International
Para detectar magnitudes tan reducidas se requieren instrumentos de alta precisión ajenos a la vida cotidiana. La investigación combinó mediciones láser de los satélites LAGEOS 1 y LAGEOS 2 con datos procedentes de redes GPS y naves en órbita baja. Dado que esos dispositivos giran en torno al eje gravitatorio terrestre, el estudio comparó sus trayectorias con las estaciones de la superficie para calcular el desplazamiento real del punto de referencia.
Un trabajo de 2026 en Journal of Geophysical Research: Solid Earth examina la respuesta elástica de la litosfera ante la redistribución contemporánea de masa. Aquella reacción genera movimientos verticales tan leves que la idea de una Tierra que cambia de forma no implica una transformación perceptible a simple vista. Las técnicas geodésicas modernas logran documentar alteraciones que pasan completamente inadvertidas para una persona situada sobre el terreno.

Velocidad vertical terrestre en modelos de ajuste isostático glacial: JPL2019, ICE-6G_C, ICE-7G_NA y LM17.3. Foto: Geophysical Journal International
¿Cómo desplazan el agua, el hielo y la atmósfera el centro de masa de la Tierra?
El agua continental ejerce un papel determinante en el movimiento estacional del geocentro, según el estudio. Durante marzo, la acumulación de nieve sobre América del Norte y Eurasia alcanza su punto cúspide y traslada el centro de masa cerca de 3 milímetros hacia el Polo Norte. Asimismo, en abril las precipitaciones sobre la cuenca amazónica almacenan cerca de 2.400 gigatoneladas, lo cual genera una oscilación adicional de aproximadamente 2,2 milímetros en dirección a Sudamérica.
Los océanos y la masa gaseosa planetaria completan ese mecanismo dinámico mediante reconfiguraciones de gran escala. Las variaciones estacionales del nivel marino redistribuyen inmensas cantidades de líquido, mientras que las condiciones invernales incrementan la densidad del aire frío para alterar el patrón atmosférico. Para evaluar los cambios, los expertos emplearon datos del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF) y validaron sus estimaciones con las observaciones gravitatorias provistas por la misión satelital GRACE Follow-On (GRACE-FO).

Test sintético: impacto del error de mallado en velocidades geodésicas sobre la estimación anual de la figura terrestre. Foto: Geophysical Journal International
Este hallazgo recalibra las mediciones anteriores respecto al alcance real del fenómeno planetario. "Ahora calculamos que el desplazamiento anual del centro de masa de la Tierra es cerca de la mitad de lo que creíamos hace ocho años", declaró Donald Argus sobre el avance logrado por el equipo científico. Su análisis demuestra que la transferencia de carga entre hemisferios resulta inferior a lo previsto, un dato decisivo para perfeccionar la precisión de los sistemas internacionales de referencia terrestre desde el espacio.



































