El buque de perforación oceánica con el que China busca dominar la minería en aguas profundas y extraer litio y cobre
En 2024, China lanzó una embarcación de perforación oceánica, con el objetivo de extraer minerales críticos y obtener una ventaja competitiva en la minería submarina, un sector que aún es poco regulado.
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En 2024, China lanzó su primer buque de perforación oceánica, conocido como Meng Xiang, diseñado para operar a profundidades de hasta 10.000 metros. Con este avance, la potencia asiática ha priorizado el campo de la minería en aguas profundas, en busca de extraer minerales críticos y obtener una ventaja competitiva en un sector que aún es poco regulado y en constante desarrollo.
La decisión de China de destinar recursos a la exploración oceánica no significa que abandone sus esfuerzos en el espacio. Más bien, refleja un cambio temporal en sus prioridades estratégicas. Mientras otros países continúan enfocados en la exploración lunar y espacial, China apuesta por explorar un área que todavía está en gran parte sin aprovechar.
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Este país considera que la minería submarina puede ofrecer beneficios más inmediatos, enfocándose en los recursos que se encuentran en la corteza terrestre, más cerca de la Tierra que del espacio. Esta elección, aunque arriesgada en términos técnicos, ambientales y regulatorios, también abre la puerta a la posibilidad de un liderazgo temprano en este campo.
¿Qué minerales busca extraer China de las profundidades del mar?
El objetivo principal del proyecto chino es la extracción de minerales de alta demanda global, como el níquel, cobalto, litio, cobre y zinc. Estos materiales son fundamentales para una variedad de sectores industriales actuales.
Según el análisis realizado por el país asiático, la minería terrestre tradicional enfrenta crecientes limitaciones, ya que muchos de los depósitos accesibles han sido explotados durante varias generaciones, lo que ha reducido la disponibilidad de nuevos recursos que sean económicamente viables.
En este contexto, la inversión en equipos de exploración oceánica forma parte de la estrategia del país para consolidar su liderazgo en la producción y procesamiento de minerales críticos. Estos materiales son cruciales para el desarrollo de tecnologías del futuro, como las baterías para vehículos eléctricos, las energías renovables y los dispositivos electrónicos.
La tecnología marina usada por China
China ha logrado importantes avances en la exploración submarina mediante el uso de robots mineros y misiones científicas en el Pacífico occidental. Estas iniciativas están enfocadas en evaluar los depósitos de cobalto y otros minerales en los fondos marinos.
El Meng Xiang, un buque diseñado y construido completamente en China, tiene una longitud cercana a los 180 metros y una capacidad de carga superior a las 30.000 toneladas. Este barco puede operar de manera continua durante hasta 120 días y cubrir distancias de hasta 15.000 millas náuticas.
Además de estos avances, otros países como Japón también han comenzado a llevar a cabo misiones similares, enfocadas en la extracción de tierras raras en aguas profundas, lo que resalta la importancia estratégica de estos recursos en la competencia tecnológica global.
Los retos ecológicos que enfrenta la minería en aguas profundas
Aunque la perforación oceánica brinda acceso a recursos valiosos, también genera preocupaciones medioambientales y desafíos en cuanto a la regulación. La extracción de minerales del lecho marino podría afectar ecosistemas muy sensibles, lo que ha llevado a organizaciones científicas internacionales a pedir una evaluación exhaustiva de los impactos ambientales antes de llevar a cabo una explotación a gran escala.
La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS) y la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA) desempeñan un papel clave en la regulación de la minería en aguas internacionales, buscando encontrar un equilibrio entre el avance de la tecnología exploratoria y la protección de los océanos.






















