EE.UU. autoriza temporalmente la venta de petróleo ruso varado en el mar ante el alza de precios por la guerra contra Irán
Con esta normativa, que originalmente beneficiaba solo a India, Washington excluye a Irán para evitar el fortalecimiento de vínculos entre Moscú y Teherán.
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El Departamento del Tesoro de EE.UU. autorizó la venta temporal de crudo ruso varado en el mar para mitigar la presión sobre los precios energéticos globales tras los ataques de Washington e Israel contra Irán. La medida, vigente hasta el 11 de abril de 2026, busca estabilizar el suministro internacional sin beneficiar directamente al Kremlin, dado que Moscú percibe sus mayores ingresos en el punto de extracción, confirmado por el secretario Scott Bessent.
La administración de Donald Trump adoptó esta postura pragmática ante la crisis en Oriente Medio, sumando la iniciativa a la liberación de reservas estratégicas y la posible suspensión de la Ley Jones. Aunque el permiso facilita la comercialización de cargamentos específicos, el plan mantiene la estructura de sanciones preexistente y posee un carácter estrictamente transitorio.
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Postura del secretario Scott Bessent. Foto: @SecScottBessent/X
Exenciones y ampliación
La normativa inicial solo beneficiaba a Nueva Delhi para cargamentos en tránsito antes del 5 de marzo de 2026, pero ahora incluye a más compradores.
Esta decisión genera un alivio inmediato en el mercado asiático, especialmente en India, nación que asegura suministros constantes frente a la crisis de oferta por el conflicto en Medio Oriente. No obstante, Washington excluyó explícitamente a Irán de este beneficio, con el objetivo de limitar los vínculos comerciales entre Moscú y Teherán.
Medidas adicionales de EE. UU.
El gobierno de Trump analiza suspender la Ley Jones de 1920 con el fin de mitigar el alza en los combustibles y contener la volatilidad del crudo. La medida estratégica permitiría que embarcaciones extranjeras transporten petróleo entre puertos estadounidenses a menor costo. Aunque la iniciativa permanece bajo análisis, su implementación busca aliviar la presión económica sobre los consumidores locales ante el incremento sostenido en los precios de la energía.
En el escenario internacional, el G7 mantiene su firmeza respecto a las sanciones contra Moscú, pese a las crisis energéticas derivadas del conflicto en Oriente Medio. El presidente Emmanuel Macron subrayó que los países industrializados rechazan flexibilizar las restricciones a Rusia, aunque muestran disposición para dialogar sobre soluciones que calmen los mercados.
Pese a la liberación de reservas estratégicas por parte de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), el barril de crudo supera los 100 dólares debido a la inestabilidad en el estrecho de Ormuz. Los ataques ejecutados por Irán en dicha zona geográfica intensifican la incertidumbre global y limitan el impacto de las intervenciones gubernamentales.



























