Moverse para trabajar consume hasta el 36% del sueldo mínimo solo en horas perdidas: el tráfico ya es jornada extra sin salario
Tiempo perdido. Trasladarse al trabajo hoy demora 57% más que hace una década. En distritos periféricos de Lima como Ancón, Mi Perú y Santa Rosa, el trayecto diario al centro de labores puede bordear las tres horas. Ese tiempo equivale a alrededor de S/410 mensuales, es decir, 36% del sueldo mínimo, según estimaciones basadas en un estudio del BCRP.
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Transportarse para trabajar en el Perú, y más propiamente en Lima y Callao, se ha convertido en un costo silencioso que carcome el ingreso de los hogares. No por el gasto en transporte, sino por las horas no remuneradas que se pierden cada día en el trayecto. Según un estudio del economista Nikita Céspedes del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), el tiempo que los trabajadores destinan a diario al traslado entre su vivienda y el centro laboral equivale, en los casos más críticos, a la tercera parte de una remuneración mínima.
El informe muestra que el tiempo promedio diario de transporte en Lima Metropolitana alcanza 1,7 horas (1 hora con 42 minutos). Si ese tiempo se valoriza al salario mínimo por hora, considerando una jornada de 8 horas y 22 días laborales al mes, equivale aproximadamente al 21% de una remuneración mínima mensual, es decir, alrededor de S/240 que le cuesta al trabajador.
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Sin embargo, esta carga se intensifica en los distritos periféricos, donde los desplazamientos superan con creces el promedio metropolitano y llegan a superar las tres horas diarias, como ocurre en Ancón, Santa Rosa y Mi Perú, ubicados en la zona norte de Lima y el Callao.
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El transporte se ha transformado en una extensión no remunerada de la jornada laboral.
En estos distritos, el tiempo de traslado diario equivale a unos S/410 mensuales, monto que representa alrededor de 36% de la remuneración mínima vital (S/ 1.130), según cálculos propios en base al estudio. En otras palabras, más de un tercio del salario mínimo se diluye no en pasajes, sino en horas no remuneradas atrapadas en el transporte, reduciendo así el ingreso disponible de los trabajadores, que podrían destinar ese tiempo a otras actividades productivas.

Trasladarse al trabajo hoy demora 57% más que hace una década
Según revela el informe, entre 2010 y 2024, el tiempo promedio diario que los trabajadores destinan a trasladarse entre el hogar y su centro de labores aumentó 57%, pasando de 0,84 a 1,33 horas. Este fenómeno no solo afecta el bienestar de las personas, sino que es una pérdida de capital humano para la economía, especialmente en un país donde el empleo en comercio y servicios, altamente dependiente de la movilidad, concentra una parte sustantiva de la fuerza laboral.
En diálogo con La República, el exviceministro de Empleo, Fernando Cuadros, sostuvo que esta situación afecta en principio la calidad de vida de los trabajadores, que además de las 8 horas de trabajo, tienen que destinar hasta tres y cuatro horas adicionales al transporte. “Se afecta la productividad de los trabajadores porque están expuestos a un desgaste más que físico, emocional. Llegan a sus empleos desgastados en un contexto de ruido y transporte caótico. La gente puede llegar estresada y malhumorada, y costarle concentrarse en su jornada laboral”, apuntó el experto.
Agregó que el sistema precario del transporte que tenemos y el incumplimiento de las normas de tránsito "terminan negativamente la calidad del empleo, la productividad no solo de los trabajadores, sino de las empresas".

Perú, entre los países con peor congestión vehicular del mundo
El estudio advierte que el elevado tiempo de desplazamiento en el Perú es grave en la comparación internacional. Según el índice de tráfico TomTom, que recoge información en tiempo real a partir de datos georreferenciados, Lima ocupó en 2024 el primer lugar entre 501 ciudades del mundo en tiempo perdido durante horas punta, con un promedio anual de 155 horas. Otras ciudades peruanas como Arequipa y Trujillo también figuran entre las de peor desempeño global en congestión vehicular.
El estudio de ENUT 2024 asocia el aumento del tiempo de transporte a factores como el crecimiento demográfico de las ciudades, la expansión urbana desordenada, el limitado desarrollo de sistemas de transporte masivo, la baja eficiencia del transporte público y el aumento del parque automotor. En regiones de la costa como Lambayeque, Tacna y Arequipa también se presentan tiempos elevados. Desde la otra orilla, las regiones de la selva muestran menores tiempos de desplazamiento.
Mujeres enfrentan el mayor aumento en tiempos de traslado
El aumento del tiempo de transporte ha sido más pronunciado en las áreas urbanas, donde se registró un incremento de 60% entre 2010 y 2024, frente a 40% en las zonas rurales. Esta brecha es resultado del encarecimiento de la vivienda en las zonas centrales y la separación entre los lugares de residencia y los centros de empleo, cuyos desplazamientos son cada vez más largos.
Aunque en promedio los hombres aún registran mayores tiempos de traslado (1,36 horas frente a 1,28 horas en 2024), el crecimiento ha sido mayor entre las mujeres: 74%, frente a 49% en los hombres. Este fenómeno es el resultado de un deterioro de las condiciones de movilidad que impacta de manera desproporcionada en el bienestar femenino, considerando sus efectos sobre la calidad de vida y el desempeño laboral.
"Ante las necesidades económicas, el bajo crecimiento de la economía y la falta de generación masiva de empleo formal, muchas mujeres que no trabajaban o laboraban cerca de su casa, terminan buscando trabajo y oportunidades en distritos más lejanos. Por ejemplo en trabajo del hogar, los distritos que más demandan trabajadoras del hogar están en las zonas más tradicionales", sostuvo Cuadros.

A contraparte, los trabajadores de menores ingresos, muchos de ellos informales, tienden a registrar menores tiempos de transporte, no por mejores condiciones de movilidad, sino por sus restricciones en su economía que desincentivan aceptar empleos lejanos. "Ante el tiempo de movilizacion y costo del tranporte, muchas personas puede que no encuentren rentable hacer un viaje de hasta 3 o 4 horas por un sueldo tan bajo. Por más formal que sea el empleo, no están dispuestos a gastar buena parte de su sueldo en pasajes", señaló el experto
Los datos de 2024 no incorporan el impacto del teletrabajo, modalidad que se expandió tras la pandemia y que en 2021 alcanzó al 10% de la fuerza laboral. Sin embargo, como opción no necesariamente soluciona el problema.
“El teletrabajo es una posible solución, pero no todas las ocupaciones son teletrabajables. Hay ocupaciones que implican labor industrial, producción de bienes o ventas directas en el comercio, hoteles y restaurantes no pueden hacer teletrabajo. Y esas son la mayoría como servicios y comercio, las que más generan empleo”, manifestó.
Sin embargo, precisó que el tema de fondo es la mejora sistemática del transporte, que no se soluciona promoviendo el uso del automóvil porque eso “congestiona”, sino mejorar el transporte público masivo, acelerando la implementación de las líneas de Metro (tren) que están tardando demasiado.
“Solo hay una línea concluida y la segunda tiene solo cinco estaciones operando. Hay que acelerar ese tipo de proyectos de inversión y continuar con las cinco líneas que contribuyen a reducir el tiempo en el transporte”, sentenció.

Deficiente diseño de las vías metropolitanas
En opinión del experto en urbanismo, Aldo Facho, existe un desgobierno de las vías metropolitanas, reflejada en más de 44.000 siniestros de tránsito en Lima y el Callao, que se cobraron la vida de 624 personas al cierre de 2024.
Las principales consecuencias, señala, son su deficiente estado y diseño, la inadecuada semaforización y señalización, el retraso en las obras viales priorizadas en los diferentes planes, el obsoleto sistema de transporte público y la proliferación de sistemas informales e ilegales que incrementan el riesgo.


























