Loreto: denuncian que autoridades entierran en secreto a víctimas de COVID-19
Más de 400 fallecidos por coronavirus fueron enterrados en fosas comunes sin autorización de sus familiares, según informe de agencia internacional AP.
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Loreto, una de las regiones más golpeadas por el coronavirus desde que inició la pandemia, entierra a sus muertos sin despedida y sin aviso de sus familiares. Autoridades de la región realizaron este acto con más de 400 cuerpos que fueron trasladados a fosas comunes, sin previa comunicación a las familias, según un informe de la agencia de noticias AP.
La región loretana cuenta con más de 32.000 muertos en Perú; además, solo tiene dos hospitales con un personal médico escaso. A eso se suma que alcaldes, funcionarios del Gobierno Regional de Loreto (GORE) y familiares de estos últimos fueron inoculados con dosis de la vacuna de Pfizer a pesar de que aún no les correspondía.
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En esas circunstancias, el informe revela que las fosas comunes están ubicadas en el cementerio San Juan, a 18 kilómetros de la ciudad de Iquitos. Los familiares no fueron comunicados sobre este hecho, tampoco saben en qué parte del lugar están sus fallecidos.
“Les da vergüenza que se conozca el desastre, el desorden, la falta de humanidad con que han enterrado a nuestros seres queridos”, dijo a AP Patricia Cárdenas, cuyo abuelo Antenor Mozombite (80) fue enterrado sin permiso.
Un trabajador del recinto comentó a la agencia que “enterrábamos a 30, 40, un día a 50, los muertos estaban en bolsas negras, entre cuatro agarrábamos de cada punta, si pesaba más lo cargábamos entre seis”.
Pero la historia no es de ahora. La primera vez que se conoció este caso fue gracias al diario La Región, que en una edición mostró el caso: Muertos sin nombre y sin tumba propia.
“En estos precisos instantes muchos familiares y amigos no tienen ni la menor idea de dónde exactamente quedó el cuerpo del ser amado, (en) la losa conocida ahora como cementerio Covid. Ni se imaginan la zona donde han sido arrojados, puesto que el pase está totalmente prohibido por estos días”, escribió el medio regional en ese entonces.
Tras ello, el gobernador de Loreto, Elisbán Ochoa, firmó un documento para exhumar los cuerpos, pero nueve meses después no ha cambiado nada. La agencia trató de comunicarse con él, pero no obtuvo respuesta. Mientras tanto cientos de familias esperan poder despedir a sus deudos.




















