País de América Latina sufre fuertes sequías y pone en riesgo futuras ventas de un cultivo muy deseado por China
En enero, el gigante asiático concretó por primera vez en su historia una compra de 30.000 toneladas de un importante cultivo de un país latinoamericano, una operación que reforzó el vínculo comercial entre ambas naciones.
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Un informe reciente de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, en Argentina, indicó que la soja ha sufrido un deterioro en su estado general como consecuencia directa del déficit hídrico y de las altas temperaturas registradas en enero y principios de febrero.
A nivel nacional, aunque la siembra ya finalizó, la situación del cultivo empeoró durante el primer mes del año. La categoría Normal/Buena descendió 8,6 puntos porcentuales, mientras que la condición hídrica Adecuada/Óptima bajó 5,6 puntos. Además, cerca de un tercio del área cultivada viene atravesando su etapa más crítica, por lo que las condiciones climáticas en las próximas semanas serán clave para el desarrollo de la cosecha.
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A mediados de enero, China realizó una compra histórica de 30.000 toneladas de harina de soja de Argentina, una operación que marcó un giro relevante en el comercio global de granos y que reforzó el vínculo entre Pekín y Buenos Aires. Sin embargo, la complicada situación actual que vive la soja puede complicar futuras ventas del producto agrícola al gigante asiático.
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Cultivo en situación crítica
La soja de primera muestra, es decir, el cultivo sembrado al inicio de la temporada, está experimentando pérdidas significativas, que oscilan entre el 20% y el 40% de su potencial productivo en las áreas más golpeadas por la sequía. En estos sectores, los cultivos no pudieron cerrar el entresurco, lo que ha generado dificultades en el proceso de llenado de los granos, por lo que afectó la calidad y la cantidad de la cosecha.
En cuanto a la segunda muestra, la situación es aún más crítica. Ya se ha perdido más del 30% de su potencial en las parcelas más afectadas, y los técnicos agrícolas alertan que, si no se producen lluvias adecuadas en el corto plazo, algunos lotes podrían quedar completamente destruidos, lo que significaría una pérdida total de estos sembrados.
Próximas precipitaciones marcarán el futuro del cultivo
Tras finalizar el período analizado, se espera la llegada de una masa de aire más fresco, que causará una disminución general de las temperaturas, aunque no se puede asegurar que habrá lluvias generalizadas. Para los cultivos de soja, las próximas precipitaciones serán clave para frenar la caída de su potencial, sobre todo en las áreas que han sufrido déficits de agua desde enero.
Con este panorama, la campaña 2025/26 parece que cerrará con una mayor incertidumbre en términos de productividad. El resultado final será crucial para definir el balance de una temporada marcada por contrastes, donde la atención estará dividida entre las previsiones meteorológicas y las estimaciones de rendimientos.
Déficit en Argentina también afecta a producción de maíz
Según el análisis de la Bolsa de Cereales, la producción de maíz se redujo en 1 millón de toneladas debido al déficit hídrico. Esta disminución ajustó la proyección nacional del cereal a 57 millones de toneladas, lo que deja claro que el impacto climático ya ha afectado los resultados finales de la temporada.
En varias zonas productivas, especialmente en el centro y norte de la zona agrícola, el maíz, en particular los cultivos tardíos y de segunda siembra, enfrentó el período crítico con muy poca humedad disponible. El último informe sostiene que ya ha comenzado la cosecha del maíz temprano, con rendimientos moderados, mientras que los lotes que dependen de lluvias tardías están en riesgo de sufrir mayores pérdidas.



























