Estados Unidos planea instalar un anexo de la CIA en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro, según CNN
La administración Donald Trump apuesta por la inteligencia para ganar influencia inmediata antes de reabrir formalmente la embajada en Caracas.
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Estados Unidos planea establecer un anexo de la CIA en Venezuela como primer paso para retomar su presencia en el país tras la captura de Nicolás Maduro a comienzos de enero, según reveló CNN. La iniciativa coloca a la inteligencia estadounidense al frente del proceso, en medio de una transición política marcada por la ausencia de una hoja de ruta clara desde la Casa Blanca.
De acuerdo con múltiples fuentes citadas por la cadena, la administración de Donald Trump busca que la presencia de la CIA sea clave para ejercer un dominio inmediato, construir redes locales y evaluar al nuevo liderazgo encabezado por la presidenta interina Delcy Rodríguez, antes de avanzar hacia una reapertura formal de la embajada de EE. UU. en Caracas.
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La CIA toma la delantera en el regreso de EE. UU. a Venezuela
Las discusiones entre la CIA y el Departamento de Estado se centran en un modelo de reingreso escalonado. En el corto plazo, funcionarios estadounidenses operarían desde un anexo de la agencia, lo que permitiría contactos informales con distintas facciones del gobierno venezolano, sectores de la oposición y servicios de inteligencia locales. “El Estado planta la bandera, pero la CIA es realmente la que tiene influencia”, dijo una fuente cercana a la planificación.
Un exfuncionario estadounidense explicó que establecer ese anexo figura como “la prioridad número uno”, ya que habilita canales de enlace imposibles para la diplomacia tradicional. La CIA declinó comentar sobre los planes, pero fuentes confirmaron que el director John Ratcliffe fue el primer alto cargo de Trump en viajar a Venezuela tras la operación contra Maduro, donde se reunió con Rodríguez y líderes militares.
La presencia de la agencia no es nueva. En agosto pasado, desplegó de forma encubierta un pequeño equipo para rastrear los movimientos del entonces mandatario. Ese trabajo incluyó una fuente dentro del aparato estatal venezolano y resultó clave para la captura de Maduro, según CNN.
Las prioridades de Trump en la Venezuela en transición
Pese al protagonismo de la CIA, los planes de largo plazo siguen abiertos. Funcionarios involucrados admitieron que aún esperan definiciones claras de la Casa Blanca, a pesar de que Trump afirmó que su administración “dirigiría” el país. “Eso lo hace más difícil”, reconoció una fuente, al señalar que primero buscan establecer presencia y luego precisar objetivos.
El Departamento de Estado inició pasos preliminares para reabrir la embajada de EE. UU. en Caracas, cerrada desde 2019. A comienzos de enero, un equipo reducido realizó una evaluación inicial del edificio. “Un número limitado de personal diplomático y técnico estadounidense está en Caracas realizando evaluaciones”, dijo un alto funcionario. Washington también nombró a la diplomática Laura Dogu al frente de la Unidad de Asuntos de Venezuela.
La seguridad venezolana pesa en cada decisión. Los diplomáticos no cuentan con entrenamiento para entornos hostiles, lo que refuerza el rol de la CIA en esta etapa. El republicano, además, expresó su interés en que compañías petroleras estadounidenses retomen operaciones y participen en la reconstrucción, aunque sin detallar plazos ni condiciones.
China, Rusia e Irán en la mira
Otro eje central del plan estadounidense apunta a los adversarios estratégicos. Según fuentes citadas por CNN, la CIA informará al nuevo liderazgo venezolano sobre preocupaciones vinculadas a China, Rusia e Irán. “No sería el Departamento de Estado quien lo haga”, explicó un exfuncionario, al precisar que la Oficina del Director de Inteligencia Nacional decidirá qué datos desclasificar.
Ratcliffe transmitió durante su visita que Venezuela no puede seguir como refugio para rivales de Estados Unidos. Este intercambio refuerza la influencia de EE. UU. en una etapa de transición política aún incierta, mientras sectores internos observan con cautela una presencia más visible de la CIA, antes señalada por Maduro como enemigo externo.






















