¿Por qué razón Emiratos Árabes está guardando miles de millones de litros de agua bajo el desierto?
Un ambicioso proyecto de Emiratos Árabes busca proteger a su población a través de técnicas avanzadas de desalinización y almacenamiento subterráneo en el desierto para asegurar la disponibilidad del agua.
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Los Emiratos Árabes Unidos han puesto en marcha un plan de supervivencia que podría parecer sacado de una novela de ciencia ficción, pero que responde a una aterradora realidad climática. Mientras el mundo se centra en el precio del petróleo, el gobierno de los EAU ha lanzado un ambicioso proyecto para rellenar los acuíferos subterráneos con grandes cantidades de agua potable.
Este enorme proyecto tiene como objetivo almacenar agua desalinizada bajo tierra, lo que garantiza una reserva de este recurso esencial, ya que se ha comprobado que el clima no proporciona suficiente agua y, sin ella, no sería posible sostener la creciente población del país.
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EAU 'fabrica' y guarda el agua en grandes depósitos
El proceso para llevar a cabo este plan comienza con la desalinización del agua del mar a través de plantas potabilizadoras. Estas plantas convierten el agua marina en agua potable. Luego, el agua obtenida se transporta a través de grandes tuberías hacia el interior del desierto, a varios cientos de kilómetros de la costa. La última etapa consiste en almacenar esta agua, lo cual se logra inyectándola directamente en acuíferos naturales bajo tierra. De esta forma, los acuíferos se recargan artificialmente a una profundidad de 80 metros.
Según la información del proyecto, la ubicación de estos acuíferos se ha seleccionado cuidadosamente para evitar que el agua se disperse o se contamine. La zona está rodeada por una capa de roca impermeable, lo que asegura que el agua desalinizada se conserve adecuadamente. Las autoridades realizan un seguimiento regular de esta agua, verificando su salinidad, presión y otros indicadores de calidad, además de examinar el estado de la roca que la rodea.
La peligrosa dependencia del agua por parte de EAU
Los Emiratos Árabes dependen en un 90% del agua de mar, lo que representa un gran peligro para el país. Si ocurriera un ataque bélico, un ciberataque o una marea roja, fenómenos cada vez más comunes en la región debido al calentamiento global, las plantas desalinizadoras podrían quedar inutilizables, interrumpiendo en pocas horas el suministro de agua a la población. Por eso, se hace urgente tener una reserva a la cual recurrir en estas situaciones, para no depender únicamente del agua que se produce en el momento.
Uno de los acuíferos que se han recargado de esta manera se encuentra en el desierto de Liwa. En esa área, el gobierno de los EAU ha logrado inyectar aproximadamente 26.000 millones de litros de agua desalinizada en el subsuelo, con una inversión de 450 millones de dólares. El proceso no fue fácil; se necesitaron más de dos años para transportar el agua sin detenerse, construyendo una red de tuberías que conecta las desalinizadoras, situadas a 160 kilómetros de distancia, con ese punto en el desierto.
Esta reserva podría proporcionar 100 millones de litros de agua diarios a la población en caso de emergencia, aunque esta cantidad es mínima en comparación con los 6.000 millones de litros que el país consume a diario. Sin embargo, es importante considerar que este alto nivel de consumo incluye numerosos usos innecesarios y lujosos, como los parques temáticos, los campos de golf e incluso las piscinas donde nadan tiburones.
El fin del despilfarro en la era del cambio climático
Dubái se ha convertido en el emblema mundial del lujo extremo, pero también del despilfarro de agua más absoluto. En una región donde la lluvia es escasa, es común encontrar campos de golf, acuarios con tiburones y parques temáticos que consumen agua como si fuera un recurso inagotable. Esta contradicción entre la opulencia y la escasez está obligando a las autoridades a reconsiderar el modelo de crecimiento, reconociendo que el agua, y no el petróleo, es el verdadero recurso valioso del siglo XXI.
El cambio climático está acelerando este cambio de mentalidad y de enfoque económico de manera drástica. Los responsables emiratíes saben que el petróleo dejará de ser clave a mediano plazo, pero el agua será el bien por el que se librarán las guerras del futuro. Al almacenar sus reservas de agua bajo tierra, los EAU están comprando tiempo y seguridad, buscando garantizar que su milagro económico en el desierto no se desvanezca por un simple corte en el suministro eléctrico de sus plantas desalinizadoras.























