EE.UU. desafía a China con el primer cable submarino para este país de América Latina por US$145 millones: no es Chile y operaría en 2028
Este proyecto de un país latinoamericano de 1.800 km en el Pacífico apuesta por una mejor conectividad y depender menos de rutas terrestres, en medio de la competencia entre EE.UU. y China.
- Multimillonario de EE. UU. hace donación histórica de islas a 2 países de América Latina, lo que fortalecerá sus economías
- China enfrenta a EE.UU. y busca alianzas con este país de América Latina para inversiones en agua, infraestructura férrea y más proyectos desde 2026

Un país de América Latina inició la construcción de su primer cable submarino de fibra óptica en el Pacífico junto a la empresa estadounidense Liberty Networks. La Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones (SIGET) delegó el diseño y la operación de este sistema de 1.800 kilómetros, el cual proyecta su funcionamiento para el año 2008. Este despliegue cuenta con el respaldo financiero de CAF (Banco de Desarrollo de América Latina) para integrar la red nacional con el tráfico global de datos.
La infraestructura reduce la dependencia de rutas terrestres y fortalece la autonomía digital frente a potencias como China. El proyecto emula el modelo de conectividad de Chile para ampliar el ancho de banda regional y asegurar una transmisión de datos veloz. Gracias a este crédito, la nación garantiza una resiliencia superior en sus comunicaciones internacionales y consolida su soberanía tecnológica.
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¿Cuál es el país de América Latina que tendrá su primer cable submarino con ayuda de una empresa de EE. UU.?
Se trata de El Salvador, el país de América Latina que adjudicó a la compañía Liberty Networks la construcción de su primer cable submarino internacional. Esta decisión estratégica, confirmada por la SIGET, busca fortalecer la infraestructura tecnológica del país con el respaldo de capital estadounidense para mejorar la conectividad regional.
La nueva obra conectará de forma directa a la nación con los nodos globales de internet sin mediación de enlaces terrestres. Este avance tecnológico reducirá la latencia y garantizará un servicio de alta velocidad que beneficiará a millones de usuarios salvadoreños.

Así sería el proyecto de Liberty Networks para El Salvador. Foto: SIGET
¿Cómo será este cable que desafía a China?
El nuevo sistema submarino de 1.800 km de longitud unirá a El Salvador con centros internacionales de internet en el océano Pacífico. Esta infraestructura aumentará el ancho de banda y la estabilidad de la red nacional mediante una ruta marítima que garantiza mayor velocidad y volumen de datos frente a las alternativas terrestres.
Este proyecto surge bajo la intensa disputa geopolítica entre Estados Unidos y China por el dominio de la infraestructura digital global. La inversión estadounidense busca frenar la influencia tecnológica china en la región y asegurar que las redes de telecomunicaciones sensibles operen bajo estándares occidentales estratégicos, de acuerdo a Reuters.

La nueva obra en El Salvador conectará de forma directa a la nación con los nodos globales de internet sin mediación de enlaces terrestres. Foto: Liberty Networks
¿Cuál es el impacto del cable para startups y empresas tecnológicas en El Salvador?
Este cable submarino ofrece una oportunidad estratégica para la competitividad digital de El Salvador. La conexión directa elimina intermediarios, lo cual reduce los costos del tránsito internacional de datos y asegura servicios de mayor velocidad. Esta base técnica permite el desarrollo de modelos de negocio innovadores en áreas como la telemedicina, el comercio electrónico y los servicios en la nube.
La infraestructura funciona como un imán para la inversión extranjera en sectores críticos. El país se posiciona como un destino atractivo para la instalación de centros de datos y nuevas plataformas tecnológicas. Este flujo de capital fortalece el ecosistema local y facilita la expansión de servicios digitales hacia mercados internacionales.
El entorno resultante beneficia directamente a las startups y empresas tecnológicas salvadoreñas. Estas organizaciones obtienen herramientas de alta calidad para su escalabilidad regional e integración en cadenas globales de valor. Así, el proyecto consolida un clima de negocios robusto y moderno para todo el ecosistema emprendedor.
El caso de Chile y cómo marca la competencia entre EE. UU. y China
Chile también protagoniza un rol importante en la infraestructura digital regional con proyectos de cables submarinos de gran alcance, como el “Humboldt Cable”, un sistema de fibra óptica trans‑pacífico de casi 14.800 km que conectará Valparaíso con Sydney (Australia) a través de Polinesia Francesa, en asociación con Google.
Mientras que este proyecto chileno busca consolidar al país como un hub digital entre América Latina y Asia‑Pacífico, también levantó debates sobre soberanía digital y el papel de actores externos como China, que ha promovido iniciativas propias en la región como parte de su Digital Silk Road, influyendo en decisiones de infraestructura estratégica.
¿Cómo va la competencia global por cables submarinos entre Estados Unidos y China?
Estados Unidos fortalece su infraestructura digital mediante proyectos legislativos que buscan conectar directamente su territorio con regiones como África Occidental. Al mismo tiempo, el gobierno estadounidense utiliza a la Comisión Federal de Comunicaciones para vetar tecnología china en sus enlaces críticos, con el fin de reducir la dependencia extranjera y asegurar el control estratégico sobre rutas transoceánicas tradicionales como la Trans-Pacific Express.
China expande su influencia digital a través de ambiciosos planes que vinculan a Asia con América Latina, tales como la propuesta de un cable entre Chile y Hong Kong. En colaboración con socios como Brasil, el país asiático lidera la planificación de extensas redes submarinas diseñadas para evitar las rutas dominadas por Occidente, lo que consolida su autonomía y dominio sobre el flujo global de datos.




























