Corea del Norte no se detiene contra EE.UU. y planearía exportar misiles a esta superpotencia militar como un pacto en 2026
Según Euronews, expertos revelaron que las nuevas armas de Pyongyang son estrategias para las “futuras necesidades” de su Ejército y las de esa superpotencia militar.
- Corea del Norte tiene en la mira a este país de América Latina como parte de una estrategia geopolítica en medio de tensiones con EE.UU.
- China busca ser superpotencia del mundo y dejar atrás a EE.UU. con una ambiciosa estrategia económica y tecnológica desde 2026

Corea del Norte inició 2026 impulsando una expansión militar significativa. Su líder Kim Jong‑un ordenó aumentar la producción de misiles y municiones para reforzar la capacidad defensiva del país. En visitas a plantas de armamento, el líder norcoreano destacó que la ampliación de la capacidad de producción y la construcción de nuevas fábricas son estrategias para satisfacer las “futuras necesidades” de su Ejército y las de una superpotencia militar.
En su mensaje de Año Nuevo, citado por Reuters, Kim también resaltó los esfuerzos en modernización militar, inspeccionando lanzamientos de misiles de largo alcance y la construcción de nuevas armas. Analistas señalan que estos movimientos forman parte de un plan de largo plazo para proyectar fuerza y disuasión frente a adversarios como Estados Unidos y Corea del Sur.
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¿Qué superpotencia recibiría misiles norcoreanos en medio de tensiones con EE.UU.?
Aunque Corea del Norte no declaró abiertamente la exportación de misiles, diversos analistas -según Euronews- sugieren que Pyongyang busca desarrollar armas con miras a revisiones futuras de exportación, particularmente hacia Rusia, una superpotencia militar aliada en medio de tensiones con Estados Unidos. Estos análisis señalan que la intensificación de ensayos de proyectiles se orienta tanto a mejorar las capacidades de ataque de precisión como a probar sistemas antes de posibles transferencias.
Asimismo, expertos en defensa sostienen que los norcoreanos reforzaron su industria armamentística para que las nuevas fábricas y la producción ampliada de misiles puedan servir también a demandas externas. Este enfoque está en el centro de la estrategia de Pyongyang para desafiar la presencia militar estadounidense en la región Asia‑Pacífico y consolidar su influencia como actor que no solo se defiende, sino que se proyecta hacia afuera.
El pacto entre Corea del Norte y Rusia frente a EE.UU.
La relación entre Corea del Norte y Rusia marcó un giro geopolítico importante en los últimos años, reforzando la capacidad estratégica de Pyongyang frente a EE.UU. El Tratado de Asociación Estratégica Integral, firmado el 18 de junio de 2024, formaliza un acuerdo de cooperación política, comercial, de inversiones y de seguridad entre Moscú y Pyongyang, con cláusulas que contemplan asistencia en caso de agresión armada.
Este pacto facilitó un intercambio en el que los norcoreanos no solo intensifican su producción militar, sino que también se acompañan de apoyo logístico y estratégico de los rusos. Las visitas oficiales de altos mandos rusos a Pyongyang y las reiteradas reafirmaciones de compromiso entre Kim Jong‑un y líderes de Rusia subrayan la profundidad de la alianza, instalada en un contexto global de creciente tensión con EE.UU. y sus aliados regionales.
Además, la alianza generó preocupación en Washington y Seúl, dado que la cooperación militar entre ambos países puede ofrecer a Corea del Norte acceso a tecnología, entrenamiento y recursos que podrían contrarrestar las sanciones internacionales y limitar la capacidad de presión estadounidense sobre el régimen norcoreano. Este escenario complica los esfuerzos diplomáticos de EE.UU. para aislar a Pyongyang y reducir su programa balístico y nuclear.
El apoyo de Corea del Norte a Rusia en la guerra con Ucrania
El régimen de Pyongyang manifestó un apoyo explícito a Rusia en su campaña militar en Ucrania, y reportes de inteligencia y medios internacionales indican que miles de soldados norcoreanos han sido desplegados en zonas de combate de su alíado. Además, Corea del Norte habría suministrado municiones y armas al Ejército ruso, contribuyendo directamente a los esfuerzos bélicos de Moscú.
Este apoyo fue destacado en discursos oficiales norcoreanos que enmarcan la cooperación como un vínculo de “sangre, vida y muerte”, reforzando la narrativa de solidaridad entre ambos regímenes frente a lo que califican como presiones de Occidente y sanciones occidentales. Al mismo tiempo, el intercambio geopolítico continúa ampliando los espacios de coordinación militar y político entre Pyongyang y Moscú.
























