China busca ser superpotencia del mundo y dejar atrás a EE.UU. con una ambiciosa estrategia económica y tecnológica desde 2026
Pese a esta estrategia, China aún enfrenta desafíos, como un PIB per cápita inferior al de EE.UU. y una demanda interna débil. ¿Podrá lograrlo en los próximos años?
- Corea del Norte tiene en la mira a este país de América Latina como parte de una estrategia geopolítica en medio de tensiones con EE.UU.
- Japón y su costoso aporte tecnológico a estos 4 países de América Latina para vigilar sus aguas y frenar la pesca ilegal china

La relación entre China y Estados Unidos, las dos mayores economías del mundo, están en una fase de competencia estratégica sostenida. Pese a la interdependencia comercial entre ambos, Beijing rediseñó su política de desarrollo económico para responder a un entorno global más fragmentado e intenso en tensiones geopolíticas, incluso logró cifras de crecimiento cercanas al 5% y avances significativos en sectores clave como inteligencia artificial, semiconductores y manufactura avanzada, según Financial Times.
En este contexto, el gobierno chino puso en marcha una ambiciosa estrategia, cuya formulación fue calificada como un "eslabón crucial" en su ambición de convertirse en la principal potencia tecnológica y económica del mundo. De acuerdo al Foro Económico Mundial, es presentado como un plan de adaptación frente a las restricciones externas, incluyendo sanciones y políticas comerciales estadounidenses, y busca consolidar el crecimiento nacional con una orientación hacia la innovación y la autosuficiencia.
TE RECOMENDAMOS
MARISOL PÉREZ TELLO ACUSA AL JNE DE EXCLUIR SU PLANCHA POR ERROR | ARDE TROYA CON JULIANA OXENFORD
¿Cuál es la ambiciosa estrategia china para competir con EE.UU. y ser superpotencia del mundo?
El XV Plan Quinquenal 2026-2030 redefine las prioridades del desarrollo chino al situar la innovación con impacto práctico y la modernización industrial como ejes centrales. En lugar de centrarse únicamente en logros científicos aislados, China apunta a transformar los avances tecnológicos en liderazgo productivo con relevancia global, potenciando sectores como inteligencia artificial, comunicaciones avanzadas y biotecnología.
Además, Beijing está reforzando la seguridad económica y la autosuficiencia tecnológica para reducir vulnerabilidades frente a políticas exteriores restrictivas, como los controles a la exportación de tecnologías sensibles por parte de Estados Unidos. Esto se traduce en un aumento de inversiones en capacidades estratégicas y la expansión de mercados internos como motor del crecimiento futuro.
Conoce el XV Plan Quinquenal (2026–2030) de China
El XV Plan Quinquenal de China guía la política económica y social del país entre 2026 y 2030, con prioridades estratégicas claras que buscan consolidar su desarrollo hacia 2035.
Ejes estratégicos clave:
- Impulso a la innovación tecnológica de alto valor, incluyendo semiconductores, IA y tecnologías emergentes.
- Modernización industrial y actualización de cadenas de valor productivas.
- Fortalecimiento de la demanda interna y el consumo doméstico como motor del crecimiento.
- Autosuficiencia económica y resiliencia frente a shocks externos.
- Transición hacia un desarrollo sostenible y verde.
- Apertura selectiva a la inversión extranjera en sectores prioritarios.
¿Podrá China alcanzar económicamente a EE.UU.?
China ha logrado acercarse al nivel de Estados Unidos en varios indicadores clave, especialmente en producción manufacturera y participación en cadenas globales de valor. Sin embargo, aún existe una brecha significativa en términos de PIB per cápita y nivel de desarrollo económico general. Según análisis económicos de El Tiempo, los asiáticos elevaron su PIB per cápita hacia niveles medios-altos, aunque todavía está por debajo del umbral de los países desarrollados y lejos del estadounidense.
El crecimiento chino también enfrenta desafíos internos, como una demanda doméstica que no ha alcanzado niveles comparables con los de Estados Unidos y tensiones en el mercado inmobiliario y consumo, factores que podrían ralentizar su ritmo de convergencia económica si no se abordan, de acuerdo a Financial Times.
Externamente, EE.UU. mantiene ventajas estructurales en innovación, servicios avanzados y liderazgo en tecnologías clave, aunque China mostró capacidad para cerrar brechas en sectores específicos como energías renovables y manufactura avanzada. Esta rivalidad económica se traduce en una “competencia sistémica” donde ambos países buscan consolidar sus ecosistemas de innovación y acceso a mercados globales.
Por último, demografía y proyección de crecimiento también inclina la balanza: se anticipa que la población china comenzará a disminuir en las próximas décadas, lo que podría limitar su crecimiento económico a largo plazo frente a una población estadounidense más estable.




















