Clases virtuales en Lima y Callao generan rechazo de padres mientras colegios privados aplican la medida del Minedu de forma parcial
A pesar de la disposición, algunos colegios como el Hipólito Unanue en San Martin de Porres continúan con clases presenciales, argumentando que la mayoría de sus alumnos vive cerca del centro educativo. Otros optan por modalidades mixtas para atender a estudiantes con dificultades de transporte.
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El Ministerio de Educación (Minedu) dispuso que los colegios privados de Lima Metropolitana y Callao desarrollen clases virtuales entre el 9 y el 13 de marzo, como parte de las medidas adoptadas ante la contingencia energética provocada por la escasez de gas natural.
La disposición se anunció cuando varios centros educativos ya habían iniciado el año escolar 2026 de manera presencial, lo que obligó a reorganizar actividades académicas y migrar temporalmente a la modalidad remota. Sin embargo, la medida no se aplica de forma uniforme: mientras algunas instituciones acataron la virtualidad, otras decidieron mantener las clases presenciales, amparadas en excepciones de la normativa.
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En paralelo, padres de familia y especialistas han expresado su rechazo, al señalar que la virtualidad afecta el aprendizaje y evidencia problemas de conectividad y logística que persisten desde la pandemia.
Aplicación parcial
El colegio Hipólito Unanue, ubicado en San Martín de Porres, decidió mantener el servicio educativo de forma presencial. La institución sostiene que la mayoría de sus estudiantes vive cerca del centro educativo y que su modelo pedagógico prioriza la interacción directa entre docentes y alumnos.
“La educación es un servicio esencial que no es considerado como tal en situaciones de emergencia como la que vivimos. Consideramos que el aprendizaje de los estudiantes necesita socializar con sus pares”, expresó el director Guillermo Ángel a La República.
El directivo también cuestionó la forma en que se comunicó la medida. Según explicó, el primer anuncio se realizó el viernes como una recomendación para optar por la virtualidad, pero la normativa oficial se publicó recién la noche del domingo, pocas horas antes del inicio de clases. “No nos dio la oportunidad de organizarnos para el día lunes ni comunicar a los padres de manera oportuna”, señaló.
En este centro educativo, la mayoría de estudiantes asistió a clases y los padres firmaron un manifiesto para respaldar la decisión. Según explicaron, no todos cuentan con condiciones adecuadas para la educación remota. “No existe los medios, tampoco en casa para las clases de manera adecuada”, indicaron. Una madre de familia añadió que “hay muchos papás que trabajan y no pueden darle soporte a sus hijos, sobre todo los que están en primaria”.
Modalidades mixtas
Otros colegios optaron por fórmulas intermedias. El colegio Trilce de Santa Beatriz mantiene las clases presenciales, pero permite la conexión virtual a estudiantes que tengan dificultades para trasladarse.
Situaciones similares se registran en otras instituciones privadas. El colegio Mundo Feliz, en El Agustino, continúa con clases presenciales para inicial y primaria, mientras que el colegio Micael Waldorf, en San Juan de Lurigancho, decidió mantener la presencialidad, pero flexibilizó el horario de ingreso para estudiantes que enfrenten retrasos por problemas de transporte.
En contraste, algunas instituciones sí acataron la disposición del Minedu y migraron temporalmente a la virtualidad. Entre ellas se encuentran el colegio Santísimo Sacramento, en San Martín de Porres; la Institución Educativa Parroquial Angélica Recharte, en Magdalena; el colegio César Vallejo, en San Martín de Porres; y Nuestra Señora de las Mercedes, en el Rímac.
Plantón de padres
El colectivo Volvamos a Clases Perú realizó un plantón en los exteriores del Ministerio de Educación, en San Borja, para expresar su rechazo a la medida. Los manifestantes recordaron las consecuencias que tuvo la educación virtual durante la pandemia.
“El Perú fue uno de los países que tuvo por más tiempo escuelas cerradas, dos años para educación básica. Trágicamente desde el año 2022 hasta la fecha se usan los cierres educativos como respuesta a todo”, expresó su vocera Norma Correa a Canal N.
La representante del colectivo pidió al Gobierno priorizar la continuidad del servicio educativo. “La educación es un servicio esencial que debe ser tratada igual que la salud”, sostuvo.
También advirtió que existe preocupación por un posible retraso en el inicio de clases en el sector público, programado para el 16 de marzo. “Nos preocupa que se retrase el inicio del año escolar en las escuelas públicas porque nada nos garantiza que abran los colegios la próxima semana”, señaló.
Las críticas también provienen de especialistas en educación. El exministro Idel Vexler cuestionó que, tras apenas una semana de iniciado el año escolar, se recurra nuevamente a la virtualidad. “Debemos tener más horas efectivas de estudio, pero esas horas no funcionan virtualmente. Eso se ha visto en la pandemia”, afirmó.
El exfuncionario sostuvo que la educación presencial cumple un rol clave en el proceso pedagógico. “La educación presencial permite que el maestro sea el mediador pedagógico, permite la interacción social, el desarrollo de la autonomía, la iniciativa y el trabajo en equipo. La educación presencial es irremplazable”, indicó.
Modalidad no será sancionatoria
Adriana Bertolotti, vocera de la Alianza de Escuelas Privadas (AEP) —colectivo que reúne a más de 2 .000 colegios privados— sostuvo una reunión con el ministro de Educación, quien le aseguró que la fiscalización a instituciones públicas y privadas no tendrá carácter sancionador.
“Lo que se nos ha asegurado es que cualquier tipo de supervisión va a ser orientativa, más no punitiva… lo primero en cerrar no puede ser la educación… esperamos que esta medida no se amplíe más”, señaló.
Según el numeral 3.4 de la resolución, las instituciones que no cuenten con plataformas digitales o conectividad suficiente pueden quedar exceptuadas de la modalidad remota y continuar con clases presenciales, decisión que debe ser comunicada a la UGEL correspondiente y que queda a criterio de cada director.
Advertencia de UNICEF
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) también expresó preocupación por el retorno temporal a la virtualidad y recordó las lecciones que dejó la pandemia. “En el Perú del 2026, un gran porcentaje de familias y escuelas no se encuentran preparadas logística ni pedagógicamente para adaptarse a esta medida de emergencia”, señaló el organismo.
La entidad advirtió además que la educación remota puede afectar el desarrollo integral de los estudiantes. “Ya se comprobó que la virtualidad impacta negativamente en el logro de aprendizajes básicos y en la salud emocional de los estudiantes. La educación presencial constituye un espacio de aprendizaje, socialización, protección y cuidado que la virtualidad no logra sustituir”, indicó.
Excepciones a la norma
La resolución del Minedu establece que los colegios que no cuenten con plataformas digitales, conectividad u otros medios tecnológicos suficientes podrán continuar brindando clases presenciales de manera excepcional.
Para ello, las instituciones deben comunicar la decisión a la UGEL correspondiente y a los padres de familia o apoderados.
El ministerio precisó que esta excepción es temporal y que las autoridades educativas supervisarán el cumplimiento de la medida mientras se mantenga la emergencia energética.























