Cinco pacientes con COVID-19 fallecen tras la explosión de un respirador mecánico en Rusia
Las víctimas se encontraban en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), cuando la máquina estalló, terminando con sus vidas.
- El país de América Latina que desafía la hegemonía de Argentina y buscar exportar carne a China
- El abandonado hotel en la Cordillera de los Andes que obtuvo el récord por ser el más alto del mundo: 4.300 m.sn.m

En medio de la contingencia por COVID-19 que atraviesan muchos países del mundo, cinco pacientes contagiados con el virus del centro de salud de San Petersburgo, en Rusia, murieron durante un incendio, informó Todo Noticias.
De acuerdo a las primeras indagaciones del caso, el siniestro fue causado por un desperfecto técnico en un ventilador artificial del área de cuidados intensivos.
TE RECOMENDAMOS
ECLIPSE SOLAR EN ACUARIO: CAMBIOS INESPERADOS Y GIROS DE DESTINO | ASTROMOOD CON JHAN SANDOVAL
Por su parte, el titular de la ciudad de San Petersburgo, Alexandre Beglov, reconoció el despliegue del personal de salud del hospital San Jorge que contuvo la emergencia, impidiendo una tragedia de mayores proporciones.
“Empezaron a evacuar rápidamente a los pacientes a otras plantas (...). Lograron cortar la electricidad y el oxígeno del departamento lo que permitió evitar consecuencias más graves”, manifestó el gobernador, además, precisó que los resultados de la investigación apuntan a un “cortocircuito en los equipos eléctricos”.
Según información conseguida por la agencia Interfax, “el foco del incendio se situó en la ‘zona roja’ de cuidados intensivos” del nosocomio, donde se encuentran los pacientes portadores del nuevo coronavirus.
Asimismo, Pável Danilov, fiscal de la región de Víborg, donde está localizado el centro médico, indicó que cuatro de las víctimas estaban internadas en el mismo cuarto.
Las autoridades policiales dijeron que el fuego comenzó poco después de las 6:00 a. m., en el sexto piso, y fue dominado casi cuatro horas más tarde.
Valeri Strejeletski, director de hospital, señaló que tres de los fallecidos infectados con COVID-19 estaban conectados a respiradores mecánicos, que habían llegado el pasado 1 de mayo.





















