En busca del camino del cóndor andino peruano: investigadores marcan por primera vez a un polluelo en su nido
Un polluelo fue marcado con un dispositivo satelital en su nido silvestre, que permitirá estudiar los primeros meses de vida de una especie en peligro y de la que todavía se desconoce mucho en nuestro país.
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El cóndor andino es una de las aves más emblemáticas de Sudamérica y también una de las más enigmáticas. Aunque su figura está ligada a la cosmovisión de los Andes y su silueta domina los cielos de la cordillera, en Perú todavía existen grandes vacíos sobre aspectos básicos de su vida, en especial durante sus primeros meses.
Ese desconocimiento es lo que un grupo de investigadores busca cambiar con 'Uchuy', un polluelo macho de aproximadamente 5 meses de edad que se convirtió en el primer ejemplar en nuestro país marcado con un transmisor satelital desde su nido silvestre. El monitoreo permitirá seguir sus movimientos en tiempo real y conocer una etapa poco documentada de la especie.
“En Perú no tenemos un conocimiento conciso y avanzado acerca de la biología reproductiva de los cóndores”, explicó en una entrevista a La República el biólogo Víctor Gamarra-Toledo, presidente de la Fundación Cóndor Andino Perú (FCAP). Según el especialista, a diferencia de Argentina y Ecuador, donde los estudios están más avanzados, en nuestro país todavía se sabe poco sobre cuánto dura la incubación, cómo es el cuidado parental o cuáles son los tiempos reproductivos.
Una oportunidad única
La historia comenzó mucho antes de que se le colocara el dispositivo. Desde diciembre de 2023, los expertos de la organización y del Museo de Historia Natural de la Universidad Nacional de San Agustín monitorearon un sitio de anidación ubicado entre la Reserva Nacional San Fernando y la Reserva Nacional Pampa Galeras, ecosistemas costeros y altoandinos, respectivamente.

Los expertos también hicieron registros de datos morfométricos del polluelo. Foto: Víctor Gamarra Toledo/FCAP
En ese primer seguimiento encontraron una pichona de apenas cuatro semanas, a la que observaron mensualmente hasta que abandonó el área de cría en octubre de 2024.
Meses después, cuando regresaron al lugar, se llevaron una sorpresa. “Volvimos al nido para saber si hubo rehúso y tuvimos la sorpresa de encontrarnos a una pareja de cóndores, y esta vez con un huevo. Y desde la eclosión continuamos el monitoreo, hasta los cinco meses y medio, donde le colocamos un transmisor satelital al pichón que estaba en el nido”, contó Gamarra-Toledo.
“Confirmamos que se ha reutilizado el nido con dos eventos reproductivos”, agregó.
¿Cómo fue el marcaje de Uchuy?
Colocarle el dispositivo en un nido silvestre no fue una tarea sencilla. El operativo requirió semanas de planificación y la participación de conocedores en escalada de montañas. El proceso se realizó el pasado 8 de abril con apoyo de especialistas de la Fundación Cóndor Andino Ecuador, que ya ha marcado más de 20 cóndores andinos.

Evaluación veterinaria y marcaje de "Uchuy" por el equipo de especialistas. Foto: Víctor Gamarra Toledo/FCAP
“Descendimos al nido en la mañana, sacamos al pichón, lo colocamos en una estación cercana y, cuando terminamos todo el procedimiento, lo devolvimos a su nido. Ese mismo día volvió y se posó cerca, pero el padre no entró al nido. Sin embargo, al día siguiente, todo volvió a la normalidad. El padre y la madre continuaron con el cuidado del polluelo, como siempre lo venían haciendo en los horarios de visita, y durante los siguientes días todo se mantuvo dentro de lo normal”, narró el biólogo.
“Entre 40 minutos y una hora es el tiempo adecuado para este tipo de procedimientos. Nosotros demoramos más o menos 50 minutos”, detalló.
¿Qué se espera descubrir?
Hasta ahora, en Perú solo ocho ejemplares fueron marcados, pero todos eran parte de una rehabilitación tras haber sido encontrados enfermos o víctimas del tráfico ilegal. Uchuy será el primero monitoreado desde una etapa tan temprana. “Nunca se había capturado un cóndor tan pequeño para colocarle un transmisor satelital”, destacó Gamarra-Toledo.

Colocación del trasmisor satelital OrniTrack en "Uchuy" para su monitoreo. Foto: Víctor Gamarra-Toledo/FCAP
El dispositivo permitirá registrar ubicación, altitud, velocidad, temperatura y patrones de movimiento. Con esos datos, los investigadores esperan identificar rutas de vuelo, lugares de descanso, áreas de alimentación y posibles amenazas.
También podría ayudar a detectar comportamientos anómalos asociados a lesiones o enfermedades.
“Podemos conocer exactamente, en tiempo real, los movimientos que realiza el animal”, explicó el especialista.
El equipo busca entender cómo se mueve en paisajes complejos, donde un solo ejemplar recorre enormes distancias.
“Un cóndor fácilmente se puede distribuir en varios departamentos y necesitamos conocer más sobre su ecología de movimiento”, señaló.
Los peligros que enfrenta
Aunque la especie está catalogada como en peligro en Perú y el censo nacional de 2022 registró una población mínima de 301 individuos, todavía falta información local sobre los principales riesgos que enfrenta.

Equipo de la Fundación Cóndor Andino de Perú y Ecuador que participaron en el proyecto. Foto: Víctor Gamarra-Toledo/FCAP
Entre las amenazas más conocidas está el envenenamiento, asociado en muchos casos a conflictos directos o indirectos con comunidades altoandinas. “En algunas zonas existen percepciones negativas porque se atribuye a los cóndores ataques al ganado, sobre todo a crías recién nacidas”, explicó el experto.
A ello se suman otros problemas, como la colisión con tendidos eléctricos en áreas como el valle del Colca y el valle del Sondondo, además de la fragmentación del hábitat y el impacto de actividades mineras.
Otro hallazgo preocupante surgió de investigaciones recientes lideradas por Gamarra-Toledo: el 90% de las muestras analizadas en poblaciones costeras y andinas presentaban contaminación por microplásticos. “Sabemos que en otras especies esto es una causa delicada de mortandad, pero en los cóndores todavía no tenemos claro qué efectos está produciendo”, advirtió.
Convivencia y conservación
Para Víctor, la protección exige mucho más que monitoreo científico. También requiere trabajo conjunto entre autoridades, academia y comunidades.
El proyecto de Uchuy contó con apoyo del Gobierno Regional de Ayacucho, que incluso financió la adquisición de transmisores satelitales.
“Es un buen ejemplo de cómo con la colaboración entre gobiernos locales y los científicos se pueden hacer grandes cosas”, afirmó.
El biólogo insiste en que la conservación no puede imponerse desde fuera. En muchas localidades andinas, la relación con esta ave está atravesada por percepciones culturales, económicas y de coexistencia.
Mientras el pichón se prepara para realizar sus primeros vuelos fuera del nido, comenzaría a enviar información a través de su transmisor. Cada desplazamiento podría aportar pistas inéditas sobre una especie todavía poco comprendida en el país.
Su recorrido apenas empieza, pero podría ayudar a responder preguntas que la ciencia peruana arrastra desde hace años sobre el verdadero camino del cóndor andino.


































