Centros de salud mental de Lima sin agua ni luz por deudas: denuncian falta de medicinas para pacientes con intentos de suicidio
El Centro de Salud Mental Mirones Bajo estuvo sin agua hasta 10 días, mientras que Magdalena del Mar careció de electricidad por tres días, impidiendo la atención de tratamientos psiquiátricos.

La atención de pacientes con problemas de salud mental enfrenta serios cuestionamientos en establecimientos administrados por la Dirección de Redes Integradas de Salud (DIRIS) Lima Centro. Dos centros de salud mental comunitarios reportaron problemas con sus servicios básicos: el de Mirones Bajo permaneció hasta 10 días sin agua debido a pagos pendientes, mientras que el de Magdalena del Mar estuvo tres días sin electricidad, según denunció la secretaria general del Sindicato Frente Único de Trabajadores de la DIRIS Lima Centro (SIFUT), Juliana Ivette Zelada Goyzueta.
A estas dificultades se suma una presunta deuda de más de S/ 100.000 por el alquiler del inmueble donde funciona el establecimiento de Magdalena, cuyos propietarios habrían acudido a retirar a los trabajadores para desalojar el local. La dirigente también denunció la desvinculación de más de 90 trabajadores y dificultades para entregar medicamentos a pacientes que requieren tratamiento psiquiátrico.
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Centro de salud mental de Mirones Bajo estuvo hasta 10 días sin agua
Los problemas en el Centro de Salud Mental Comunitario Mirones Bajo quedaron registrados desde agosto de 2026. Según el Oficio N.º 137-2026, el establecimiento alertó el 26 de agosto a las áreas de Abastecimiento y Salud Mental de la DIRIS Lima Centro sobre una deuda de dos meses por los servicios de agua y electricidad.
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Pese a las advertencias, el 31 de agosto se produjo el corte del suministro de agua y el 2 de septiembre ocurrió lo mismo con la energía eléctrica. El personal reiteró sus solicitudes de pago, pero los problemas continuaron. En un documento fechado el 9 de septiembre, el establecimiento reportó que acumulaba 10 días sin agua y ocho sin luz.
El oficio también señala que los trabajadores habrían entregado propinas para evitar o revertir las suspensiones y recurrido a una conexión eléctrica irregular para mantener las actividades del centro. Estas circunstancias fueron comunicadas a las autoridades de la institución.
La situación volvió a repetirse en octubre. Mediante un correo del 1 de ese mes, el establecimiento advirtió que enfrentaba el tercer episodio de cortes en menos de seis meses. El 13 de octubre, Carlos Enrique León Posadas, director de la Red Integrada de Salud N.º 1, remitió el Oficio N.º 133-2026 al director general Julio Miguel Flores Retuerto. En el documento expresó su preocupación por la suspensión de los servicios y el retiro del medidor de agua debido a la falta de pago.
El funcionario advirtió que los trabajadores habían llegado al extremo de utilizar los servicios higiénicos de restaurantes cercanos. Asimismo, alertó sobre posibles afectaciones a la conservación de medicamentos, el funcionamiento de equipos y las condiciones sanitarias. León Posadas solicitó medidas inmediatas para restablecer los suministros y recordó que las dificultades habían sido comunicadas reiteradamente.
Centro de salud mental de Magdalena estuvo tres días sin electricidad
Una segunda denuncia corresponde al Centro de Salud Mental Comunitario de Magdalena del Mar. Según Zelada Goyzueta, el establecimiento permaneció sin electricidad desde el jueves 5 hasta la noche del sábado 7 de noviembre, lo que habría dificultado los procedimientos administrativos y la entrega de medicamentos.
La secretaria general de SIFUT explicó que la falta de energía impedía imprimir los formatos necesarios para la atención y dispensación de tratamientos. Aseguró que tres pacientes no pudieron recibir sus medicamentos durante esos días.
"Hay tres casos que no han podido dar la medicina porque hasta el día del último sábado en la noche no había luz", manifestó durante la entrevista con La República.
La dirigente recordó que los centros de salud mental comunitarios atienden a personas con diagnósticos psiquiátricos, incluidos pacientes con antecedentes de intentos de suicidio, que requieren continuidad en sus tratamientos.
A este problema se sumaría una deuda por el arrendamiento del inmueble. Según la representante sindical, la DIRIS Lima Centro acumularía más de S/ 100.000 pendientes de pago a los propietarios del establecimiento.
Zelada Goyzueta afirmó que el miércoles 4 de noviembre los representantes de la asociación propietaria acudieron al centro para intentar desalojar a los trabajadores debido a los pagos pendientes. La dirigente sostuvo que esta situación pone en riesgo la continuidad de la atención en el establecimiento.
DIRIS Lima Centro contrató por S/192.266 el alquiler de un local para salud mental
La DIRIS Lima Centro contrató en mayo de 2024 el alquiler de un inmueble para el funcionamiento del Centro de Salud Mental Comunitario de Magdalena del Mar. El acuerdo fue firmado con la Asociación Mutualista Sanitaria del Perú por un monto total de S/192.266,62.
De ese total, S/164.799,96 correspondían al alquiler de un año, dividido en doce cuotas mensuales de S/13.733,33. Los S/27.466,66 restantes fueron establecidos como garantía, equivalente a dos meses de arrendamiento. El documento también establece que la DIRIS Lima Centro, como arrendataria, debía asumir los pagos de agua potable y energía eléctrica desde la entrega del inmueble.
No obstante, este documento solo acredita el monto y las condiciones del alquiler en 2024, pero no confirma la deuda superior a S/ 100.000 denunciada por la dirigente sindical. Para verificar esa cifra se necesitan comprobantes de pago, estados de cuenta y comunicaciones con la asociación propietaria.
Sindicato denuncia salida de más de 90 trabajadores de la DIRIS Lima Centro
Otro de los cuestionamientos está relacionado con la desvinculación de personal contratado bajo la modalidad de locación de servicios.
Zelada Goyzueta aseguró que más de 90 trabajadores fueron retirados de la institución el jueves 5 de noviembre. Entre los afectados habría servidores de hasta ocho años de antigüedad, algunos de los cuales trabajaban en la entidad desde antes de la pandemia.
La dirigente cuestionó que se haya argumentado una falta de presupuesto para justificar las salidas, mientras que, según su versión, se estaría incorporando a nuevo personal.
"Lo correcto es que inicialmente nos dijeron que sacaban porque no había presupuesto, es comprensible, pero lo que están haciendo acá es que sacan cinco y al otro día meten ocho", manifestó.
Piden intervención del Ministerio de Salud
Las denuncias plantean interrogantes sobre la administración de recursos, la continuidad de los servicios asistenciales y las condiciones laborales dentro de la DIRIS Lima Centro.
En Mirones Bajo, los documentos institucionales registran reiteradas interrupciones del suministro de agua y electricidad. En Magdalena del Mar, la secretaria general de SIFUT denuncia tres días sin luz, dificultades para entregar medicamentos y una presunta deuda de alquiler que habría motivado un intento de desalojo.
Tras ello, Zelada solicitó la intervención urgente del Ministerio de Salud para dar una pronta solución a la problemática. La República intentó comunicarse con los representantes correspondientes, pero no hubo respuesta hasta el momento.

















































