Semana Santa en Cusco: el reencuentro con el Taytacha de los Temblores
Reflexión. Arzobispo de Cusco, Richard Daniel Alarcón, pidió por quienes perdieron a sus familias en la pandemia y la crisis social que vive el país.
- Brote de sarampión en Lima: confirman cuatro casos y uno estaría vinculado a contagio en Puno
- Extrabajador hurtó más de S/450.000 en equipos tecnológicos a empresa en San Martín de Porres

Miles de cusqueños se volvieron a encontrar en la Plaza Mayor para venerar a su Santo Patrón, el Señor de los Temblores. La imagen salió en andas luego de tres años. Recorrió las principales calles del centro de la ciudad y bendijo a su pueblo, que pide paz y unión.
Richard Daniel Alarcón, Arzobispo Metropolitano de Cusco, se encargó en dirigir la homilía central. Su sermón estuvo cargado con un mensaje de amor, paz, unión e igualdad. Consideró que son elementos vitales para salir de la crisis que se atraviesa.
TE RECOMENDAMOS
LÓPEZ ALIAGA PIDE SUSPENDER RESULTADOS Y KEIKO MARCA DISTANCIA | ARDE TROYA CON JULIANA OXENFORD
“Estamos unidos por el amor, así como Jesús se entregó a la muerte por amor, así debemos también entregarnos al servicio de los demás, en el hogar, en el centro de trabajo y en toda actividad del servicio a los demás” dijo el religioso en presencia de las autoridades de la región.
El discurso también estuvo enfocado en la igualdad y mejores oportunidades en momentos complicados por la crisis causada por la pandemia de la COVID-19 y la convulsión social. “Señor de los Temblores, al salir esta tarde por nuestras calles, escucha el clamor de tu pueblo, danos la paz, concédenos la unidad, permítenos vivir la fraternidad. Mira el dolor de nuestras familias que han perdido a sus seres queridos, ya sea por la pandemia o la crisis social que vivimos (…) y que los más pobres encuentren la justicia para salir de toda marginación y exclusión social” continúo el sacerdote.
Tras la homilía, la sagrada imagen salió de la catedral. En el perímetro de la Plaza Mayor, cientos de personas esperaban la presencia del Taytacha, para acompañar su recorrido. A diferencia de otros años, el Señor de los Temblores, realizó cuatro bendiciones, por lo que demoró su recorrido más de lo habitual.
































