Arequipa: el cuento de las vacunas rusas y el show de Cáceres Llica

Intento de estafa. Desde el inicio la negociación no parecía seria. Repartir las vacunas en carritos de helados es una anécdota. La Embajada de Rusia le quitó el piso a la empresa que pretendía venderle la Sputnik al gobierno regional de Arequipa

Cáceres pidió autorización para que gobiernos regiones compren la vacuna rusa. Foto: Rodrigo Talavera, La República.
Cáceres pidió autorización para que gobiernos regiones compren la vacuna rusa. Foto: Rodrigo Talavera, La República.
Wilder Pari,Elmer Mamani,

El globo de ensayo fue lanzado por el Gobierno Regional de Arequipa (GRA) el lunes pasado. Hizo público un ofrecimiento de la empresa G&P Pharmax que podía abastecer con la vacuna rusa Sputnik V a la región.

Un comunicado de la Embajada de Rusia a la Dirección General de Medicamentos Insumos y Drogas (Digemid) del Ministerio de Salud pinchó esas tratativas que entusiasmaron al gobernador Elmer Cáceres Llica.

“Todo es una estafa”, fue la respuesta de la embajada a Digemid. Precisó que no hay intermediarios privados en la venta de la vacuna rusa. “El Fondo Ruso de Inversión Directa (encargado de vender Sputnik V en el mundo) lleva las negociaciones solo con el gobierno central”, añadió.

¿Cómo una empresa que el año pasado vendía alcohol y mascarillas por Facebook, tuvo cabida en el GRA?

El primer acercamiento fue el lunes, mediante una reunión virtual. En dicha cita, se indicó que hubo un contacto previo la semana pasada con el gerente regional de Promoción de la Inversión Privada, Augusto Palaco Toro.

En la cita del lunes, se presentaron tres representantes de G&P Pharmax: el gerente José Carlos Pablo Andrade Penagos, el abogado Claudio Iturrizaga Castro y el médico Juan Manuel Rodríguez Tafur. Allí, Andrade hizo el ofrecimiento de 20 millones de dosis, cifra inverosímil, cuando Argentina, un estado que colaboró en los ensayos de Sputnik V, solo tuvo un primer lote de 800 mil vacunas.

El martes, Augusto Palaco, sostuvo que G&P Pharmax les había alcanzado la documentación que lo acreditaba como representante de Sputnik V. En su página web (https://gppharmax.com), la empresa señala que su aparente acuerdo de exclusividad, no se puede difundir por claúsulas de confidencialidad.

No puede importar vacunas

La directora ejecutiva de Digemid, Sofía Salas, informó que G&P Pharmax es una droguería con permiso para vender insumos médicos. Pero sin autorización para importar productos biológicos como las vacunas. Y no lo han solicitado.

Tampoco tiene experiencia vendiendo al Estado. No aparece en el registro de proveedores. G&P Pharmax está registrada en Sunat desde 2017, con sede en Lima, en la urbanización Santa Beatriz. Hasta el lunes, en su página de Facebook, tenía avisos de venta de alcohol y mascarillas que ya fueron borrados. El 23 de diciembre de 2020, recién creó su página web, con contenido en inglés, donde se presentan como distribuidores exclusivos de las vacunas rusas contra la COVID-19, con oficinas en Perú, Rusia, Italia y Estados Unidos.

Se les cayó el negocio

La primera publicación en español de G&P Pharmax en su sitio web, indica que perdieron la supuesta exclusividad de la vacuna rusa. “Es preciso señalar que el RDIF (Fondo Ruso de Inversión Directa) nos informó que no podía continuar trabajando con nosotros hasta nuevo aviso”.

Aducen como razón, una nota diplomática de la Cancillería del Perú al Ministerio de Relaciones Exteriores de la Federación Rusa.

Gobernador Cáceres se mantiene en sus trece

El gobernador Elmer Cáceres Llica, no aceptó que exista algún error del GRA y dijo que habría intereses políticos contra la vacuna Sputnik. “Considero que esta empresa (G&P Pharmax) ha dado todos los sustentos correspondientes”, señaló ayer.

La directora ejecutiva de Digemid, Sofía Salas, indicó que al momento se estudia la autorización de la vacuna Sputnik V, junto a las dosis de otros laboratorios. Al momento las únicas permitidas contra la COVID-19 en Perú son Sinopharm y Pfizer.

Salas aclaró que la autorización de una vacuna, no implica el contrato por determinada cantidad de dosis. Esto se realiza de forma aparte entre un equipo del gobierno central y los laboratorios.