El fenómeno de El Niño será vigilado desde el espacio: China y un país de Sudamérica unen fuerzas en un megaproyecto
El satélite meteorológico CBERS-5, fruto de la cooperación entre Brasil y China, monitoreará Sudamérica para anticipar sequías, tormentas y otros desastres.
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Brasil y China pondrán en funcionamiento un satélite de alerta temprana para desastres que operará las 24 horas, los siete días de la semana, y ofrecerá cobertura sobre toda Sudamérica. El proyecto, denominado CBERS-5, hará que el país sudamericano se convierta en uno de los pocos Estados con capacidad para construir y operar satélites geoestacionarios, según el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) de Brasil.
Adenilson Roberto da Silva, coordinador general de ingeniería y tecnología del INPE, sostuvo que el aparato ofrecerá “sistemas más avanzados de pronóstico meteorológico, seguimiento de desastres y alerta temprana que pueden salvar vidas”. Los pormenores del programa se dieron a conocer después de las reuniones técnicas celebradas en mayo entre el INPE y una delegación china, y su lanzamiento está previsto para 2030 desde una base en China.
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El megaproyecto busca adelantarse a sequías y tormentas
CBERS-5 será el primer satélite de este tipo concebido por Brasil que podrá aportar información en tiempo real para anticipar sequías, tormentas y otros fenómenos ambientales de gran alcance. Según el INPE, la misión “fortalecerá la infraestructura de monitoreo ambiental de Brasil y contribuirá a la capacidad del país para adaptarse a los efectos del cambio climático”. El acuerdo suscrito por ambos países en junio de 2024 contempla el envío continuo de imágenes y datos meteorológicos sobre el territorio brasileño.
La misión apunta a ampliar la capacidad nacional para vigilar de cerca tormentas, sequías, inundaciones y otros episodios extremos en la región. Todavía no se han definido las especificaciones definitivas del equipo, aunque da Silva afirmó que el satélite “proporcionaría datos de calidad similar o superior” a la disponible actualmente. Las autoridades brasileñas precisaron que Brasil controlará el satélite y pondrá la información al alcance del público.
Brasil dará un salto hacia los satélites geoestacionarios
El proyecto supondrá un avance tecnológico relevante para el país sudamericano, que dejará de operar únicamente satélites de órbita baja, situados a un máximo de 2.000 kilómetros, para pasar a gestionar equipos en órbita geoestacionaria, ubicados a unos 35.786 kilómetros sobre el ecuador y desplazándose a la misma velocidad que la rotación terrestre. “CBERS 5 permitirá a Brasil pasar del ámbito de los satélites en órbita terrestre baja al de los satélites geoestacionarios, lo que implica ampliar las capacidades tecnológicas y estratégicas del país en el sector espacial”, señaló da Silva.
De acuerdo con lo pactado por ambos gobiernos, Brasil se ocupará del desarrollo de la plataforma satelital, mientras China asumirá la carga útil meteorológica y ambiental, que integra sensores y otros instrumentos. En la iniciativa participan la Academia China de Tecnología Espacial, la Academia de Tecnología Aeroespacial de Shanghái, la Corporación China de Ciencia y Tecnología Aeroespacial, la Agencia Espacial de Brasil y la Administración Espacial Nacional de China, además del propio INPE.
La cooperación bilateral en el programa CBERS se mantiene desde hace casi cuatro décadas y hasta el momento suma seis satélites construidos, de los que dos continúan en operación: el CBERS-4, lanzado en 2014, y el CBERS-4A, de 2019. Ambos se utilizan para obtener imágenes satelitales orientadas al seguimiento de la deforestación, los incendios y los recursos hídricos. Actualmente también avanza el CBERS-6, séptimo satélite del programa, que será el primero equipado con radar de apertura sintética y operará en órbita polar heliosíncrona.























