La Habana enfrenta una crisis de basura que genera alarma sanitaria debido a la falta de combustible en Cuba
Menos de la mitad de los camiones recolectores están operativos, lo que provoca malos olores y el aumento de insectos y roedores. La población está alerta ante el riesgo de contraer enfermedades.
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La Habana atraviesa una grave crisis sanitaria provocada por la acumulación de basura en calles, avenidas y barrios residenciales, en un contexto marcado por la escasez de combustible que afecta a Cuba. Montones de desechos permanecen sin recoger durante días, lo que genera malos olores, proliferación de insectos y roedores, y una creciente preocupación entre los habitantes por el riesgo de enfermedades.
El problema ha alcanzado repercusión internacional tras reportajes difundidos por Reuters, que documentan cómo la falta de combustible ha reducido drásticamente la operatividad del sistema de recolección de residuos en la capital. Según datos citados, menos de la mitad de los camiones recolectores están funcionando, lo que ha ralentizado el servicio y provocado una acumulación visible de desperdicios en diversos puntos de la ciudad.
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Escasez de combustible paraliza servicios esenciales
La crisis de la basura está estrechamente vinculada a la escasez de combustible que atraviesa la nación, una situación que ha afectado múltiples servicios básicos, incluido el transporte público y la recolección de residuos. La reducción en el suministro energético ha limitado la capacidad operativa de los camiones recolectores, muchos de los cuales permanecen fuera de servicio, agravando la acumulación de desechos en zonas urbanas densamente pobladas.
Las autoridades han atribuido esta situación al endurecimiento de las sanciones estadounidenses y a la disminución de los envíos de petróleo desde países aliados como Venezuela. El país gobernado por Miguel Díaz-Canel depende en gran medida de las importaciones de combustible para sostener su infraestructura y servicios urbanos, por lo que cualquier interrupción en el suministro tiene consecuencias directas en la vida cotidiana.
Riesgos sanitarios y una crisis estructural prolongada
Especialistas en salud pública advierten que la acumulación prolongada de basura aumenta el riesgo de propagación de enfermedades infecciosas como el dengue, transmitido por mosquitos, y la leptospirosis, asociada a la presencia de roedores. La falta de recolección regular también deteriora las condiciones sanitarias generales y afecta la calidad de vida de los habitantes, especialmente en sectores vulnerables.
El problema, sin embargo, no es nuevo. Durante décadas, el sistema de recolección de residuos ha enfrentado limitaciones estructurales, incluyendo la falta de inversión, el envejecimiento del parque automotor y deficiencias logísticas. Organismos internacionales como Naciones Unidas han expresado preocupación por la situación humanitaria en la isla, señalando que la crisis económica y energética está afectando servicios esenciales.


























