Economía

Uber admite que asegurar a sus repartidores es 100% posible

Derechos. La compañía dijo que la nueva legislación laboral de la Unión Europea es compatible con su modelo, aún desigual en Estados Unidos.

Uniformidad. Uber se adaptaría a modelo en el que brinda protecciones fundamentales por ley. Foto: difusión
Uniformidad. Uber se adaptaría a modelo en el que brinda protecciones fundamentales por ley. Foto: difusión

Dara Khosrowshahi, CEO de Uber, dio un portazo de tranquilidad a los inversores de la compañía tras las nuevas regulaciones de la Unión Europea, emitidas en diciembre, y aseguró que su empresa puede prosperar incluso bajo “reglas que la obligarían a contratar conductores como empleados”.

Durante una charla privada organizada hace unas semanas por el banco suizo UBS, Khosrowshahi aseguró a los banqueros que las decisiones recientes en España y el Reino Unido no han perjudicado drásticamente a la empresa. Ambos países promulgaron el año pasado reglas que obligan a las empresas que aprovechan el modelo ‘gig’ (sistema de mercado libre que consiste en un contrato o trabajo independiente realizado de forma temporal o a corto plazo) a brindar más protección.

“Existe una gran demanda de nuestra tecnología, nuestro servicio, nuestra marca, nuestra seguridad, nuestra confiabilidad. Entonces, cualquier modelo puede funcionar económicamente para nosotros”, dijo.

En el Reino Unido, por ejemplo, los tribunales resolvieron que Uber clasifique a 70.000 conductores como “trabajadores”. Una distinción de este tipo, según la legislación laboral británica, permite a los jóvenes recibir un salario mínimo, vacaciones y acceso a una pensión. Uber prometió acatar el fallo.

Uber en deuda con EEUU

Estas declaraciones han sido recibidas con un frío entusiasmo al otro lado del globo. Desde EEUU, los sindicatos de California han condenado una postura diametralmente opuesta a la que exhibe la compañía en su territorio. Igual, celebran esta “confesión de parte”.

Si bien Uber admitió la derrota en Reino Unido, sigue oponiéndose a la Ley de Pasajeros de España e intenta llevar su voz a Bruselas para evitar un estatuto similar en toda la UE.