Científicos descubren que un ácido natural presente en las uvas ayuda a separar metales clave para reciclar baterías
El nuevo proceso electroquímico permite la separación más eficiente de cobalto y níquel. Un avance crucial ante el creciente uso de baterías de iones de litio.
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Un grupo de investigadores ha desarrollado un método innovador para recuperar metales valiosos de baterías usadas utilizando un compuesto natural presente en frutas como las uvas. El estudio publicado en Science Advances propone una alternativa más sostenible para el reciclaje de dispositivos de iones de litio, cuya demanda crece rápidamente debido al avance de tecnologías como los vehículos eléctricos y los sistemas de almacenamiento de energía.
La clave del proceso es el ácido tartárico, un bioácido que se encuentra de forma natural en la vid, la planta de las uvas (Vitis vinifera). Este compuesto permite modificar el entorno químico de ciertos metales en solución, facilitando su separación mediante un proceso electroquímico más eficiente y con menor impacto ambiental que las técnicas tradicionales.
Un desafío sostenible
Uno de los principales retos es separar metales como el cobalto y el níquel, que poseen propiedades químicas muy similares. Debido a que sus potenciales de reducción son casi iguales, resulta difícil aislarlos con métodos electroquímicos convencionales, lo que suele obligar a utilizar procesos industriales más complejos y contaminantes.
El nuevo procedimiento emplea bioácidos reciclables para alterar ese equilibrio químico y permitir la electrodeposición selectiva de los metales. En las pruebas realizadas, el ácido tartárico fue el compuesto que mostró mayor eficacia para diferenciar el comportamiento del cobalto y el níquel durante el proceso.
Los resultados indican que el sistema puede recuperar cobalto con una pureza de hasta 99,1 %, además de níquel con una eficiencia del 96,5 % y dióxido de manganeso cercano al 100 % a partir de materiales provenientes de partes usadas.
Un proceso más limpio y económico
La tecnología fue probada con material catódico litio del tipo NMC111, una composición que contiene níquel, manganeso y cobalto. Los investigadores comprobaron que el sistema permite recuperar estos metales de forma eficiente y con un consumo energético menor que el de los procesos industriales tradicionales.
Además de su eficiencia, presenta ventajas económicas y ambientales. El costo estimado para obtener cobalto mediante este procedimiento es de aproximadamente 0,042 dólares por gramo, una cifra significativamente menor al costo de los pasos convencionales que pueden situarse entre 0,20 y 0,30 dólares.
Los científicos también destacan que el uso de compuestos orgánicos naturales y reciclables reduce el impacto ambiental asociado al refinado de metales. Esto podría convertir la técnica en una herramienta clave para impulsar la economía circular en el sector tecnológico y energético.
Con el aumento global de la demanda de metales críticos para baterías, los investigadores consideran que este tipo de innovaciones podría mejorar la gestión de residuos electrónicos y facilitar el suministro sostenible de elementos estratégicos para la transición energética.
























