Esta es la ave más peligrosa del planeta y su rol es clave para cuidar los bosques tropicales
Aunque es conocido como el ‘ave más peligrosa del mundo’, el casuario es un animal tímido que evita el contacto con las personas. Su extinción representaría una grave amenaza para el equilibrio de los ecosistemas tropicales.

El casuario es considerado una de las aves más imponentes del mundo y ha logrado consolidarse en los bosques tropicales de Oceanía. Esta especie suele emerger entre la vegetación densa y se distingue por su peculiar plumaje oscuro y sus poderosas garras, que pueden alcanzar hasta 13 centímetros de longitud.
La presencia del casuario es indispensable para la vida silvestre, ya que su posible extinción podría poner en riesgo el equilibrio de uno de los ecosistemas más antiguos y ricos del mundo.

El casuario se caracteriza por su gran tamaño, su plumaje oscuro, su cabeza azulada y un casco óseo sobre el cráneo. Foto: SBS
La realidad detrás del mito que esconde como la ''ave más peligrosa del mundo''
Contrario a la creencia popular, el casuario no es un animal agresivo por naturaleza. Es tímido, solitario y evita el contacto humano. Desde 1926 solo se han documentado dos muertes —la de un adolescente australiano y la de un hombre en Florida—, las cuales estuvieron vinculadas a la alimentación indebida por parte de personas, la defensa de crías, la sensación de acorralamiento o situaciones de estrés.
El casuario puede superar los 1,70 metros de altura y pesar más de 30 kilos, lo que lo convierte en un ave considerablemente grande en comparación con otras especies. Según National Geographic, el libro Guinness le otorgó el título de ‘ave más peligrosa del mundo’ por las dos muertes registradas desde 1926. No obstante, diversas investigaciones —como las del paleontólogo Todd Green— advierten que, en un ataque hipotético, esta ave podría causar un daño grave si no se respeta su espacio.
Su función en los bosques tropicales
Más allá de su aspecto intimidante, el casuario cumple una función vital en los bosques tropicales de Australia, Papúa Nueva Guinea e Indonesia. Es considerado un “jardinero del bosque” porque dispersa semillas de más de 100 especies de plantas, muchas de las cuales no pueden florecer si no han pasado por su sistema digestivo.
Su función ecológica es fundamental, ya que es uno de los principales dispersores de semillas en los bosques húmedos de gran parte de Oceanía. Su dieta se basa en la ingesta de frutos enteros, muchos de ellos de gran tamaño, cuyas semillas atraviesan su sistema digestivo sin dañarse. Este proceso no solo facilita la dispersión a largas distancias, sino que además mejora la germinación, lo que favorece la regeneración y el equilibrio del ecosistema forestal.
La desaparición del casuario podría alterar el equilibrio de la selva tropical, lo que provocaría que numerosas especies vegetales perdieran la oportunidad de reproducirse en su hábitat natural. La ausencia de esta especie afectaría directamente la diversidad biológica, comprometería la regeneración de los bosques tropicales y pondría en riesgo a los organismos que dependen de estos ecosistemas para sobrevivir.




















