Cascos Azules salvan de morir a más de 60 niños en República Centroafricana
Soldados peruanos neutralizaron un misil mientras menores jugaban o se dirigían a la escuela en el centro poblado Ngotere, informó el Ministerio de Defensa.
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Ngotere es una localidad rural situada en la República Centroafricana (RCA). Es conocida internacionalmente por la labor humanitaria de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas. En esa zona, bajo el intenso sol, miembros del X Contingente de la Compañía de Ingeniería Perú (cascos azules-Perú) neutralizaron un misil que había puesto en riesgo la vida de más de 60 niños y residentes.

'Lo que veía pudo terminar en algo terrible. Así que junté a los niños y los sacamos del área', relata Marcelo, uno de los soldados. Además, agrega, tímidamente, que tuvo que pensar en los estragos de una guerra civil.
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Además de los niños que Marcelo salvó de morir, también puso a buen recaudo a adultos que fueron llevados a un lugar más seguro.
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Marcelo y sus compañeros pueden ser considerados héroes, pero él es calmo y sencillo, líder, de perfil bajo y de humilde corazón.
La operación fue ejecutada por el equipo EOD (Desactivación de Artefactos Explosivos, por sus siglas en inglés). La misión se inició tras recibir información de la ciudadanía sobre la presencia de un cohete RPG de 40 milímetros hallado dentro del silo de los baños de un centro educativo ubicado en el poblado en mención.
Ante la alerta, el equipo se desplazó desde Bouar hasta la zona reportada, donde constató el peligro latente que amenazaba directamente a los menores que asisten diariamente a clases. Durante la inspección y el reconocimiento del área, los especialistas peruanos también encontraron restos deteriorados de un fusil junto al artefacto explosivo, lo que evidenció el alto nivel de riesgo para la comunidad.
Con estrictos protocolos de seguridad, el equipo EOD procedió al aseguramiento de la zona para preservar la integridad física de los civiles. Debido a que no existía un área cercana adecuada para realizar la destrucción controlada del explosivo, los cascos azules identificaron un espacio despejado donde pudieran ejecutar la operación.
La misión contó, además, con el apoyo y resguardo del Batallón de Infantería de Bangladesh, cuyos efectivos brindaron seguridad durante el desplazamiento y desarrollo de la operación. Gracias a la coordinación entre ambas fuerzas de paz, el cohete RPG fue destruido exitosamente de manera controlada.




































