La fruta andina, conocida como 'oro de los incas', que conquista paladares en EE.UU., China y Rusia por su sabor único
Este superalimento andino, cultivado en Perú, Chile y Ecuador, posee un sabor y textura que lo hacen ideal para helados, yogures y repostería moderna.
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Una milenaria fruta andina, catalogada como el 'oro de los incas' por su singular color amarillo, conquista el comercio internacional gracias a su perfil nutricional y versatilidad culinaria. Este superalimento originario del Perú, Ecuador y Chile despierta el interés de consumidores y chefs en países desarrollados. Su sabor dulce y textura suave la convierten en el ingrediente predilecto para la repostería saludable, helados y yogures, lo que dispara su demanda en potencias como China, Estados Unidos y Rusia.
El auge global de este producto responde al descubrimiento de sus componentes bioactivos, entre los cuales destacan el ácido ascórbico, carotenos, polifenoles, vitaminas y minerales. Dichas propiedades medicinales impulsan su atractivo en los mercados internacionales y consolidan su valor comercial. Asimismo, portales como El Español mencionan que los principales exportadores aprovechan el clima favorable junto con la extensión de sus terrenos para cultivar y distribuir esta valiosa mercancía desde Sudamérica hacia el resto del planeta.
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¿Cuál es la fruta "oro de los incas" que conquista los paladares de EE.UU., China y Rusia?
La lúcuma es una fruta indígena originaria de los valles andinos sudamericanos que se cultiva desde la época prehispánica. Civilizaciones ancestrales como la Mochica y Nazca ya la aprovechaban por su pulpa de color amarillo intenso y un dulzor característico. En el Imperio Inca, este recurso agrícola simbolizaba fertilidad y abundancia, ganando el apodo de "oro de los incas" gracias a su tonalidad y enorme relevancia cultural. Hoy en día, su riqueza en fibra, antioxidantes y vitaminas impulsa una creciente demanda internacional entre consumidores enfocados en la nutrición saludable.
Este alimento destaca por una textura cremosa y un perfil acaramelado idóneo para la repostería moderna, helados y yogures. Además, el producto posee una notable versatilidad culinaria debido a su fácil adaptación a formatos procesados como harinas, polvos y pulpas congeladas. Dicha flexibilidad facilita la exportación hacia mercados exigentes que buscan experiencias gastronómicas diferentes.
Perú lidera la producción de este tesoro natural y dirige sus envíos a naciones como Chile, Reino Unido, Países Bajos, Rusia, China y Estados Unidos. Aunque los registros muestran una ligera disminución frente al ciclo previo, los mercados internacionales aprecian tanto la fruta fresca como sus derivados industriales. La demanda externa continúa en auge, lo que posiciona al sector agrícola andino como foco de la tendencia alimentaria mundial.
¿Qué secretos esconde la lúcuma y cómo llegó a los mercados internacionales?
El cultivo y la comercialización de este fruto andino se concentran principalmente en Perú, Chile, Ecuador, Bolivia y el norte de Argentina, donde aprovechan las condiciones climáticas de la cordillera para sembrar el árbol desde terrenos bajos hasta altitudes que rozan los 3.000 metros.
Las investigaciones científicas destacan que el superalimento posee un alto contenido de compuestos bioactivos como "β‑carotenos, polifenoles, niacina y otros antioxidantes". Dichos componentes otorgan al producto propiedades antiinflamatorias que ayudan a regular el metabolismo. Además, su consumo habitual aporta ventajas significativas para el control de la glucosa en la sangre y la protección de la salud cardiovascular.
En el plano histórico, no hay evidencia documentada de que los españoles difundieran este tesoro en Europa de manera significativa después de 1531. A diferencia de otros cultivos americanos como el maíz o la papa, que se integraron rápidamente en el Viejo Continente tras la conquista, este recurso permaneció en su entorno de origen.































