Familia de vendedor atropellado por cadete de la Marina exige justicia tras quedar en libertad: joven admitió que estaba ebrio
El hijo de la víctima señala irregularidades en el caso y cuestiona la falta de prisión preventiva para el joven estudiante militar.
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Grimaldo Ortega, comerciante dedicado a la venta de pan, falleció la mañana del domingo 22 de marzo luego de ser embestido por un auto cuando intentaba cruzar la avenida Argentina. El fuerte impacto le causó la muerte de forma instantánea. El vehículo que lo embistió era conducido por José María Barzola Roja, cadete de la Marina de Guerra del Perú, de 21 años, quien intentó darse a la fuga.
Pese a que el joven reconoció ante las autoridades que se encontraba en estado de ebriedad y no auxilió al adulto mayor, la Fiscalía no solicitó prisión preventiva y hoy se encuentra en libertad. Esta situación ha generado indignación entre los familiares, quienes exigen justicia.
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“Lejos de socorrerlo, este señor huyó. Si no fuera por la intervención de los vecinos y otros que tenían autos, lo siguieron y le cerraron el paso cuadras más adelante. Él tenía dos acompañantes que también estaban ebrios. Muy aparte del dolor que sentimos toda la familia por esto, hemos tenido otro golpe porque la justicia misma le da libertad”, sentenció su primogénito.
Fiscal habría actuado como intermediario de acusado
Según denunció públicamente el hijo de don Grimaldo Ortega, durante el velorio recibió una videollamada del fiscal Luis Miguel Márquez Berrospi, quien le indicó que los familiares del estudiante militar buscaban cerrar un acuerdo y ofrecerles la suma de S/20.000. Este hecho no fue advertido inicialmente, pues creyó que se trataba de la defensa legal de la otra parte; sin embargo, se sorprendió al descubrir que se trataba de un representante del Ministerio Público.
“Estábamos en plena misa de cuerpo presente de mi señor padre cuando nuestro abogado nos dice que había una llamada. No entendí porque yo estaba con todo el dolor. Ahí me dice que se había apersonado la familia del cadete y que había una suma de dinero que estaría lista para retirarla y poder llegar a un buen acuerdo. Yo pensé que era el abogado de la otra parte (la acusada), pero era el fiscal. Estaba defendiendo al sospechoso. Me pareció muy raro todo eso. Definitivamente, dije que no. Yo exijo justicia y vamos a llegar hasta el final”, señaló.


























