Gustavo Petro no quiere reconocer el resultado de la primera vuelta frente al liderazgo de Abelardo de la Espriella
Abelardo de la Espriella lideró la primera vuelta con más de 10 millones de votos, pero Petro y el candidato oficialista Iván Cepeda denunciaron irregularidades en el conteo.
- Estos países de América Latina no necesitan visa para viajar a Canadá y EE.UU. y ver los partidos del Mundial 2026
- Curazao, el país más pequeño en clasificar al Mundial 2026: dónde queda, idioma oficial y cómo llegar desde Sudamérica

El presidente Gustavo Petro expresó a través de X que no reconoció los resultados del preconteo de las elecciones presidenciales del domingo 31 de mayo, que dieron como ganador al candidato de ultraderecha Abelardo de la Espriella, quien se ubicó en el primer lugar con 43,74% de los votos (10.359.902), mientras que el oficialista Iván Cepeda obtuvo 40,90% (9.687.508).
“El llamado conteo transmitido no tiene fuerza vinculante, sus datos no son norma pública”, escribió el mandatario. Según él, los algoritmos del software de los hermanos Bautista, responsables del preconteo, se modificaron en tres ocasiones durante la última semana, lo que habría generado un registro de 800.000 personas adicionales que no aparecen en el censo.
TE RECOMENDAMOS
KEIKO VS. SÁNCHEZ: EL DESTINO DEL PERÚ SEGÚN LOS ASTROS | ASTROMOOD CON JHAN SANDOVAL
Cepeda coincidió en que existen inconsistencias en los datos preliminares. “Hemos logrado más de 10 millones de votos mal contados… estamos hablando de 850.000 personas. Queremos que eso se aclare”, afirmó, señalando mesas con “votaciones atípicas” que requieren verificación.
Por su parte, De la Espriella rechazó las denuncias y acusaciones del oficialismo. Durante un acto en el Malecón de Barranquilla, el autodenominado outsider advirtió que la democracia debe mantenerse “por la razón o por la fuerza” y llamó a la fuerza pública a garantizar el respeto de los resultados. “No se atrevan a insistir en desconocer los resultados de las elecciones porque el pueblo se va a levantar y los va a castigar. Son un par de bandidos que vamos a jubilar”, declaró ante sus seguidores.
¿Habrá debate?
Tras la polémica, el representante oficialista lanzó un reto público a su rival ultraderechista para que se enfrenten en un debate político y electoral. La propuesta, hecha a través de redes sociales, busca contrastar sus programas de gobierno antes del encuentro electoral previsto para el 21 de junio.
“Las condiciones para efectuarlo serán acordadas por las personas que he designado para ese fin, y cuyo nombre daré a conocer”, concluyó.
Minutos después, De la Espriella respondió desde su cuenta oficial de X, condicionando su participación a que Cepeda reconozca primero los resultados de la primera vuelta.
“Esto no es con negociadores como los que acostumbras en tu acompañamiento a las FARC y demás bandidos; esto es de cara al pueblo”, añadió.
En la misma línea, el candidato del movimiento Defensores de la Patria fijó además la fecha y hora tentativas del debate al aprovechar la propuesta que, en paralelo, realizó Yesid Lancheros, director de la revista Semana, quien intentó que la contienda se diera en exclusiva para su medio.
“Aquí está la fecha y la hora, debate en SEMANA, martes 9 de junio a las 7 p. m.”, instó el ultraderechista, quien solicitó también la participación de la fórmula vicepresidencial de Cepeda, la senadora Aida Quilcué, y confirmó que él y José Manuel Restrepo estarán presentes.
No obstante, aunque inicialmente tomó una postura confrontacional con la propuesta del debate, Cepeda anunció que no participará bajo las condiciones impuestas unilateralmente por De la Espriella. El candidato del Pacto Histórico argumentó que la experiencia política de su rival y el entorno mediático elegido generan riesgos que deben ser regulados.
“Nunca hemos negado la posibilidad de debatir. Lo único que hemos planteado es que debe haber reglas claras para el debate. Un candidato que amenaza a otros candidatos o al candidato de hacerle daño físico y destriparlo, pues sí, hay que pedirle reglas, por supuesto, para debatir”, indicó, a la vez que insistió en que las reglas deben incluir acuerdos sobre el desarrollo del debate, el contenido y el respeto mutuo.


































