Esta presa de hormigón compactado mide 272 metros y es la más alta del mundo: costará más de 3.500 millones de dólares
Con capacidad para almacenar 8,1 millones de acres-pies de agua, la presa Diamer-Bhasha pretende reforzar la seguridad hídrica y agrícola de Pakistán mediante el control del caudal del río Indo.
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Pakistán avanza en la construcción de una de las obras de ingeniería más ambiciosas de su historia: la presa Diamer-Bhasha, una gigantesca infraestructura ubicada sobre el río Indo que aspira a convertirse en un pilar estratégico para garantizar agua, energía y control de inundaciones.
El megaproyecto requerirá más de 3.500 millones de dólares adicionales para completarse, según informaron las autoridades. Además de reforzar el sistema energético local, la obra busca reducir la dependencia de combustibles fósiles importados y aumentar la capacidad de almacenamiento hídrico en un país golpeado regularmente por sequías y crecidas extremas.
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¿Por qué la presa Diamer-Bhasha es considerada una obra récord mundial?
La presa Diamer-Bhasha lidera el ranking global de estructuras RCC (Roller Compacted Concrete), una tecnología basada en hormigón compactado con rodillo que permite levantar enormes muros de gravedad con mayor rapidez y menor consumo de cemento que las presas tradicionales. El diseño contempla una ligera curvatura de 1.000 metros de radio para aprovechar el efecto arco y distribuir mejor las tensiones estructurales.
Treinta y seis bloques independientes formarán la infraestructura, que tendrá capacidad para almacenar 8,1 millones de acres-pies de agua, una reserva clave para el consumo humano y la agricultura. Además, incluirá dos centrales hidroeléctricas subterráneas equipadas con 12 turbinas Francis capaces de generar 4.500 MW y producir cerca de 18.100 GWh al año, suficiente para abastecer millones de hogares en Pakistán.
El proyecto se construye estratégicamente en la región de Gilgit-Baltistán, a unos 40 kilómetros de Chilas, aprovechando el caudal del río Indo, considerado uno de los sistemas fluviales más importantes de Asia. Durante 2023 y 2024, los ingenieros completaron uno de los hitos más complejos: el desvío temporal del río mediante un canal de 90 metros de ancho y dos túneles excavados en la orilla derecha.
¿Cómo cambiará este megaproyecto el futuro energético y agrícola de Pakistán?
La presa Diamer-Bhasha forma parte de la estrategia pakistaní para enfrentar la escasez hídrica y mejorar el manejo de inundaciones en distintas provincias. El complejo incorpora 11 salidas de fondo y un gran aliviadero central sin compuertas que permitirán evacuar sedimentos, controlar el caudal durante el monzón y mantener operativas las tomas hidroeléctricas incluso en escenarios de alta turbidez.
Las autoridades consideran que la obra será esencial para reforzar la seguridad alimentaria nacional. El almacenamiento masivo de agua permitirá garantizar el riego en épocas secas y reducir el impacto de eventos climáticos extremos, cada vez más frecuentes en la región debido al cambio climático.
El impacto económico también es significativo. Miles de empleos directos e indirectos ya se generaron durante la construcción, mientras que la WAPDA desarrolla carreteras, centros médicos y escuelas en las comunidades cercanas. La autopista del Karakórum funciona como principal vía logística para transportar maquinaria y materiales a través de un terreno montañoso marcado por desprendimientos y condiciones extremas.
Actualmente, la construcción presenta un avance cercano al 21%, mientras el gobierno pakistaní prepara nuevas regulaciones sobre seguridad de represas y gestión de desbordes. Funcionarios federales también impulsan un sistema nacional de telemetría con más de 700 estaciones para monitorear ríos y mejorar la respuesta frente a posibles crecidas, un desafío clave para un país atravesado por enormes cuencas fluviales.





































