China planea instalar un huerto en la Luna: el ambicioso proyecto para cultivar comida fuera de la Tierra
La agricultura espacial requerirá sistemas avanzados que controlen iluminación, presión y nutrientes. Además, los científicos evalúan el uso de hidroponía y sustratos artificiales para compensar la falta de suelo fértil en la superficie lunar.
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La agencia Xinhua difundió detalles de una investigación liderada por la Administración Nacional del Espacio de China sobre agricultura espacial, cuyo objetivo es desarrollar invernaderos en la Luna para producir alimentos. Este proyecto marca un avance clave en la exploración y permanencia fuera de la Tierra.
La iniciativa asiática apuesta por la agricultura lunar como solución para reducir la dependencia de suministros terrestres en misiones espaciales prolongadas. El plan no solo busca cultivar alimentos en la Luna, sino también construir infraestructuras capaces de sostener la vida humana en condiciones extremas.
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¿Por qué China quiere construir invernaderos en la Luna?
El principal objetivo del proyecto es garantizar la autosuficiencia de futuras misiones espaciales. En un entorno donde transportar recursos desde la Tierra resulta costoso y limitado, producir alimentos directamente en la superficie lunar se convierte en una necesidad estratégica.
Además, estos invernaderos funcionarían como estructuras de protección frente a las condiciones extremas del satélite, donde las temperaturas pueden descender hasta niveles extremadamente bajos durante la noche lunar, que se extiende por 14 días.
¿Cómo funcionaría la agricultura espacial en la Luna?
El sistema planteado no se asemeja a un invernadero convencional. Para operar en la Luna, deberá controlar variables como temperatura, presión, iluminación, humedad y nutrientes, además de proteger los cultivos de la radiación.
Asimismo, estos espacios permitirían generar alimentos, reciclar agua y contribuir a la producción de oxígeno dentro de bases cerradas. De este modo, se convertirían en piezas clave para sostener la vida humana fuera del planeta.
¿Cuáles son los principales desafíos de este proyecto?
El mayor reto radica en recrear condiciones que en la Tierra ocurren de forma natural. La baja gravedad, la ausencia de atmósfera y la falta de suelo fértil obligan a desarrollar soluciones como sistemas hidropónicos o sustratos artificiales.
A esto se suma la dificultad de mantener cultivos durante la noche lunar, que dura cerca de 14 días sin luz solar. Esto exige fuentes de energía alternativas y tecnologías capaces de garantizar el crecimiento de plantas en un entorno hostil.




































