'Proyecto Bóveda': la nueva reserva de "minerales críticos" que impulsa Trump para reducir la dependencia de China
El Banco de Exportación e Importación financiará la iniciativa, mientras el Pentágono ya tiene reservas, pero este nuevo depósito será el primero con fines civiles en el país.
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Estados Unidos lanzó el Proyecto Bóveda, una nueva reserva estratégica de minerales críticos con un presupuesto de US$12.000 millones. Impulsada por el presidente Donald Trump, la iniciativa busca asegurar el suministro nacional de recursos esenciales para la economía local, con especial énfasis en reducir la dependencia de China.
La idea contará con la financiación principal del Banco de Exportación e Importación de EE. UU. (Exim Bank), mientras que las empresas privadas contribuirán con un 16% del total del fondo.
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El republicano destaca que será el primer depósito de este tipo y con fines civiles dentro del país, a semejanza de las reservas de otros elementos empleados. El objetivo es certificar el acceso en tiempos de emergencia, evitando problemas relacionados con la escasez o interrupciones en el abastecimiento.
Una contienda entre naciones
Este proyecto se enmarca en un contexto global de creciente competencia por minerales estratégicos como el litio, el cobalto y las tierras raras, fundamentales para la producción de tecnología avanzada, vehículos eléctricos y defensa.
Desde el inicio de su segundo mandato, Trump colocó este tema como una prioridad en sus negociaciones internacionales, manteniendo conversaciones con países clave como Ucrania, Australia y China, quienes son principales proveedores de estos componentes únicos y raros.
La creación del esquema responde a la necesidad de garantizar el acceso a estas materias primas esenciales y también al fin de reducir la vulnerabilidad ante el control de Pekín sobre el procesamiento de estos recursos.
La necesidad de Estados Unidos
El Pentágono cuenta con una reserva nacional de este tipo almacenada en seis ubicaciones, pero estos depósitos están destinados exclusivamente a situaciones de emergencia. A pesar de esta medida, expertos señalan que Washington perdió terreno en cuanto al almacenamiento y gestión de estos recursos clave para su industria y seguridad.
Jeff Dickerson, consultor principal de Rystad, sostiene que el país debió haber tomado acciones mucho antes para asegurar su suministro, y ahora enfrenta la difícil tarea de recuperar el tiempo perdido.
La incertidumbre económica y geopolítica dificultó la movilización de capital para este propósito, lo que complica aún más el panorama. Un desafío adicional radica en convencer a los inversores para que participen en el proyecto, según el especialista, en un contexto de creciente competencia por estos recursos.
Empoderamiento asiático
Por otro lado, China sigue siendo el actor dominante en el sector, con una gran capacidad de extracción y, sobre todo, controlando el tratamiento de minerales críticos.
Dickerson explicó que "es necesario construir un puente entre las sustancias primas y el procesamiento final", ya que esta capacidad de elaboración es el componente crucial que falta para disminuir la dependencia de EE. UU. del gigante asiático.
En última instancia, las materias no son útiles hasta que se convierten en materiales terminados, lo que resalta la importancia de asegurar no solo la obtención, sino también la manipulación dentro del territorio estadounidense.

























