Rusia desactiva una planta de mantenimiento de aviones ucranianos con ataque de misiles hipersónicos Oréshnik
La ofensiva, que incluyó misiles hipersónicos Oréshnik, busca debilitar la capacidad militar de Ucrania, afectando instalaciones clave para el mantenimiento de aviones F-16 y MiG-29.
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Un ataque ejecutado en la noche del 9 de enero por las Fuerzas Armadas de Rusia dejó fuera de funcionamiento la Planta Estatal de Reparación de Aeronaves de Lvov, según informó este lunes el Ministerio de Defensa ruso. La ofensiva incluyó el uso de misiles hipersónicos Oréshnik y fue presentada por Moscú como un golpe directo a la capacidad militar de Ucrania.
De acuerdo con el comunicado oficial, la instalación atacada cumplía un rol clave en la reparación y mantenimiento de aeronaves de las Fuerzas Armadas ucranianas, entre ellas aviones F-16 y MiG-29 entregados por países occidentales. Además, la planta participaba en la fabricación de vehículos aéreos no tripulados de medio y largo alcance, utilizados —según la versión rusa— en ataques contra civiles.
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Instalaciones quedaron destruidas por completo
El Ministerio de Defensa señaló que el impacto del ataque fue total, al quedar destruidas las instalaciones de producción, los almacenes con material terminado y la infraestructura del aeródromo asociado a la planta. Esta acción formó parte de una ofensiva de mayor escala contra objetivos estratégicos vinculados al complejo militar-industrial ucraniano.
En ese mismo marco, las autoridades rusas informaron que en Kiev fueron alcanzadas las instalaciones de dos empresas dedicadas al ensamblaje de drones de ataque, así como infraestructuras energéticas que, según Moscú, respaldan el funcionamiento de la industria militar ucraniana. El ataque incluyó sistemas Iskander y misiles de crucero Kalibr, en una de las operaciones más amplias reportadas.
Misil se desplazó a una velocidad de 13.000 km por hora
El alcalde de Leópolis, Andrí Sadovi, informó que el misil empleado en el reciente ataque contra la ciudad se desplazaba a una velocidad aproximada de 13.000 kilómetros por hora, de acuerdo con datos de la Fuerza Aérea ucraniana. El funcionario subrayó que se trata del primer uso de este tipo de armamento contra la urbe desde el inicio de la invasión rusa a gran escala.
Sadovi advirtió que la cercanía de la ciudad a la frontera —a menos de 70 kilómetros de la Unión Europea— otorga al ataque una dimensión política adicional. “Esto es una señal clara para nuestros socios internacionales: la guerra de Rusia no se detiene ante ninguna frontera”, afirmó, al insistir en la necesidad de reforzar el apoyo externo a Ucrania.
En paralelo, el Servicio de Seguridad Interior (SBU) difundió imágenes de los restos del misil balístico hipersónico hallados en la región de Leópolis y calificó el ataque contra infraestructura civil como un “crimen de guerra”. El organismo señaló que este tipo de armamento ha sido utilizado solo en contadas ocasiones desde el inicio de la ofensiva rusa en 2022.
El empleo del misil fue condenado por la Unión Europea y por países como Alemania, Francia y Reino Unido, que coincidieron en calificar el ataque como una “escalada” del conflicto, en un contexto de creciente preocupación por el uso de armamento avanzado.























