Estas 2 potencias globales se unen para evitar que China desate un conflicto militar en Asia
Las dos potencias globales realizaron ejercicios militares conjuntos, aunque China sostiene que las maniobras incrementan las tensiones en el Indo-Pacífico.
- Corea del Norte tiene en la mira a este país de América Latina como parte de una estrategia geopolítica en medio de tensiones con EE.UU.
- Japón y su costoso aporte tecnológico a estos 4 países de América Latina para vigilar sus aguas y frenar la pesca ilegal china

Dos potencias globales sacudieron el escenario geopolítico cuando se unieron para realizar ejercicios militares cerca de Taiwán. Las maniobras sirvieron para evitar que la República Popular de China desate un conflicto militar en Asia. No obstante, las iniciativas, calificadas por Pekín como una "amenaza" y por Moscú como una "acción desestabilizadora", se produjeron después de que el presidente chino, Xi Jinping, mostrara a líderes autoritarios -como Vladímir Putin y Kim Jong Un- un desfile militar de 70 minutos que incluyó misiles hipersónicos y armamento con capacidad nuclear.
Los ejercicios militares conjuntos, denominados 'Resolute Dragon', incluyeron el despliegue de misiles Typhon y sistemas NMESIS en rutas comerciales y áreas consideradas estratégicas por Beijing. Tanto Rusia como China afirman que este armamento altera el equilibrio militar regional, fomenta una nueva carrera armamentista en Asia y agudiza las tensiones en el Indo-Pacífico.
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¿Cuáles son las 2 potencias globales que se unieron para evitar que China desate un conflicto en Asia?
Las dos potencias globales que se unieron para evitar que China desate un conflicto en Asia son Estados Unidos y Japón. La administración de Donald Trump quiere demostrar que Washington dispone de capacidades ofensivas de alcance intermedio para responder ante un eventual conflicto.
Al realizar ejercicios militares con armamento estadounidense, Tokio buscó fortalecer su capacidad de disuasión frente a Pekín y Corea del Norte. Asimismo, procuró dejar en claro que está preparado para defender la región ante posibles amenazas chinas. El mensaje se emitió en un contexto marcado por el incremento de la presión de Beijing sobre Taiwán, una isla que la potencia asiática considera parte de su territorio.
Japón sigue condenando los ataques chinos contra Taipéi y sostiene que las acciones de Xi Jinping "aumentan las tensiones" en el estrecho. La unión entre Tokio y Washington responde a una estrategia de seguridad destinada a anticiparse a posibles movimientos militares de Pekín.
¿Por qué EE.UU. y Japón se unieron para hacer ejercicios militares conjuntos?
Se reportó que Estados Unidos y Japón realizaron ejercicios militares conjuntos en septiembre de 2025. Tokio desplegó el sistema Typhon, que fue desarrollado tras la salida de Washington del Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio en 2019.
Este armamento ofrece una capacidad innovadora, al posibilitar el lanzamiento de misiles de crucero Tomahawk con un alcance superior a las 1.000 millas y misiles Standard Missile-6, capaces de atacar tanto blancos aéreos como marítimos. Así, el sistema tiene la capacidad de proteger rutas fluviales esenciales, defender territorios estratégicos y proyectar poder desde tierra.
La administración de Donald Trump reconoció que Estados Unidos mantiene "intereses vitales en el Asia-Pacífico". En ese escenario, a principios de diciembre, China realizó ejercicios militares cerca de Japón para supuestamente conocer la capacidad de respuesta de Washington y Tokio. Esta dinámica refuerza el clima de confrontación en el Indo-Pacífico, al reflejar una competencia estratégica sostenida.
Crece la tensión en Asia: Taiwán le responde a China
Las tensiones en Asia han aumentado debido a los recientes ejercicios militares de China cerca de Taiwán, conocidos como "Misión Justicia-2025". Estas maniobras incluyeron simulaciones de ataques y operaciones aéreas y marítimas. En respuesta, la isla desplegó sus fuerzas de defensa en máxima alerta, condenando las acciones chinas como "provocaciones irracionales" que ponen en peligro la paz regional.
El presidente William Lai presentó un presupuesto de US$40.000 millones para reforzar la defensa de la isla entre 2026 y 2033. Además, el gobierno taiwanés denunció las incursiones de China en sus aguas territoriales, lo que compromete la seguridad y los derechos de los pescadores locales. A pesar de la presión, Taiwán mantiene su firme postura de independencia y rechazo a las reclamaciones de Pekín sobre su territorio.





















