Los descubridores de ‘la partícula de Dios’ ya tienen fecha para volver a experimentar
El CERN anunció que reabrirá antes de lo previsto su Gran Colisionador de Hadrones, con el que pretenden hallar las respuestas a los enigmas de la física.

El Gran Colisionador de Hadrones (LHC) del Centro Europeo de Física de Partículas (CERN), cerrado desde hace un año por trabajos de renovación y mejora, se reabrirá en mayo de 2021, dos meses antes de lo previsto, anunció hoy la institución científica ubicada en Ginebra (Suiza) en un comunicado.
La nueva fecha se decidió en la reunión del consejo gestor del CERN, este jueves, en la que también se fijó que la siguiente pausa para renovaciones será entre 2025 y 2027, y que en ella se instalará equipamiento definitivo para aumentar la luminosidad del acelerador e incrementar con ello las colisiones de partículas.
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Durante el actual cierre del LHC, segundo desde que comenzara a funcionar de forma experimental en 2008, ya se han mejorado instalaciones del acelerador especialmente en sus cuatro zonas de colisión, los centros de experimentación Alice, Atlas, CMS y LHCb, de cara a la futura fase de alta luminosidad.
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Un mayor número de colisiones en el acelerador de 27 kilómetros, por el que las partículas circulan a velocidades próximas a la de la luz, dará a los investigadores 10 veces más datos de los recogidos hasta ahora y con ello más posibilidades de encontrar partículas subatómicas como el bosón de Higgs, también llamada ‘la partícula de Dios’, descubierto por el CERN en 2012.
Los físicos del CERN han centrado parte de su trabajo en analizar si esa partícula, muy diferente a todas las que se conocían hasta ese momento, se desintegra o se transforma en otras para verificar así las predicciones del Modelo Estándar de la física de partículas.








































