Portugal: Iglesia Católica separa a sacerdote acusado de abusos sexuales a menores

El padre, que ya ha sido apartado de la institución, tenía investigaciones por denuncias similares desde hace poco más de 13 años. El pastor ejercía sus funciones religiosas en Madeira, Portugal

El padre, que ya ha sido apartado de la institución, tenía investigaciones por denuncias similares desde hace poco más de 13 años. El pastor ejercía sus funciones religiosas en Madeira, Portugal

El contexto de denuncias a la Iglesia Católica así como las acusaciones de encubrimiento que pesan sobre ella ha ocasionado que en el resto de países del mundo se tome conciencia sobre casos a los que no se les prestó atención en su debido tiempo. Así, la Diócesis de Funchal, ubicada en el archipiélago de Madeira en Portugal, apartó al sacerdote Anastasio Alves por presuntos abusos sexuales cometidos contra menores de edad desde el año 2005. 

La información se dio a conocer gracias al medio local Diario de Noticias Madeira. Además, también se ha revelado que el padre había sido denunciado en 2005 por abusar de un menor de edad, no obstante, este tema fue archivado por el mismo Ministerio Público. Posteriormente, en 2008 y según informa la propia Diócesis que decidió retirarlo de sus funciones, él fue autorizado a desempeñar sus labores en Suiza y Francia "en base a su pedido y atendiendo las necesidades pastorales, no habiendo informaciones que lo desaconsejasen, ya que apenas se oía hablar de un proceso civil que había sido archivado". 

 

Frente a estos antecedentes y la sospechosa forma en que fue trasladado a otros países poco después de realizada la denuncia, el obispo Antonio Carrilho aplicó la medida de separarlo alegando lo siguiente: "todos los casos que sean conocidos por la Diócesis llevarán a la instauración e instrucción de procesos específicos para llegar a la verdad". De esta manera, en el lapso de la paralización de sus funciones, se abrirá una investigación para conocer los pormenores de las acusaciones y saber qué sucedió con Anastasio Alves. 

a

La medida coincide con la crisis que atraviesa la institución dirigida por el papa Francisco, quien hace pocos días fue acusado por el exnuncio apostólico Carlo Maria Viganó de conocer los casos de abusos en Irlanda desde el año 2013, pidiendo su renuncia inmediata. Asimismo, se desataron otra serie de comentarios que indicaban a prelados cercanos al Sumo Pontífice como artífices de un 'lobby gay'

pap

Obispos portugueses así como otras autoridades de la Iglesia de Australia han respaldado al papa Francisco y aclarado que no denunciarán a los acusados por violaciones a menores de edad bajo el secreto de confesión. 

Te puede interesar