Brasil se niega a aceptar presiones de Estados Unidos sobre red 5G
Ministro de Ciencia, Tecnología, Innovación y Comunicaciones de dicho país indicó que no vetaría a ninguna empresa del proceso de licitación.
- Congreso aprueba reducción del impuesto predial para personas con discapacidad severa: ¿qué requisitos deberán cumplir los beneficiarios?
- MTC: Línea 1 del Metro de Lima y Callao movilizará hasta 1.2 millones de pasajeros al día: ¿qué incluye la inversión de US$3.887 millones?

Brasil no aceptará ninguna presión de Estados Unidos sobre la licitación de la red 5G a la compañía china Huawei, manifestó Marcos Pontes, ministro de Ciencia, Tecnología, Innovación y Comunicaciones de Brasil.
“Un buen socio siempre comprende las necesidades del otro”, dijo Pontes en una entrevista en su oficina en Brasilia.
TE RECOMENDAMOS
KEIKO LE GANA A SÁNCHEZ Y ALFREDO TORRES ACLARA TODO EN VIVO | SIN GUION CON ROSA MARÍA PALACIOS
Pontes, responsable de establecer los criterios para la construcción de la última generación de Internet ultrarápido, dijo que no vetaría a ninguna empresa del proceso de licitación y que la decisión final se basaría únicamente en el mérito.
“Con criterios técnicos, es difícil ver cómo algunas de estas grandes compañías no tendrán la capacidad de participar”, dijo.
Más retrasos
Programada inicialmente para marzo de este año y luego pospuesta hasta la segunda mitad de 2020, la licitación de 5G podría retrasarse hasta el 2021, según Pontes. Eso se debe a un problema técnico ya que la nueva red interferiría con la transmisión desde las antenas parabólicas que actualmente transmiten señales de TV en Brasil.
En esa misma línea, comentó que el gobierno está estudiando actualmente dos alternativas: poner filtros en las antenas parabólicas o cambiar la frecuencia de transmisión utilizada por los proveedores de televisión del país.
Además de esto, la agencia que regula el sector de telecomunicaciones tardó en publicar el aviso oficial que anunciaba la licitación. Pontes dijo que prefiere avanzar con cautela de todos modos. La demora, en su opinión, beneficia a Brasil al permitirle aprender de los errores y éxitos de otros países que adquieren sus nuevas redes 5G.
































