Más de 600 piscinas olímpicas llenas en una sola montaña: geólogos buscan glaciares de roca camufladas claves para el suministro de agua
Una capa de piedras puede ocultar grandes cantidades de hielo durante miles de años. Los científicos buscan entender cuánto permanece allí y si estos depósitos aún pueden conservar el recurso.

En las montañas de Utah, Estados Unidos, existe una reserva de hielo que permanece fuera de la vista bajo capas de rocas y sedimentos. Un equipo estudia estas formaciones, conocidas como glaciares de roca, para determinar cuánta agua congelada permanece en su interior y qué papel puede cumplir ante futuras sequías.
Uno de los principales hallazgos se encuentra en el monte Timpanogos. Allí, los científicos identificaron más de 70 depósitos de hielo bajo los escombros y calcularon que el volumen almacenado equivale a unos 396 millones de galones, una cantidad comparable con el agua de unas seiscientas piscinas olímpicas. Para localizar estas reservas utilizaron un gravímetro, instrumento capaz de detectar pequeñas variaciones en la gravedad y distinguir zonas con hielo de aquellas dominadas por roca.

Mapa e imagen del glaciar rocoso moderno de Timpanogos. Foto: Universidad de Utah
¿Cuánto hielo esconden los glaciares de roca?
El equipo realizó 232 mediciones sobre el glaciar de roca de Timpanogos. Los resultados mostraron una composición de aproximadamente 83% de hielo y 17% de roca suelta. Además, los cálculos establecieron un espesor medio del hielo de 18,8 metros, equivalente a unos 61.7 pies. La cifra permite dimensionar la cantidad de agua que puede permanecer escondida bajo una superficie que, a simple vista, parece formada solo por piedras.
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"Hay mucho hielo escondido en las montañas de Utah", señaló Leif Anderson, profesor de glaciología de la Universidad de Utah y uno de los autores de los estudios. "Cuando estamos en las montañas y caminamos sobre rocas sueltas o escombros, no nos damos cuenta de que podría haber 120 pies de hielo enterrados bajo nuestros pies".
El método utilizado se basa en una diferencia fundamental: el hielo posee una densidad menor que la roca. Por eso, los cambios muy pequeños en la fuerza gravitatoria permiten identificar sectores con mayor concentración de material congelado. Esta técnica ofrece una forma de estudiar depósitos que pueden pasar inadvertidos en observaciones desde el aire.
Una reserva de agua protegida bajo toneladas de rocas
Los glaciares de roca presentan una característica que puede favorecer la conservación del hielo. Una gruesa cubierta de fragmentos rocosos lo mantiene aislado de la exposición directa al Sol y puede reducir su pérdida ante temperaturas más altas. Bronson Cvijanovich, colaborador de Anderson y autor principal de uno de los estudios, explicó que el glaciar de Timpanogos es sorprendentemente rico en hielo y precisó que su composición alcanza 83% de hielo.
La investigación también busca establecer qué parte de estos depósitos corresponde a permafrost antiguo, con una posible antigüedad de unos 20.000 años, desde el último máximo glacial. Para ello, los científicos combinaron datos de sondas de nieve instaladas en mayo de 2024, información satelital y registros meteorológicos.
"Esto no es solo hielo que quedó de la época del lago Bonneville y los mamuts", afirmó Anderson. El investigador añadió que todavía no saben qué otros glaciares de roca continúan incorporando hielo, aunque Timpanogos sí muestra señales de que "todavía está agregando hielo en la actualidad".


































