Bajo una isla desierta protegida por el ejército japonés: una reserva de 16 millones de toneladas yace en el lecho marino
Tokio reduciría su dependencia de China para obtener elementos clave de tierras raras gracias a un enorme yacimiento submarino descubierto en una isla remota.
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Minamitorishima, una pequeña isla de apenas 12 km² ubicada en el océano Pacífico, es uno de los territorios más remotos de Japón. El lugar no cuenta con población civil: solo alberga personal de las Fuerzas de Autodefensa del país y trabajadores de una estación meteorológica. Además de su aislamiento, este sitio desempeñará un papel estratégico al encontrarse dentro de una amplia zona económica exclusiva.
Los investigadores cartografiaron vastas reservas de elementos de tierras raras en el lodo de las profundidades marinas, suficientes para satisfacer la demanda mundial de forma casi ilimitada. El gobierno anunció en febrero, durante una misión de prueba, que logró la primera extracción a profundidades de alrededor de 6 km.

Vista aérea de la isla Minamitorishima donde se aprecia una pista de aterrizaje que daba servicio a la estación de guardia costera. Foto: Wikimedia
Un yacimiento clave en la carrera tecnológica
Los depósitos identificados en el fondo marino cercano a Minamitorishima contienen elementos de tierras raras considerados esenciales para la industria moderna, entre ellos disprosio e itrio. Estos materiales se emplean en la fabricación de imanes de alto rendimiento utilizados en vehículos eléctricos, turbinas eólicas, dispositivos electrónicos, semiconductores, sistemas de radar y equipamiento militar avanzado.

El itrio es un elemento de tierras raras utilizado en la producción de LED y superconductores. Foto: Heinrich Pniok
Una investigación de la Universidad de Tokio indica que los sedimentos ricos de la zona podrían superar los 16 millones de toneladas, aunque todavía se requieren más estudios para determinar con precisión la cantidad y la viabilidad económica de su explotación.
El hallazgo es clave en medio de la competencia global por el acceso a minerales críticos. China domina gran parte del procesamiento y suministro mundial de tierras raras, por lo que Japón considera estratégico el desarrollo de fuentes propias de abastecimiento para reducir su dependencia externa y fortalecer sectores clave como la tecnología, la energía y la defensa.
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Una reserva a miles de metros bajo el mar
Los depósitos de tierras raras no se localizan bajo la superficie de la isla, sino en sedimentos del fondo marino que rodea Minamitorishima, a profundidades cercanas a los 6.000 metros. Esta ubicación convierte su explotación en un desafío tecnológico, ya que la extracción de materiales a tales profundidades requiere equipos especializados y operaciones complejas.
Con el objetivo de evaluar el potencial de estos recursos, investigadores japoneses han realizado perforaciones y recuperado muestras de lodos ricos en tierras raras mediante el buque científico Chikyu. Las autoridades consideran que estos trabajos representan un paso importante para determinar la cantidad y calidad de los minerales presentes en la zona.
A pesar del interés estratégico que despiertan estos depósitos, su explotación comercial aún enfrenta importantes obstáculos técnicos y económicos. Los expertos coinciden en que será necesario desarrollar y perfeccionar tecnologías de minería submarina antes de que los recursos puedan extraerse a gran escala.



































